
El deporte de élite es un mundo altamente exigente. Un mundo donde se unen el talento, el esfuerzo y las circunstancias personales con el fin de ayudar al deportista que lo practica a obtener unos resultados meritorios, e incluso, quién sabe, a trascender en la historia del deporte.
Así es el caso de Jannik Sinner, el tenista italiano de 23 años que ostenta el primer lugar en el ranking oficial de la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales).
El joven tenista italiano se encuentra en la situación de no tener ahora mismo ningún entrenador a su disposición. Riccardo Piatti, el que fue su entrenador durante siete años, desde los 13 años hasta los 20, ha concedido una entrevista al medio italiano Corriere della Sera, donde ha dado a conocer las claves del porqué de las separación entre tenista y entrenador.
“Fui muy duro con él”
El entrenador italiano no ha abandonado el mundo del tenis a pesar de la separación. Actualmente, el técnico está vinculado con el centro de Bordighera, donde sigue impartiendo sus conocimientos con el fin de seguir preparando a futuros profesionales con el fin de alcanzar sus sueños.
En la entrevista, Piatti admitió sentir un período de confusión tras la ruptura con Sinner: “Dejé de vivir la vida de los demás. 52 semanas al año en la carretera , la familia que gira entrono a las necesidades del jugador. Cuando terminé con Jannik, reconozco que tuve unos meses de confusión, luego me encaminé hacia lo que me gusta: dar clases de tenis”.
Además, después de la separación el técnico admitió haber reconocido un cambio en su vida: “Fue un clic mental, las prioridades cambiaron pero ero el tenis sigue estando en lo más alto de mis pensamientos. Ahora persigo los sueños de los niños”. Niños, como lo fue Jannik en su momento.

En un momento dado de la entrevista, Piatti recibió la pregunta de si el divorcio con el tenista se podría haber previsto o evitado, a lo que el entrenador contestó: “Él me tenía jurada por cosas del campo, ya me había pasado otras veces: es una dinámica normal entre entrenador y jugador. Ese no es el problema. Siempre quise que Jannik se independizara, sabía que un día se iría. Pero con él me tocaba ser un entrenador riguroso, a veces rígido: ese era mi papel.”
Un método que volvería a repetir
El ya ex-entrenador de Sinner, sincero en todo momento de la entrevista, ofreció unas declaraciones transparentes a la par que interesantes.
La entrevistadora en este caso, le preguntó acerca de la metodología que empleó con el joven tenista y si volvería a emplearla, a lo que él respondió: “Sí. Era la única manera de llegar a la cima. Lo conseguí a los 13 años, él se fue a los 20. En ese momento sentí que tenía que hacerlo así. Cada persona es diferente. Claro, el rigor puede convertirse en un defecto; a veces exagero. Puedo ser duro.”
Estas declaraciones por parte del entrenador han dado a conocer muchas de las claves del rendimiento y el carácter del exitoso tenista italiano.
Declaraciones, por cierto, que gozan de un pequeño tinte español, ya que, entre otros nombres, el ex-entrenador afirma que Carlos Moyá sería un gran entrenador para el italiano: “Era el número 1, conoce el circuito. Humanamente es una gran persona“.