
El acceso a la vivienda en buena parte de España es cada día un poco más complicado que el anterior. Los precios de compra suben y los de alquiler también. La oferta y la demanda están descompensadas, lo que provoca que el metro cuadrado sea más caro con el paso de los meses, pero también lleva a que los caseros, en el caso de las viviendas que se arriendan, exijan cada vez más requisitos a sus potenciales inquilinos.
Lo cuenta en uno de sus últimos videos @SoyCamarero, un español que a través de sus redes sociales muestra como es el día de uno de los sectores más precarios, el de la hostelería. A través de su cuenta de TikTok, muestra la captura de pantalla de WhatsApp de una camarera a la que rechazan en el proceso de alquiler de un piso por su trabajo a pesar de tener un contrato indefinido.
En la imagen se puede ver que el agente inmobiliario la rechaza por dedicarse al mundo de la hostelería. “¿A qué os dedicáis?”, le pregunta. A lo que ella responde: “¿Importa el oficio para alquilarlo? ¿Igualmente teniendo contrato indefinido”· Como la respuesta de vuelta es afirmativa, ella misma se descarta. “Gracias, no me interesa si os fijáis en el trabajo, porque soy de hostelería y a la gente no le interesa”, dice.
Entonces, el agente inmobiliario abandona el tono correcto y cordial que suelen emplear: “Por eso no lo dices y das vueltas. Efectivamente, los propietarios de esta vivienda no quieren hostelería”. “Gracias por nada y por empezar de esa manera la conversación”, le devuelve la camarera, que termina con la conversación.

El metro cuadrado un 13% más caro que el año pasado
Los alquileres en España continúan subiendo. Su precio el mes de febrero alcanzó los 12,82 euros de media por metro cuadrado, lo que supone una subida del 2,56% respecto al mes anterior y un 13,25% más que hace un año, según el último informe que realiza cada mes la plataforma de compraventa de viviendas, pisos.com.
En la clasificación de las comunidades autónomas por renta, el informe mensual coloca en primera posición a Baleares, donde el metro cuadrado ya cuesta 19,14 euros de media, seguido de Madrid (18,95 euros/m²) y Cataluña (15,10 €/m²). En el lado contrario, en el de las regiones más baratas, lideran La Rioja (con 4,87 euros/m²), Castilla y León (5,39 euros) o Extremadura (5,51 €/m²).
De esta manera, alquilar una vivienda de 80 metros cuadrados en la región de Madrid ya cuesta unos 1.516 euros de media, una cifra que refleja el encarecimiento del mercado en una de las zonas más tensionadas del país. En contraste, en La Rioja, el alquiler de un piso con las mismas dimensiones ronda los 390 euros, es decir, casi cuatro veces menos que en la capital. Esta diferencia de más de 1.100 euros mensuales evidencia la enorme brecha territorial en el acceso a la vivienda en España, donde residir en una comunidad u otra puede suponer un esfuerzo económico radicalmente distinto para los inquilinos.
En el último año, siete provincias han subido más de un 20%, entre las que destacan Girona (hasta un 27,34% más), Santa Cruz de Tenerife (con una subida del 24,37%) y Alicante (un 23,73%); mientras que la caída más abultada no llegó al 7%, que ha registrado Jaén, seguido de Navarra o Badajoz (que han bajado un 5,5% y 2,2% respectivamente).
No obstante, la provincia más barata para alquilar una vivienda es Ourense, donde el metro cuadrado cuesta 3,35 euros de media. Esto quiere decir que para poder arrendar una vivienda de 80 metros, se necesitan menos de 300 euros (270 euros, concretamente). El precio en su capital de provincia, sin embargo, asciende hasta los 7,78 euros.
5 de abril, manifestación por la vivienda
Este sábado, en más de 40 ciudades, los españoles saldrán a la calle bajo el lema ‘¡Contra la especulación, defendamos el derecho a la vivienda!’ para exigir una bajada de precios en el alquiler y la recuperación de viviendas vacías, turísticas y en alquiler de temporada “para que cumplan una función social”.

Entre otras exigencias, piden el fin de la compra especulativa, tanto por parte de fondos buitre como de rentistas individuales, y la desarticulación de grupos de desokupación, ya que cada vez son más los caseros que acuden a estos grupos para echar a la gente de sus hogares “con coacciones y amenazas”, según manifiestan desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid, uno de los convocantes de la marcha nacional. También insisten en que se debe crear un gran parque de vivienda pública en alquiler social y a precios asequibles con carácter permanente.