Conciertos, discotecas y música constante: la mitad de los jóvenes españoles están en riesgo de pérdida auditiva

El límite de ruido aceptable para nuestro oído es de 65 decibelios. El ruido de un concierto de rock lo duplica

Guardar
Un concierto de rock (AdobeStock)
Un concierto de rock (AdobeStock)

Aquel concierto de rock en el que nos colocamos tan cerca del escenario como pudimos, bailar en la discoteca hasta que cierren el local o pasar el día con los auriculares puestos, puede pasarnos factura a largo plazo en nuestra capacidad auditiva. Así lo estima la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).

Estas nuevas formas de ocio especialmente populares entre los jóvenes provocan que la mitad de ellos estén en riesgo de pérdida auditiva. Siguiendo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera que una persona sufre de pérdida de audición “cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o mejor que 20 dB”.

La OMS prevé que para 2050 haya casi 2.500 millones de personas con algún grado de pérdida de audición, de las cuales 700 millones necesitarán rehabilitación. Los principales motivos de los problemas auditivos en los adultos son la excesiva exposición a ruidos intensos, ausencia de hábitos cardiosaludables y el consumo excesivo de fármacos ototóxicos, asegura la SEORL-CCC.

Además, los datos ofrecidos por la entidad indican que un tercio de la población mundial y el 75% de los habitantes de ciudades industrializadas padecen algún grado de sordera o pérdida auditiva causada por exposición a sonidos de alta intensidad.

El límite de ruido aceptable para nuestro oído

Según la OMS, el límite de ruido aceptable para la salud general es de 65 dB, el equivalente al de una aspiradora; y cifra en 80 dB el umbral para garantizar la salud auditiva. Por encima de 85 dB durante un tiempo prolongado, ya se puede dañar nuestra audición. El ruido del tráfico rodado puede alcanzar 80-85 decibelios, mientras que una sierra eléctrica o cascos de música supone 95 decibelios (riesgo de lesión si la exposición se prolonga 2 horas).

Ir a una discoteca, los petardos o la pirotecnia son 110 decibelios (riesgo de daño inmediato); y un concierto de rock o el ruido de un taladro, 120 decibelios (riesgo de lesión auditiva si la exposición se prolonga 7 minutos).

Espectáculo de pirotecnia durante las
Espectáculo de pirotecnia durante las Fallas de Valencia (AdobeStock)

Cómo cuidar nuestra audición

Cuidar nuestra audición es fundamental para mantener una buena calidad de vida. Hay varias prácticas simples que podemos adoptar para proteger nuestros oídos a lo largo del tiempo, comenzando por limitar la exposición a ruidos fuertes, como los conciertos, utilizando protectores auditivos cuando sea necesario.

Además, es importante evitar introducir objetos extraños en el canal auditivo para prevenir lesiones o infecciones. Mantener un volumen adecuado al escuchar música o ver la televisión también es clave para no sobrecargar los oídos.

Además de evitar el ruido excesivo, es beneficioso realizar revisiones auditivas periódicas con un profesional de la salud auditiva, lo que permite detectar cualquier problema a tiempo y recibir el tratamiento adecuado. Desde la SEORL-CCC se recuerda la importancia de que aquellas personas que tengan pérdida auditiva acudan a un especialista otorrinolaringólogo para ser valorado y poder recibir la solución más adecuada a cada caso.

*Con información de Europa Press