Qué dice la UE sobre el cambio de hora de marzo en España: así se presenta el futuro del cambio al horario de verano

La medida se ha vuelto polémica en los últimos años y muchos piden eliminarla

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Fotografía de archivo de un reloj y un calendario en el mes de marzo, cuando se hace el cambio al denominado horario de verano. EFE/Javier Belver

Se acerca el cambio de hora: la madrugada del sábado 29 al domingo 30 de marzo, los relojes se adelantarán una hora para adaptarse al horario de verano e intentar aprovechar mejor las horas de luz. De esa manera, las agujas marcarán directamente las 3:00 am en vez de las 2:00 am.

Esta medida se ha vuelto polémica en los últimos años y muchos opinan que el ahorro energético a consecuencia de este cambio es insignificante en comparación con las molestias que genera. Por ello, se ha empezado a plantear la eliminación de la medida y elegir uno de los dos horarios (invierno o verano) como definitivo.

La historia del cambio de hora

El cambo de hora en primavera y otoño en Europa es una costumbre que se remonta a 1916, durante la Primera Guerra Mundial. Por aquel entonces, los países buscaban medidas para ahorrar energía y vieron esta medida una forma de aprovechar más las horas de sol y disminuir el consumo de luz artificial. Años después, en la década de los 70, muchas naciones se lanzaron a recuperarla. En España, se incorporó en 1940 en un contexto de reorganización horaria.

Desde entonces, el cambio horario se ha mantenido como una constante para reducir el consumo eléctrico: al aumentar las horas de luz aprovechables, se espera que se reduzca la iluminación artificial. Sin embargo, los últimos avances tecnológicos han hecho disminuir los beneficios, gracias a innovaciones como las bombillas LED de bajo consumo.

Así, muchos señalan la inefectividad y complejidad del cambio, en especial si se tiene en cuenta que tan solo un 40% de los países del mundo lo aplican. Además, recientes estudios apuntan que estos cambios pueden afectar al sueño, aunque estos no son duraderos.

¿Qué dice la Unión Europea?

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Imagen de la bandera de la Unión Europea en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia.EFE/EPA/RONALD WITTEK

La Unión Europea se pronuncia por primera vez en 1980, con una directiva que coordinaba los métodos vigentes de cambio de hora en los diversos países para así contribuir a garantizar el buen funcionamiento del mercado único. Actualmente, la normativa europea marca que todos los Estados miembros pasan al horario de verano el último domingo de marzo y vuelven a su hora oficial (horario de invierno) el último domingo de octubre.

En 2018, sin embargo, se presentó una propuesta para suprimir el cambio de hora. La Comisión Europea sugirió eliminar estos horarios bianuales y permitir a los países modificar su hora oficial si así lo deseaban.

Sin embargo, no se ha adoptado ninguna decisión definitiva sobre este asunto y no se ha establecido ningún plazo para tomar dicha decisión. Tan solo se ha pronunciado al respecto el Parlamento Europeo, que votó a favor de la propuesta en 2021. Por tanto, por el momento los cambios de hora siguen vigentes.

Otros efectos del cambio de hora

Según recoge el portal Cambiohorario.com, algunos estudios han revelado algunos efectos secundarios, positivos y negativos, del cambio horario. Algunas investigaciones realizadas en Estados Unidos y Reino Unido sugieren que la luz solar extra durante la tarde reduce el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico. Además, parece que hay una reducción de la criminalidad durante los meses en los que se implanta el horario de verano, pues hay menos horas sin luz. No obstante, el peligro de que estos se produjesen en las primeras horas del día en los meses de invierno, cuando la gente va a trabajar o los niños a la escuela, ha hecho que muchos países retiren la medida.

La historia del cambio de hora en España: cuándo comenzó a retrasarse en octubre y por qué.

A nivel económico, los negocios de equipamiento deportivo reportan aumentos significativos de ingresos en los meses con horario de verano. Aumentan también los turistas y el tiempo invertido en ocio. Sin embargo, los cambios en horarios de reuniones, viajes, facturación, horarios de emisión... causan en conjunto un efecto negativo en la productividad de la economía, con enormes costes derivados de reprogramar actividades.