
Hay prendas sobre las que todo el mundo tiene claro que se pueden llevar en un evento, como un vestido, un mono o un traje de chaquetas, pero hay otras que, en contraste, están estigmatizadas y no todo el mundo se atreve a lucir. Eso es precisamente lo que sucede con los corsés, tan favorecedores como arriesgados.
Sin embargo, poco a poco comienzan a verse más tanto en el streetstyle como en el día a día, y es que lo tienen todo para conformar un buen look. Parte de este resurgir se debe a las famosas, que una vez más son el mejor espejo en el que mirarse y las garantes de que algo se va a llevar.
Lo que comenzó como una tendencia dentro del ámbito nupcial en la década de 2010, ha trascendido a otros ámbitos de la moda, como alfombras rojas y eventos de alta costura, siendo cada vez más popular entre celebridades y figuras públicas.
En este caso hay dos celebrities que se han convertido en defensoras de los corsés, las hermanas Hadid, Bella y Gigi. Las modelos han hecho de los corsés su artículo favorito, luciéndolos en una gran variedad de eventos.

Ambas hermanas lo eligen no solo como una declaración de estilo en su día a día, sino también como pieza central en sus apariciones más glamurosas. Con su elegancia y capacidad para redefinir la silueta femenina, el corsé se ha convertido en un básico imprescindible para ellas, consolidándose como referentes de la moda.
De entre todas las opciones hay una que destaca entre las demás, la del corsé de novia, es decir, ese de color blanco y aspecto delicado que bien podría lucirse en una boda, se sea la novia o una invitada. Se trata de su versión más moderna y vanguardista, con la que ha dejado de ser una pieza asociada únicamente a la tradición nupcial para convertirse en un elemento esencial en el vestuario de las celebs.

Este giro en la tendencia también se refleja en marcas nupciales más arriesgadas. Un ejemplo es Enziage Bridal, que ha logrado integrar el corsé de manera sofisticada en sus colecciones, ofreciendo a las novias una alternativa moderna, estilizada y favorecedora. Así, el corsé ha dejado de ser una pieza del pasado para convertirse en un símbolo de empoderamiento, estilo, elegancia y romanticismo, tanto en bodas como en eventos sociales.
Estas piezas destacan por sus detalles delicados y su capacidad para ajustarse al cuerpo, realzando la cintura y creando una silueta femenina. Lejos de las piezas rígidas de antaño, los corsés de ahora son más flexibles y cómodos, confeccionados con materiales suaves y sofisticados como el encaje y el tul.

Tales son sus virtudes que esta prenda se perfila como una de las principales tendencias para la primavera-verano 2025, una época en la que el calor y el buen tiempo anima a vestidos ligeros y más cómodos.