
Estados Unidos y China discuten su liderazgo tecnológico en una carrera a la que también se quiere sumar Europa, India, Japón o Corea del Sur. ¿Y dónde queda América Latina? El Círculo de Bellas Artes de Madrid acoge este miércoles y el jueves la Digital Summit Latam, un espacio de diálogo en el que participan empresarios, políticos e instituciones reguladoras para discutir cómo abordar la vertiginosa incursión digital garantizando a su vez los derechos, asegurando la competencia e impulsando la competitividad. La cuestión central, a juicio de los ponentes, es cómo mantener un equilibrio entre ser competitivos y atraer inversiones manteniendo unas reglas de juego.
En este sentido, Andrés Allamand, Secretario General Iberoamericano, explica que la región puede aprender mucho de Europa, concretamente en las conclusiones reflejadas en el ‘Informe Dragui’, un documento que fue encargado por la Comisión Europea para relanzar a la UE en la carrera digital. “Aunque esté enfocado para Europa, este documento enumera barreras que también están presentes en Latinoamérica”, subraya Allamand, que destaca la necesidad de una regulación más sencilla, menos burocracia y un aumento de la inversión público y privada.
Ángel García Castillejo, vicepresidente de la CNMV insiste que en esta carrera global se necesita la cooperación internacional, más que seguir un modelo, matiza, es importante aprender de los errores para aprender deprisa. “Para la regulación en mercados digitales resulta esencial intercambiar las herramientas regulatorias que han demostrado ser eficaces”.
“Las instituciones de diálogo político han fracasado”
Y para que se produzca este intercambio de posturas en América Latina es necesario voluntad política. “Europa tiene Bruselas. Tiene una capacidad para generar regulaciones a nivel supranacional y América latina no tiene nada parecido”, admite Allamand. Más contundente es Alejandra Claros, secretaria general del Banco de Desarrollo de América LAtina (CAF), que afirma que, a diferencia del bloque de los Veintisiete, “las instituciones de diálogo político en América Latina han fracasado hasta ahora.

Allamand explica que, a pesar de no tener la capacidad regulatoria que sí tiene Europa, “sí se puede avanzar en la capacidad regional”, es decir, generar espacios de diálogo para que los países de la región compartan principios. Claros, por su parte, posiciona al Banco de Desarrollo como un organismo para construir dichos espacios y una herramienta fundamental de inversiones que ayuden a “invertir en infraestructuras tecnológicas soberanas”. A su vez también puede ser un espacio para tender puentes entre ambas orillas del atlántico.
Óscar López, ministro para la Transformación Digital y Función Pública resume este escenario en tres pilares fundamentales: autonomía estratégica, derechos digitales y democracia. “Estamos en un cambio de era donde hay muchos riesgos y nuevas oportunidads y hay que tener una hoja de ruta clara”.
Cerrar la brecha digital para no dejar a nadie atrás
Pero en esta incursión digital no puede quedar nadie atrás y antes de todo, América latina debe romper muchas barreras internas. La primera de ellas, destaca el exministro de Educación argentino, Andrés Delich, es la desigualdad dentro de los propios países.
“Solo el 38% de las escuelas en la región no tienen una conectividad de ancho de banda que permita trabajar”, lamenta. Allamand admite que el tema de la regulaciones es una discusión que debe abordarse, pero también hay un punto central que es el papel del sistema educativo.

“Tenemos un mundo que requiere la formación digital de los jóvenes, pero que antes requiere la formación de los propios docentes. Nos falta un recorrido enorme en América Latina.” Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, añade que antes debe resolverse un problema de analfabetización en la región que afecta a un altísimo porcentaje de los menores de 10 años. “Entrar a la economía digital sin estar alfabetizado es un gran problema”.