
La experiencia compartida en redes sociales por Luisa Cacahuete, una mexicana que vive en España, ha abierto el debate sobre uno de los mitos más extendidos de España: el acceso gratuito e incondicional a los servicios de la Seguridad Social, incluso para extranjeros.
Aunque los propios españoles creen en esta afirmación, los testimonios de algunos migrantes han revelado una realidad más compleja. La autora de esta experiencia no contaba con cobertura sanitaria al llegar a España. Según varios comentarios que recibió de todo el mundo al que consultó, “en España la salud es gratuita, no importa de dónde seas o si tienes seguro”, ha dicho Luisa.
Sin embargo, al enfrentarse a una urgencia médica y acudir al hospital, se topó con obstáculos inesperados. “Un día me empecé a sentir supermal y necesariamente tuve que ir al médico”, ha explicado la joven.
Un trato que deja que desear
Al llegar, informó al personal de que no disponía de registro en la Seguridad Social española, lo que derivó en un trato distante y desagradable. “En cuanto le dije a la mujer que me estaba atendiendo que no tenía Seguridad Social, me empezó a tratar bastante peor de lo que ya me estaba tratando”, ha relatado Luisa.
Uno de los puntos más desconcertantes fue el procedimiento de registro. La autora explicó que, a pesar de contar con su NIE (Número de Identidad de Extranjero), la trabajadora insistió en recibir su número de pasaporte como identificación válida. La interacción fue bastante tensa, ya que la paciente se encontraba en un estado de vulnerabilidad importante. “Luego me hizo firmar un papel. No me dejo ni agarrarlo. Solo puso la mano encima y me dijo ‘firma abajo’”, ha afirmado la tiktoker en el vídeo.
Unos días, después, cuando Luisa ya se había recuperado y se encontraba “bastante mejor”, decidió leer el documento que había firmado. En él, descubrió una cláusula que la dejaba en una posición complicada. Autorizaba el cobro de la asistencia médica, si no podía demostrar, en un plazo de diez días, que contaba con cobertura sanitaria de su país de origen o que estaba inscrita en el sistema público de salud español.
“Yo estaba firmando una autorización de que me iban a cobrar la asistencia médica”, ha subrayado la mexicana. El precio de la consulta y el tratamiento ascendió a más de 200 euros.
Los españoles vivimos “engañados”
Lo que más impacta es la perspectiva española sobre su sistema sanitario. “Muchos españoles te mienten diciéndote que la Seguridad Social es gratuita para todo el mundo, incluso si eres extranjero y no tienes papeles”, ha señalado Luisa.
No obstante, los españoles no lo dicen “con la intención de hacernos daños”, ha indicado la joven. Simplemente, ellos también creen en la universalidad de su sistema sanitario.
“Esto no significa que la Seguridad Social sea horrible, pero sí es verdad que a mí me tocó vivir una terrible experiencia”, ha reflexionado Luisa. Eso sí, ha recomendado que “si vas a venir a España, de verdad te recomiendo que tengas una aseguradora, ya sea de viaje, o si te vas a quedar, arreglar tus papeles con la Seguridad Social”, ha concluido.