
Secar flores naturales es una excelente manera de conservar ese regalo que con tanto amor nos han dado y que nos recuerda a alguien. Ya sea para mantener para siempre ese detalle especial, decorar tu hogar o crear proyectos de bricolaje, las flores secas ofrecen una forma diferente de dar un toque al hogar. Aunque pueda parecer una tarea complicada, existen diversas técnicas rápidas y sencillas que te permitirán secar tus flores de forma eficiente, tal y como detallan los expertos de Verdecora.
Por qué secar las flores
Secar las flores no es sólo una manera de conservarlas, sino también de mantener vivos los momentos que representan. Ya sea un ramo de tu boda, flores de un jardín especial o flores que recogiste en un paseo, secarlas permite guardar ese pedacito de naturaleza en casa y lo mejor de todo, sin perder su belleza original.
Además, secar flores puede convertirse en una actividad divertida para toda la familia. Si tienes niños pequeños, involucrarlos en el proceso puede ser una excelente forma de enseñarles sobre la naturaleza y el fascinante mundo de las plantas.
Cómo secar las flores
Mediante prensado
El prensado es una de las técnicas más antiguas y conocidas para secar flores. Aunque no es el método más rápido, es ideal para flores pequeñas y planas, como lilas o pensamientos. Cómo hacerlo:
- Coloca as flores entre hojas de papel de periódico. Asegúrate de cubrirlas completamente con una capa de papel secante y cartón.
- Usa un libro grande para presionar las flores. Sella el conjunto con cinta adhesiva en los extremos para que no se deslicen.
- Deja el paquete de flores bajo presión durante una semana. Luego, cambia el papel secante y periódico por otros nuevos y vuelve a colocar el peso durante dos semanas adicionales.
Este proceso asegura que mantenga su forma y color.
Al aire
Este método es perfecto si quieres conservar el volumen de las flores, como en ramilletes para jarrones o decoraciones de pared. Además, es fácil y rápido. Paso a paso:
- Agrupa las flores, retirando todas las hojas del tallo.
- Ata las flores con cuerda de pita o rafia, asegurándote de que los tallos queden bien sujetos pero sin aplastarlos.
- Cuélgalas boca abajo en un lugar cálido, oscuro y bien ventilado. Evita la luz directa para no perder la coloración.
- En un par de semanas, las flores estarán completamente secas. Verifica tocándolas, deben estar crujientes al tacto.
En el horno
Excelente si se necesita hacerlo muy rápido, además, es ideal para aquellas con pétalos gruesos, como camelias o crisantemos. Modus operandi:
- Coloca una malla de gallinero sobre una rejilla del horno y corta los tallos de las flores a unos pocos centímetros de la base.
- Pon las flores sobre la malla, asegurándote de que los capullos queden hacia arriba.
- Ajusta la temperatura del horno a 38 °C y deja que las flores se sequen durante unas tres horas.
- Una vez secas, deja que se enfríen a temperatura ambiente.
En el microondas

Una opción aún más rápida, ya que sólo necesitarás unos minutos. Esto es lo que debes hacer:
- Corta los tallos de las flores, dejando unos pocos centímetros.
- Coloca una capa de arena de sílice en un recipiente apto para microondas y coloca las flores sobre la arena.
- Cubre las flores con más arena y asegúrate de que los pétalos no se deformen.
- Calienta el recipiente en el microondas durante 2-4 minutos, dependiendo de la potencia de tu horno.
- Después de enfriar, retira el exceso de arena con un pincel.
Con desecante (arena de sílice)
Otra forma rápida y eficiente de secar flores es utilizando un desecante como la arena de sílice. Este método es ideal para flores con pétalos delicados como margaritas o lirios. Cómo hacerlo:
- Coloca una capa de arena de sílice en un recipiente hermético.
- Coloca las flores verticalmente en la arena, asegurándote de que queden bien cubiertas.
- Cierra el recipiente y deja reposar durante unos cinco días.
- Después de ese tiempo, las flores estarán listas para ser usadas en decoraciones o proyectos de manualidades.