
Las paredes blancas aportan luminosidad y amplitud a cualquier espacio y eso es algo innegable. Sin embargo, con el tiempo, los niños, las mascotas y las rozaduras, las manchas y la suciedad comienzan a acumularse. Aunque nos llevemos las manos a la cabeza y pensemos que es un problema sin solución, existen varios métodos efectivos para limpiarlas sin necesidad de repintar, lo que supone una solución práctica y, sobre todo, económica.
Cómo preparar las paredes antes de limpiarlas
Antes de limpiar las paredes, es necesario saber qué tipo de pintura tienen. Si no lo sabemos, identificarlo es muy fácil gracias al truco que comparten los expertos de Leroy Merlin. Basta con humedecerse el dedo y tocarla. Si se queda manchado, es que no se puede humedecer la pared porque se caería la pintura, por lo que sólo se puede retirar el polvo. La buena noticia es que la mayoría están pintadas con materiales clásicos, así que sí son lavables.
Una vez completado este paso se debe:
- Despejar la zona: retirar cuadros, desplazar muebles y despejar la pared para acceder a toda la superficie.
- Eliminar el polvo acumulado: usar una escoba envuelta en una toalla blanca, el cepillo de la aspiradora o un plumero para quitar el polvo. Prestar especial atención al rodapié, donde suele acumularse más suciedad.
El método definitivo para limpiar las paredes blancas:
Acorde a la creadora de contenido Esther Leuthold Moratilla, este es el modus operandi para eliminar las manchas, pero sin dañar la pintura:
- Material necesario: utiliza una bayeta de microfibra nueva y un limpiador cremoso, como Cif.
- Aplicación de producto: humedece ligeramente la bayeta y pon una pequeña cantidad del limpiador sobre ella.
- Frotado en círculos: pasa la bayeta sobre la mancha ejerciendo una ligera presión y haciendo movimientos circulares.
- Manchas más persistentes: si la suciedad no desaparece, deja actuar el producto unos minutos y repite el proceso.
Limpieza general de la pared
En el caso de que la pared requiera de una limpieza más profunda, sigue este procedimiento:
- Usa un trapo claro o esponja blanca: asegúrate de que no suelte pelusas ni decolore la superficie.
- Prepara agua tibia con jabón neutro: puede utilizar un detergente multiusos o de lavavajillas diluido.
- Pasa el paño húmedo por la pared: cambia el agua cuando se ensucie para evitar manchas.
- Aclarado final: si has usado jabón o agua jabonosa, repasa con un trapo limpio y agua para eliminar los restos.
- Recordar hacer siempre la limpieza con buen tiempo, porque se debe ventilar bien la zona una vez completado el proceso. Es preciso comprobar que las paredes se secan completamente.
Otros consejos para una limpieza de paredes efectiva
Hay ciertos puntos que también se deben tener en cuenta para llevar a cabo esta tarea del hogar:
- Prueba siempre en una zona poco visible antes de limpiar toda la pared.
- Si tienes gotelé, usa una esponja suave y ten paciencia para limpiar las irregularidades.
- Ventila bien el espacio para que la pared se seque completamente.
- Elige pintura ultralavable en tu próxima renovación para facilitar futuras limpiezas.