
A todo el mundo le gusta la sensación de ponerse ropa limpia. Con esa suavidad recuperada y ese olor a pura pulcritud, cualquiera puede hasta sentirse más atractivo. La lavadora es, por todo esto, uno de los electrodomésticos más útiles y necesarios en los hogares, porque a mano y en palangana deja de ser tan cómodo y, además, al no ser limpieza “pasiva”, en tanto que no se puede echar a lavar y olvidarse hasta que toque secarla, lleva demasiado tiempo, un bien frecuentemente demasiado escaso.
Aunque parezca contra intuitivo, la lavadora no se mantiene limpia por sí sola. A pesar de estar en - casi - constante contacto con detergentes y demás productos de limpieza, es en realidad un ecosistema particularmente propicio para la proliferación de moho y microorganismos. Esto se debe a que, en algunas zonas, se acumulan restos de agua, de detergente, o de la suciedad de la ropa, que pueden provocar malos olores y un deterioro progresivo del funcionamiento de la lavadora. Por suerte, el medio británico Express ha compartido cinco consejos de los expertos en moho de Advanced Damp (una empresa especializada en protección contra la humedad, en impermeabilización, en madera, y en cuidado de propiedades) para eliminar el moho de las lavadoras.
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Los cinco consejos de los expertos en moho
El primer consejo que han dado es bastante sencillo de seguir: dejar la puerta de la lavadora abierta después del lavado. Cuando se utiliza este electrodoméstico, su interior queda húmedo y cálido, lo que lo convierte en un ambiente perfecto para la reproducción del moho y musgo. Para evitarlo, simplemente hay que dejar la puerta abierta. Según los expertos, “esto ayuda a que se seque más rápido y reduce la humedad, lo que a su vez mantendrá la lavadora libre de moho”.
Aunque esto ayudará, no lo es todo, y aquí es cuando entra en juego el segundo consejo: pasar un paño por los cierres y las superficies interiores de la lavadora. Los cierres, esas gomas de plástico que sirven para hacer vacío en la lavadora, suelen proporcionar una cobertura ideal para la acumulación de agua y de condensación. Si no se deja ventilar, el agua que quede permitirá el desarrollo de moho. Según los expertos, lo ideal será “darle una pasada al interior de la puerta con un trapo después de cada uso, especialmente si no se utiliza la lavadora a diario”.
Del mismo modo, y también por esa acumulación de humedad, recomiendan retirar la ropa mojada del interior de la lavadora inmediatamente después de que termine el programa de lavado. Dejarla dentro, especialmente durante ratos largos, no solo provocará, con toda probabilidad, que la ropa desprenda ese desagradable olor a húmedo; sino que también propiciará el crecimiento de moho y podría incluso dañar la lavadora.
Tampoco es recomendable usar demasiado detergente, según los expertos: “Usar mucho detergente no va a hacer que tus prendas queden más limpias, sino que dejará residuos sobre ellas”, por lo que lo mejor será “asegurarse de seguir siempre las instrucciones en cuanto a las dosis de los (detergentes) líquidos, en polvo, y en cápsulas”.
Más allá de estos hábitos cotidianos de limpieza y mantenimiento de la lavadora, también es aconsejable limpiarla con frecuencia y revisar el filtro. De acuerdo con la explicación de los profesionales, “la rutina ideal para limpiar tu lavadora sería limpiar el sello de goma de la puerta después de cada uso, limpiar el cajón de detergente cada cinco lavados, y descalcificar la lavadora una vez al mes. Asegúrate de limpiar también el filtro y de frotar bien la máquina entre una vez al mes y una vez cada tres meses. También puedes poner tu lavadora en el programa de lavado caliente y echarle una taza de vinagre blanco para refrescarla y eliminar cualquier olor desagradable”, aseguran.