El error que todos piensan sobre la tarjeta sanitaria europea: es importante que sepa qué significa esto

Muchas personas no conocen sus verdaderos usos y limitaciones, a pesar de llevarla encima en sus viajes

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Un paciente entrega su tarjeta
Un paciente entrega su tarjeta sanitaria europea en el médico (Comisión Europea/X)

La tarjeta sanitaria europea es uno de los documentos que se recomienda tener y llevar encima en caso de viaje. Es diferente y complementaria a la tarjeta sanitaria de cada país. Aún así, la utilidad de este método de identificación es diferente a la que muchas personas consideran.

Aunque nunca queremos ponernos en lo peor y las vacaciones son para disfrutar y descansar, siempre es una buena idea tomar ciertas precauciones. La aparición de problemas médicos o sufrir accidentes en el extranjero es un miedo habitual en muchos viajeros.

La compañía de seguros danesa, LB Forsikring, ha realizado una encuesta sobre el motivo por el que los viajeros llevan la tarjeta europea. “Mucha gente sabe por experiencia propia qué cubre la tarjeta sanitaria azul en Europa, pero cuando preguntamos por situaciones concretas, vemos que muchos aún desconocen cómo les cubre”, ha explicado Trine Bechmann, responsable de accidentes de esta compañía.

La familia que gastó 50.000 euros en clínicas privadas porque la sanidad pública rechazó tratar a su hija anoréxica.

Errores habituales

Para empezar, es importante aclarar dónde puede emplearse esta tarjeta. “La tarjeta sanitaria europea (TSE) garantiza el acceso a la atención médica necesaria en los sistemas de salud públicos de los países del Espacio Económico Europeo, el Reino Unido o Suiza durante estancias temporales por motivos de turismo, actividad profesional o estudios”, explica el escrito oficial de la Seguridad Social.

Además, otra aclaración importante es que no es válida cuando el desplazamiento tenga la finalidad de recibir tratamiento médico. De esta forma, su busca evitar que una persona viaje a un país con el objetivo de recibir la asistencia allí, porque la considera mejor o más eficiente.

Trine ha explicado que el 46% de los votantes pensaban que esta tarjeta cubre el viaje de vuelta en caso de accidente, pero esto no es así. Otro error menos habitual pero en el que han caído un 19% de los encuestados es su uso en el caso de la sanidad privada. Casi 2 de cada 10 pensaban que cubre un tratamiento privado, pero este corre de los ahorros del paciente.

“Queremos asegurarnos de que nuestros miembros y demás estén informados sobre cómo les cubre la tarjeta azul durante sus vacaciones, para que no sufran frustraciones ni molestias si algo sale mal”, ha explicado la trabajadora de la compañía de seguros al explicar la motivación de la encuesta.

La tarjeta sanitaria europea cubre
La tarjeta sanitaria europea cubre la atención médica y hospitalaria en el extranjero. (Getty)

¿Cómo obtener la tarjeta sanitaria europea?

Para obtener esta tarjeta, puedes seguir los diferentes métodos fomentados en los últimos años. Estos son el certificado digital, DNI electrónico, Cl@ve Permanente o Cl@ve Móvil. Además, puedes consultar el estado de tu tarjeta o solicitud en su sección del servicio Mi Carpeta Ciudadana.

Un aspecto llamativo es que si no llevas la TSE o no puedes utilizarla, puede que tengas que pagar el tratamiento, pero, más adelante, puedes solicitar el reembolso. Para ello, deberás demostrar que contabas con la tarjeta vigente y el motivo por el que non pudiste emplearla en el momento de la asistencia.

Cuando la solicitas, se envía por correo a la dirección que figura en Seguridad Social. Desde este momento, tiene una vigencia de dos años. Por tanto, se recomienda contar con este servicio, pero es importante conocer sus usos y limitaciones.