
Las estafas online se han convertido en un fenómeno creciente que afecta a una parte importante de la población, y los conductores españoles no son ajenos a esta amenaza. En los últimos años, la digitalización de la sociedad ha abierto nuevas puertas a los ciberdelincuentes, quienes han encontrado en las plataformas electrónicas una vía fácil para engañar a los usuarios. De esta forma, los correos electrónicos fraudulentos, mensajes de texto y notificaciones falsas de organismos oficiales han proliferado, siendo las multas de tráfico uno de los últimos ganchos para robar datos personales y bancarios. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha emitido un comunicado alertando sobre una nueva estafa que afecta a los conductores, un fraude que utiliza el nombre de esta entidad para intentar robar información sensible.
A lo largo de los últimos años, las estafas a través de internet han cobrado mayor relevancia. Un fenómeno que se ha visto especialmente impulsado por la pandemia de Covid-19, que incrementó significativamente las compras online, el teletrabajo y la interacción a través de redes sociales. Estos cambios en la rutina diaria también trajeron consigo un aumento de la vulnerabilidad de los usuarios, quienes, en su afán por mantenerse conectados y realizar sus gestiones online, cayeron en las trampas de los ciberdelincuentes.
Entre las estafas más comunes se encuentran los correos electrónicos que notifican premios falsos de viajes, reembolsos de facturas o alertas sobre emergencias familiares urgentes que requieren dinero. También es habitual recibir notificaciones bancarias fraudulentas o mensajes de la Agencia Tributaria, además de alertas sobre el seguimiento de paquetes o el pago de multas de tráfico. En este contexto, la DGT ha identificado un nuevo fraude dirigido a los conductores españoles, que utiliza el gancho de las multas pendientes de abonar para robar datos personales.
Multa impaga
En las últimas semanas, los conductores han empezado a recibir mensajes SMS y correos electrónicos en los que se les informa sobre una multa de tráfico pendiente de pago. El mensaje incluye un enlace que, en apariencia, redirige al usuario a una página oficial donde puede abonar la sanción. Sin embargo, este enlace lleva a un sitio web fraudulento diseñado para robar información personal y bancaria. De hacer clic en el enlace, los usuarios están abriendo la puerta a un robo de datos muy grave, lo que podría tener consecuencias perjudiciales si se llega a compartir información sensible.
La DGT ha emitido un comunicado aclarando que nunca envía notificaciones sobre multas de tráfico a través de correos electrónicos o mensajes SMS. Las notificaciones oficiales sobre sanciones solo se envían por correo postal o a través de la Dirección Electrónica Vial, un servicio al que solo acceden los usuarios que se han registrado previamente. Cualquier otro mensaje que solicite el pago de una multa, o que contenga un enlace para proceder con el abono, es un fraude.
Ante el envío masivo de mensajes fraudulentos, la DGT ha instado a los conductores a ser cautelosos y a eliminar cualquier mensaje sospechoso. La recomendación es clara: nunca hacer clic en los enlaces recibidos por SMS o correo electrónico. En caso de recibir alguno de estos mensajes, se debe marcar como “correo no deseado” y proceder a eliminarlo. Las autoridades han advertido que este tipo de mensajes no son enviados por la DGT ni por ninguna otra entidad pública oficial.
Además, si el usuario ya ha interactuado con el enlace malicioso y ha proporcionado información personal, se recomienda no realizar más acciones y contactar de inmediato con las autoridades. Es fundamental denunciar el fraude y, si se ha realizado un pago, informar a los cuerpos de seguridad para tomar las medidas necesarias.
Ciberseguridad
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) también ofrece un canal para reportar estos fraudes. A través de su página web, los usuarios pueden informar sobre cualquier incidente de seguridad, lo que ayuda a las autoridades a tomar medidas más efectivas contra los ciberdelincuentes.
En general, se recomienda a los usuarios mantenerse alerta ante cualquier tipo de mensaje o notificación sospechosa. Para protegerse, es esencial asegurarse de que cualquier comunicación oficial provenga de canales legítimos. Las instituciones como la DGT, la Agencia Tributaria o la Seguridad Social utilizan métodos de comunicación bien definidos y no solicitan información personal ni pagos a través de mensajes de texto o correos electrónicos no solicitados.
Por otro lado, si se reciben mensajes de este tipo, se debe proceder con prudencia y verificar siempre la autenticidad de la fuente. Además, es recomendable tener instalado un software antivirus actualizado y configurar alertas de seguridad en las cuentas bancarias para detectar cualquier movimiento inusual.