
El movimiento por una vivienda digna ya ha mostrado su malestar a través de las movilizaciones que ha habido en los últimos meses en diferentes puntos de España. Pero ahora el Sindicato de Inquilinas de Madrid da un paso más allá y este domingo 2 de marzo lanzará una nueva campaña de desobediencia civil organizada, los ‘piquetes inquilinos’, con grupos de vecinos coordinados para impulsar huelgas de alquiler en sus barrios.
Según informa el sindicato en un comunicado, el objetivo de esta iniciativa es “recorrer, uno por uno, los 30.000 bloques de propiedad vertical que hay en la ciudad de Madrid para convertirlos en miles de casas Orsola, en trincheras desde las que defender el derecho a una vivienda fuera del mercado”. La organización también explica que no solo saldrán a la calle el domingo, sino que “seguirán llamando a todas las puertas para organizar a la población inquilina”. Su propósito es “explorar nuevas formas de resistencia, hacer que las huelgas de alquiler vuelvan a ser una herramienta sindical eficaz para cientos de miles de personas”, añaden.
El Sindicato de Inquilinas denuncian que los precios del alquiler “han alcanzado niveles insostenibles, mientras miles de viviendas siguen vacías, se destinan al turismo o son convertidas en activos de inversión” y aseguran que ni los partidos políticos ni el mercado ofrecen soluciones.
“Se ha negociado, se ha presionado, se han propuesto leyes y mociones (...) Ahora hemos llegado a un punto en el que la única respuesta viable es la desobediencia civil organizada. Si es legal cobrar 1.500 euros por un piso de 40 metros cuadrados, si es legal expulsar familias enteras al finalizar un contrato, si es legal transformar barrios en escaparates para turistas mientras miles de personas no podemos pagar nuestras casas, entonces es evidente que la legalidad está del lado de los especuladores, por lo que solo nos queda desobedecer”, sostiene la organización, que asegura que seguirán llevando a cabo movilizaciones hasta “cambiar las reglas del juego”.
El sindicato también recuerda que la vivienda digna es un derecho reconocido en la Constitución y que, por tanto, no puede ser un negocio “a costa de la salud mental de las personas e incluso de su identidad”. “No hay término medio. Toca plantar cara”, resumen.
Primera manifestación estatal para el 5 de abril
Los diferentes colectivos que conforman el movimiento por la vivienda digna también han convocado para el próximo 5 de abril la primera manifestación a nivel estatal. Bajo el lema “Acabemos con el negocio de la vivienda”, exigirán la ampliación del parque público de vivienda y una bajada inmediata del 50% de los alquileres. Y es que a falta de estadísticas oficiales, los datos de los principales portales inmobiliarios indican que el alquiler sigue encareciéndose, de forma que enero cerró con una subida interanual del 11,8%, hasta establecerse en los 13,8 euros por metro cuadrado, según Idealista.
Entre las principales reivindicaciones de las organizaciones también figuran los contratos de alquiler indefinidos, ya que con los actuales, según establece la ley, “cada 5 o 7 años los inquilinos se ven obligados a dejar su hogar para ver cómo después sube ese alquiler, lo cual provoca miles de desahucios invisibles”, aseguran. Reclaman asimismo la desarticulación de grupos de desokupación.