
Por enfermedades como la artritis reumatoide, psoriasis, depresión o la enfermedad de Crohn, la Seguridad Social española puede conceder una pensión o prestación económica conocida como la incapacidad permanente, pero tiene unos requisitos básicos que hay que cumplir para solicitarlo.
La pensión trata de cubrir la pérdida de ingresos que sufre un trabajador cuando, por enfermedad o accidente, ve reducida o anulada su capacidad de trabajar.
La incapacidad sólo la dan una vez se haya acabado el período de baja médica, por lo que el primer requisito que apunta el abogado @LaboralTips es haber agotado todos los tratamientos posibles de la baja.
“Lo primero que deberían hacer es tratarte para que te cures, con medios de menos invasivos a más invasivos”, apunta el abogado en un video de Tiktok, que añade que el procedimiento no continuará hasta cerciorarse que no tienes cura.
Y es que “el segundo requisito es que las enfermedades sean permanentes, crónicas e irreversibles, es decir, que no tengan cura”.
La incapacidad permanente es una condición que, tras un proceso médico, impide al trabajador realizar sus tareas laborales, ya sea de forma total o parcial. La incapacidad parcial permite al trabajador continuar con algunas de sus funciones, mientras que la total impide completamente el desempeño laboral.
Como en este caso el abogado estaba hablando de las totales, apunta que “si la enfermedad tiene cura o posibilidad de mejoría, van a prolongarte la baja” hasta que se encuentre una cura.
Durante el pasado mes de noviembre, se repartieron un total de 989.767 pensiones de este tipo en España, con una cuantía media de 1.165 euros, según los últimos datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Tipos de incapacidad
El abogado explica en su video, además que existen cuatro tipos de incapacidad permanente, y que cada una conlleva una pensión diferente y una capacidad de trabajar mayor o menor.
- Incapacidad Permanente Parcial: Reduce la capacidad laboral en al menos un 33%, pero permite seguir realizando otras tareas.
- Incapacidad Permanente Total: Impide al trabajador ejercer su profesión habitual, aunque le permite dedicarse a otra diferente.
- Incapacidad Permanente Absoluta: Inhabilita al trabajador para realizar cualquier tipo de actividad laboral.
- Gran Invalidez: Requiere que el trabajador reciba asistencia de otra persona para realizar las actividades diarias.
En el caso de la Incapacidad Permanente Total, que permite dedicarse a otro oficio, “te dan un 55% de tu base reguladora y cuando tengas 55 años, un 20% mas”, dice.
Por otro lado, la Incapacidad Permanente Absoluta conlleva “un 100% de pensión en función a tu base reguladora”, y la Gran Invalidez “reconoce que necesitas a una tercera persona que te ayude y por eso da un 150%” de pensión.
Cómo solicitar la prestación
El procedimiento para solicitar la incapacidad permanente en España puede iniciarse de diferentes maneras, según lo estipulado en la página web de la Seguridad Social:
- De oficio:
- Por parte de la entidad gestora: Cuando un trabajador que se encuentra en situación de incapacidad temporal es dado de alta médica tras agotar el plazo o cuando su situación se considera susceptible de convertirse en incapacidad permanente.
- A solicitud de la Inspección de Trabajo: Si se considera que un trabajador podría estar en situación de incapacidad permanente.
- Por parte del Servicio Público de Salud: Si se cuenta con el alta médica del trabajador y su historial clínico, siempre con la autorización del interesado.
- A petición de las entidades colaboradoras: Estas entidades, como aseguradoras o mutuas, deben aportar el alta médica del trabajador, su historial clínico y el expediente previo.
- A solicitud del interesado: El trabajador que desea iniciar el proceso debe completar el modelo de solicitud de incapacidad permanente, presentar la documentación personal requerida y la específica indicada en el formulario. Este trámite se puede realizar a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, lo que facilita su gestión de forma online.