
Joana Sanz y Dani Alves se encuentran viviendo una de las etapas más felices de sus vidas tras más de dos años muy duros. El día a día del jugador de fútbol y la modelo cambió por completo en 2023, cuando el deportista fue acusado de un supuesto delito de agresión sexual. Pero este amargo capítulo en sus vidas quieren que forme parte del pasado, pues el brasileño ha sido absuelto de todos los cargos después de más de un año en la cárcel.
El pasado viernes, 28 de marzo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña revocó la condena de cuatro años y medio de cárcel a Dani Alves tras considerar que el fallo presenta “déficits valorativos”. Los magistrados sostienen que las pruebas presentadas por la joven son insuficientes para sustentar la condena. De esta manera, se ha anulado la sentencia de la Audiencia Provincial.
Tres días después de esta buena nueva para la pareja, la top model canaria ha anunciado que se encuentra en la dulce espera de su primer hijo en común con el que fuera jugador del Fútbol Club Barcelona. “No quería compartir nada hasta que fuera más que evidente, pero quise compartirlo por las que están en la lucha”, afirmó en un vídeo posteado en sus redes sociales junto a la primera ecografía del bebé.

“Tuve que lidiar desde los veintidós años con preguntas de ‘¿para cuándo el bebé?’ ¡Qué presión social tan aterradora!“, continuó diciendo, dejando entrever que no ha sido nada fácil para ella lidiar con esta faceta. ”Hace cinco años me planteé con mucho miedo la idea de ser madre", admitió tras confesar que nunca se le había despertado el instinto maternal.
Sin embargo, no ha sido nada fácil para ella llegar a esta etapa. Tras someterse a dos fecundaciones in vitro, tres pérdidas y una “operación de trompas sumadas a la aparición de endometriosis”, ha logrado cumplir su sueño a sus 27 años de edad. “Mi último embrión congelado, mi última esperanza de tener esa razón por la que ser fuerte en la vida. Aquí está, sana y creciendo”.
Dos años muy complicados
Si bien actualmente Joana y Dani Alves disfrutan de una etapa de reinvención en sus vidas, lo cierto es que han atravesado un largo proceso para llegar a este punto. Coincidiendo con la acusación judicial del brasileño, la top model tuvo que afrontar en solitario la muerte de su madre. Dos duros golpes que la llevaron a replantearse todo, llegando incluso a atentar contra su vida, según confesó ella misma.

Pese al dolor que se encontraba atravesando, la canaria sacaba fuerzas de donde no tenía para defender contra viento y marea a su marido. Tanto es así que una de sus primeras declaraciones en redes sociales fue: “Yo he visto muchas veces como mujeres se acercan al reservado, atrevidas, a intentar algo con mi marido en mi cara. Si lo hacen en mi presencia no me quiero imaginar cuando yo no estoy. Yo sé quién es mi marido, yo sé cómo le conocí, yo sé lo respetuoso que es porque ni cuando me estaba conociendo a mí me faltó al respeto”.
Sin embargo, poco después cambió de parecer e, incluso, le pidió el divorcio tras ocho años de relación. Y, cuando parecía que su historia de amor había llegado a su fin, Joana Sanz dejó a todos boquiabiertos tras visitarse en la cárcel Brians 2. No le voy a dejar solo en el peor momento de su vida”, declaró ante los medios, dejando claro que iba a estar a su lado pese a haberle pedido continuar sus vidas por separado.
Después de atravesar varias idas y venidas, finalmente la top model dejó saber que no iban a divorciar, al menos no por el momento. “En la situación en la que está, seguiremos igual, casados. En un momento inicial él me dijo que hiciera lo que quisiera, pero no me quería dar el divorcio”, afirmó entonces, agregando que estaría al lado de su esposo pese a las acusaciones de violación que pesaban sobre su persona. Y así ha sido, pues ahora se encuentran en la dulce espera de su primer hijo en común, una niña.