Aumento de pecho y ligadura de trompas con gatos y perros en el quirófano: desmantelada una clínica estética ilegal en Madrid

La Policía Nacional ha detenido a cuatro mujeres que realizaban cirugías estéticas sin las debidas condiciones higiénico-sanitarias ni la titulación necesaria. Las pacientes “podían morir”, han asegurado los investigadores

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La investigación ha confirmado que se habían realizado intervenciones quirúrgicas en condiciones higiénicas deficientes y sin contar con la preceptiva titulación

“Nunca me he encontrado una cosa igual”. Así ha resumido este miércoles Juan José Castro García, jefe de la Sección de Consumo, Medioambiente y Dopaje de la Policía Nacional, el asombro que experimentaron los agentes al ingresar a una clínica ilegal que practicaba distintas cirugías estéticas, en el barrio madrileño de Carabanchel, en condiciones “deplorables” y de extrema insalubridad. “Había heces por todo el centro estético”, ha detallado Castro. Estos desperdicios provenían de un perro y un gato que ingresaban en todas las habitaciones del establecimiento, incluso en el quirófano, ha destacado el policía con 15 años de experiencia en la unidad.

La clínica era regentada por una médica colombiana, sin conocimientos en este tipo de procedimientos, que ofrecía distintos servicios: desde liposucciones y aumento de pechos hasta cirugías más complejas, como ligaduras de trompas. Las pacientes “podían morir perfectamente”, ha insistido Castro. Durante el allanamiento del lugar, los investigadores dieron con un pequeño office que las trabajadoras del lugar utilizaban para comer y donde también se depositaban los residuos propios de un procedimiento médico. “Se han encontrado los medicamentos junto con un pollo, guisantes y algunas patatas en el congelador”, ha relatado el policía.

Los procedimientos quirúrgicos eran realizados en una vivienda que colindaba a la clínica estética. Esta última continúa brindando servicios de peluquería y masajes, pero la policía ha clausurado el área utilizada para llevar a cabo las intervenciones. Junto a la ciudadana colombiana, con titulación en medicina general, fueron arrestadas otras tres mujeres de nacionalidades boliviana, peruana y colombiana: una doctora, tampoco experta en cirugía plástica; y dos supuestas enfermeras, quienes no han podido demostrar serlo verdaderamente. Además, han sido imputadas -pero no detenidas- otras dos personas: una de profesión anestesista y otra que colaboraba con diversa tareas en el centro. Se les acusa de estafa, delitos contra la salud pública y el mercado del consumidor e intrusismo.

4.000 euros por una cirugía

Al ingresar a la vivienda, los agentes intervinieron un cuaderno con indicaciones del funcionamiento administrativo de la clínica, documentación y fotografías de los tratamientos realizados, agendas con horarios del personal, fechas de las citas y 3.350 euros. La investigación policial ha constatado que las clientes del centro estético eran mayoritariamente mujeres latinoamericanas de edad media-alta. Al menos dos de ellas, tras someterse a una liposucción, debieron acudir a un hospital público para ser asistidas de urgencia como consecuencia de infecciones graves. Fueron las propias responsables del centro clandestino, que cobraban entre 1.500 y 4.000 euros por sus servicios, las que acompañaron a las víctimas hasta el sanatorio, con el principal propósito de que no se descubriera la verdadera razón del cuadro que estas presentaban.

Al recuperarse, a las pacientes se les ofrecía la posibilidad de volver a ser operadas y, en caso de negarse, se les reintegraba la suma pagada. “Lo que hacían era firmar un contrato por el que le devolvían el dinero a cambio de rechazar ejercer cualquier tipo de de acción legal contra ellas”, ha explicado Castro. La Policía está convencida que deben existir muchas más víctimas dado que presume que el centro llevaba años en actividad. Por tal motivo, han solicitado facilitado el número de teléfono 628 711 298, al que pueden contactar otras personas afectadas.