Si ves cigüeñas en invierno, preocúpate: es señal de “fenómenos meteorológicos extremos”, según un ornitólogo

Estas aves encuentran el alimento suficiente en vertederos, lo que afecta gravemente a su salud

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Las cigüeñas en invierno (Pixabay)
Las cigüeñas en invierno (Pixabay)

La cigüeña blanca (Ciconia ciconia), conocida por su largo viaje invernal desde Europa hasta África en busca de temperaturas más cálidas y alimento abundante, ha modificado su comportamiento en las últimas décadas. El aumento de temperaturas y la reducción de heladas han propiciado que muchas especies opten por permanecer en sus zonas de reproducción o realizar trayectos más cortos. En países como España y Portugal, donde encuentran suficiente alimento en humedales y vertederos, cada vez es más común que estas aves no migren al sur del Sahara.

Este fenómeno no solo refleja cambios en las condiciones climáticas, sino que también podría alterar el equilibrio ecológico de los ecosistemas locales. Los ornitólogos advierten que con inviernos más suaves, la necesidad de desplazarse disminuye, lo que puede afectar el ciclo reproductivo de muchas aves y la disponibilidad de alimento para otras especies. Por lo que la presencia de cigüeñas en invierno es un síntoma de estos cambios. Pero, ¿qué le preocupa a los expertos de esto?

El aumento de cigüeñas en Alsacia

Los inviernos más suaves y las migraciones más cortas han provocado un aumento significativo del número de cigüeñas en Alsacia. Sin embargo, este fenómeno, que podría parecer beneficioso para la especie, plantea serias preocupaciones sobre el impacto del cambio climático y la actividad humana en su hábitat, según la información del 20 Minutes en Francia.

Las cigüeñas en invierno (Pixabay)
Las cigüeñas en invierno (Pixabay)

Según Nicolas Gendre, ornitólogo de la Liga para la Protección de las Aves (LPO), en los últimos años se han registrado migraciones de retorno incluso en diciembre, “un fenómeno que se ha intensificado en 2023 y 2024″, explica. Tradicionalmente, estas aves viajaban hasta África en busca de temperaturas más cálidas, pero ahora prefieren realizar vuelos más cortos, desplazándose solo hasta el sur de Francia, España o el Mediterráneo.

Este cambio también conlleva amenazas, debido a que “este calentamiento va acompañado de fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más numerosos y potentes”, advierte Gendre. Además, las cigüeñas se aparean antes de tiempo, lo que expone a los polluelos a condiciones climáticas adversas: “Muchos polluelos murieron la pasada primavera porque sus plumas aún no eran impermeables”, señala la LPO. Además, los fuertes vientos en 2022 y la sequía también afectaron a su supervivencia.

Otro problema que se ha estudiado es la dependencia de las cigüeñas de los basureros. Y es que, las aves blancas “frecuentan los grandes vertederos de España, Marruecos y Narbona”, indica Gendre. Del mismo modo, la invernada en Francia ha crecido especialmente en áreas cercanas a vertederos y arrozales. Algo que ha hecho que algunas de las especies jóvenes murieran "asfixiados tras ingerir hasta 300 gramos de goma elástica”.

A pesar de estas amenazas, el número de cigüeñas ha aumentado considerablemente. Según Yves Muller, presidente de la LPO Alsacia, “en 2024, había más de 2.690 nidos ocupados por parejas reproductoras en el Gran Este”. No obstante, “en 1974 solo quedaban once parejas en Francia, frente a las más de 6.000 de hoy”. Aunque el crecimiento poblacional es positivo, los expertos advierten que el cambio climático y la actividad humana siguen representando un reto para la especie.