Predijo la llegada de Internet, del Iphone, la IA y ahora la inmortalidad: un futurólogo que trabaja para Google predice el fin de la muerte para 2030

Raymond Kurzweil ha asegurado que la Inteligencia Artificial permitirá desarrollar los medicamentos y los tratamientos contra el envejecimiento a una velocidad mucho mayor de la actual

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(AP)
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Los límites del ser humano, con ayuda de la tecnología, son cada vez más difusos. Hace menos de 30 años, el mundo de hoy en día hubiera resultado inimaginable, pues no existían ni la Inteligencia Artificial, ni los smartphones y ni siquiera existía el Internet tal y como hoy lo conocemos. Al fin y al cabo, Internet Explorer, el primer navegador de uso masivo en España, no llegó hasta 1996.

¿Quién lo habría dicho entonces? Lo cierto es que, en Estados Unidos, hubo una persona que de hecho sí lo hizo. Su nombre es Raymond Kurzweil, y actualmente trabaja como ingeniero jefe de Google, si bien en su curriculum cuenta también con trabajos como inventor y como experto en Inteligencia Artificial. Además, cuenta en su haber con la publicación de varios libros sobre el potencial de las nuevas tecnologías.

Tanto es su conocimiento, que en las últimas décadas ha logrado predecir diferentes hitos que a día de hoy forman parte de la historia de la humanidad, como la primera vez que un ordenador podría vencer a un ser humano jugando al ajedrez -Deep Blue venció al campeón del mundo Garri Kasparov en 1997-, la llegada de ordenadores portátiles en miniatura -los móviles actuales-, o la democratización de internet.

Crear medicamentos en horas

Este ingeniero del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), ganador además de la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación, ha lanzado una última predicción que podría resultar chocante para muchos: que el ser humano alcanzará la inmortalidad en 2030.

Se trata de una idea que Kurzweil ha expresado en numerosas ocasiones. Incluso habla de ella en su nuevo libro: La singularidad está más cerca (Deusto). Para este futurólogo, tal y como se denomina a sí mismo, la posibilidad de utilizar simuladores biológicos de IA permitirá un aumento brutal de la velocidad en el desarrollo de nuevos medicamentos y tratamientos para la longevidad, algo que actualmente puede tardar meses o incluso años.

Además, en su libro argumenta que la fusión entre humanos y la Inteligencia Artificial es algo que acabará produciéndose tarde o temprano, si bien él ha situado la fecha de cara a 2045. Va más allá, e incluso afirma que seremos capaces de ‘devolver a la vida’ a quienes hayan muerto: “En la década de 2030, podremos enviar nanobots a los cerebros de personas vivas y extraer recuerdos de personas fallecidas. Entonces, podremos hacerlos realmente realistas”.

Revivir a los muertos

El propio Kurzweil según explica en una entrevista con Daily Mirror, lleva años intentando crear una réplica de su propio padre, que falleció cuando él tenía 22 años. Para ello, ha utilizado cartas, ensayos y hasta composiciones musicales realizadas por su progenitor. “Ya estamos creando a través de nuestras actividades digitales registros enormemente ricos de cómo pensamos y sentimos. Durante esta década, nuestras tecnologías para registrar, almacenar y organizar esta información avanzarán rápidamente”.

Los replicantes, por coger el término de la novela de Plip K. Dick y su adaptación con la película de Blade Runner, “podrían incluso ser alojados en cuerpos biológicos aumentados cibernéticamente y cultivados a partir del ADN de la persona original”. Los cuerpos artificiales serán, de este modo, una realidad cada vez más cercana.

Se conoce que existen empresas que en efecto, actualmente realizan investigaciones en esa misma línea. Es el caso de empresas como Neuralink, una empresa fundada por Elon Musk que ya trabaja en interfaces cerebro-máquina. “De esta manera nos fusionaremos con la IA. Estos son los años más emocionantes de toda la historia”, asegura.

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