
El supermercado Lidl ubicado en Bondy, Francia, está cerrado desde el 18 de febrero de 2025, tras un incidente que involucró una agresión a miembros de su personal. Según informó BFMTV, la dirección de la tienda tomó la decisión de clausurar temporalmente el establecimiento debido a preocupaciones relacionadas con la seguridad de sus empleados y clientes.
Hasta el momento, no se ha anunciado una fecha para su reapertura, lo que ha generado malestar entre los residentes de la zona.
De acuerdo con BFMTV, el cierre del supermercado de origen alemán ha obligado a los clientes habituales a buscar alternativas en otros establecimientos, donde los precios son considerablemente más altos.
Una madre de cinco hijos, entrevistada por el medio, explicó que el costo de su compra semanal se ha duplicado al tener que recurrir a otras tiendas. “Por 100 euros de compra en Lidl, ahora tengo que pagar 200 euros en otro lugar”, señaló.
Otro cliente expresó su frustración por la distancia adicional que debe recorrer para realizar sus compras. Según explicó, el trayecto hasta un supermercado Leclerc cercano le toma casi una hora entre ida y vuelta, en comparación con los diez minutos que solía tardar para llegar al Lidl de Bondy.
Un cierre sin fecha definida
El cierre del supermercado ha generado controversia en la comunidad local, especialmente debido a la falta de una fecha concreta para su reapertura.
Según detalló BFMTV, la entrada del establecimiento ha sido bloqueada con bloques de hormigón, y un mensaje de la dirección permanece colgado en el lugar, denunciando la “incivilidad” que llevó a esta situación.
En declaraciones al medio, representantes de Lidl explicaron que la decisión de cerrar la tienda se tomó porque ya no era posible garantizar la seguridad de los empleados y los clientes en el establecimiento.
La empresa no ha ofrecido más detalles sobre las circunstancias específicas del incidente que provocó esta medida, pero ha dejado claro que la tienda permanecerá cerrada hasta nuevo aviso.
Por su parte, el alcalde de Bondy ha manifestado su disposición a colaborar para encontrar soluciones que permitan la reapertura del supermercado. Según informó BFMTV, el funcionario propuso implementar recursos en los espacios públicos cercanos al establecimiento con el objetivo de reforzar la seguridad en la zona.
El cierre del Lidl de esta pequeña localidad ha tenido un impacto significativo en los residentes locales, quienes dependían del supermercado no solo por su proximidad, sino también por sus precios accesibles. La situación ha puesto de manifiesto las dificultades que enfrentan las comunidades cuando pierden el acceso a servicios esenciales en su área.
Además, el caso ha generado un debate sobre la seguridad en los espacios comerciales y las medidas necesarias para proteger tanto a los empleados como a los clientes. Mientras la tienda permanece cerrada, los residentes de Bondy se enfrentan a mayores costos y tiempos de desplazamiento, lo que añade presión a sus rutinas diarias y presupuestos familiares.
El futuro del supermercado sigue siendo incierto, y tanto los clientes como las autoridades locales esperan que se puedan implementar soluciones que permitan la reapertura del establecimiento en condiciones seguras.
Lidl dispone actualmente de 1.600 tiendas en Francia y emplea a unos 46.000 trabajadores, tras una expansión rápida y exitosa en un periodo relativamente corto. Michel Biero, vicepresidente de la sucursal en el país, decidió modificar la estrategia original de la compañía, que inicialmente se centraba en ofrecer grandes superficies con descuentos atractivos, para incorporar un catálogo más selecto de productos, manteniendo, sin embargo, precios competitivos.