Reabren los mercados tras el feriado con el foco en el FMI, el esquema cambiario y el anuncio sobre aranceles

En 2025 las acciones argentinas promedian una caída de 15% en dólares y el riesgo país superó los 800 puntos por primera vez desde noviembre. Cuáles son las condiciones que podrían motivar un despegue de las valuaciones

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Los ADR argentinos promedian una
Los ADR argentinos promedian una caída de 25% desde sus máximos de enero

Las expectativas de los operadores financieros de Argentina siguen muy condicionadas. Las valuaciones de acciones y bonos sondearon un piso desde noviembre del año pasado. Marzo concluyó con cuatro ruedas bajistas consecutivas para la Bolsa porteña, y once seguidas con ventas oficiales en el mercado de cambios, con un importante deterioro de las reservas del Banco Central.

Los dólares alternativos al cepo oficial -libre, MEP y “contado con liquidación”- se volvieron a posicionar por encima de los 1.300 pesos, en un máximo desde agosto pasado. Y el riesgo país argentino, según JP Morgan, superó nuevamente los 800 puntos básicos, que aleja en lo inmediato cualquier chance de emitir deuda en los mercados.

De cara a lo que resta del año, el gran evento que puede apuntalar los precios será el de las elecciones legislativas de octubre, pues un respaldo político al actual programa económico será un factor alcista para acciones y bonos. Pero en los próximos meses aún gravitarán el impacto inicial de las políticas proteccionistas de Donald Trump en los EEUU y, en el plano interno, el alcance de un nuevo acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional), fundamental para establecer el nivel de reservas del BCRA y despejar el panorama cambiario.

El FMI confirmó que el programa en discusión con Argentina es por USD 20.000 millones, en el marco de un programa de facilidades extendidas a cuatro años

Para justificar nuevas alzas de acciones y bonos, después de las excepcionales ganancias de 2024, los inversores esperan conocer el detalle del cronograma de desembolsos del Fondo, precisiones técnicas respecto al esquema cambiario -continuidad del dólar blend y el crawling peg mensual de 1%- y el balance final de reservas de libre disponibilidad.

Los mercados locales operan “con un frente interno dominado por las dudas respecto de las condiciones del nuevo acuerdo con el FMI y en el externo dominado por la batalla comercial desatada por Estados Unidos”, indicó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.

Además del FMI, el ministro Caputo solicitará dinero adicional de libre disponibilidad a otros organismos para elevar las reservas brutas del BCRA a USD 50.000 millones

Los analistas de Max Capital consideraron que “el tamaño y las limitaciones del programa con el FMI han generado debate, y la confirmación de (Kristalina) Georgieva sobre un alto nivel para un desembolso inicial, cerca de USD 8.000 millones, abre la discusión sobre su posible uso. Es probable que el FMI blinde los recursos mientras exige un mercado cambiario más flexible, permitiendo intervenciones solo por encima de ciertos niveles y requiriendo una acumulación mensual de reservas netas para evitar una caída de las reservas. Así, la mitad de los desembolsos de Argentina estarán condicionados a metas vinculadas al mercado cambiario, incluyendo una meta de reservas netas, mayor flexibilidad y la eliminación de restricciones”.

“Como en la conocida fábula del pastor mentiroso, tras reiteradas dilaciones el esperanzado optimismo anterior ha dado lugar a cierta desconfianza hasta que se devele la naturaleza del acuerdo con el FMI y las posibles modificaciones en el régimen cambiario”, evaluó VatNet Financial Research.

“Si bien los bonos y los dólares financieros mantienen cierta calma, la presión sobre una definición con el acuerdo con el FMI y sus consecuencias en el régimen cambiario siguen alimentando la incertidumbre”, comentó Andrés Vernengo, analista de Capital Markets Argentina.

“Pese a que se haya confirmado el monto del programa, la situación dista de ser clara y aún quedan varios interrogantes por responder. Entre ellos, uno fundamental: además de exigir el cumplimiento de ciertos objetivos cuantitativos -ejemplo: que el BCRA acumule determinada cantidad de reservas-, ¿se pidieron modificaciones en el esquema cambiario?. Interrogante latente desde la semana pasada”, señaló Invecq Consultora Económica.

Hay que subrayar que el programa de facilidades extendidas está diseñado por el FMI para países que experimentan graves desequilibrios de pagos y está sujeto a revisiones periódicas.

“La interpretación que parece predominar en el mercado indica que la porción de fondos frescos alcanzaría los USD 6.000 millones, a lo que podrían sumarse unos USD 4.000 millones de otros organismos”, estimó GMA Capital Research. “Un desembolso inicial menor al monto total del programa tendría sentido si aún no se exigen condiciones inmediatas para modificar el esquema cambiario”, agregó.

“Al parecer el FMI plantea el dilema de mayor desembolso inicial a cambio de mayor flexibilidad cambiaria. El riesgo en este escenario es que ese mayor monto se termine yendo en defender al tipo de cambio”, estimó Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero.

“Básicamente el acuerdo es bueno, porque no va a aumentar la deuda, porque lo que nos van a dar es para pagarles a ellos, en términos de capital, más que lo que nos van a dar en lo que se llama recursos frescos es para rescatarle deuda que le colocaron al BCRA para saquearle las reservas, esa es la verdad”, expresó el economista Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso.

No obstante, la consultora EcoGo. señaló que “el monto del programa será insuficiente para cubrir las necesidades totales del período (incorporando intereses), estimadas en USD 23.878 millones con el propio organismo, pero que recién en septiembre de 2026 se debe comenzar a repagar el capital del acuerdo anterior”.

Tras reunirse este martes con el presidente Javier Milei, el titular del Banco Mundial, Ajay Banga, dijo que prepara un paquete de apoyo “significativo”, cuyos fondos se desembolsarían durante los próximos tres años. Un informe del banco Citi prevé que un aporte de unos USD 5.000 millones de otros organismos multilaterales, por fuera del FMI.

“Con disciplina fiscal, acumulación de reservas y una comunicación efectiva por parte del BCRA, un régimen de bandas móviles con paridad ajustable podría ofrecer previsibilidad en el corto plazo y flexibilidad en el mediano, evitando los riesgos de una flotación desordenada”, resumió Delphos Investment. “Así, el régimen basket, band and crawl aparece como una alternativa técnicamente viable, para avanzar hacia una mayor estabilidad macroeconómica y consolidar un nuevo marco de política monetaria y cambiaria en Argentina”, agregó.

El frente externo, otra preocupación de los inversores

El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, con una serie de aranceles para las importaciones con impacto global, fue un motivo de venta para las acciones de Wall Street y también para los ADR argentinos.

La caída del índice líder S&P Merval de la Bolsa porteña en 2025, de 7% en pesos y un 15% en dólares, no fue ajena a la caída de los principales indicadores de Wall Street, donde el panel tecnológico Nasdaq anota un descenso del 10 por ciento. En el mismo sentido, una recuperación consistente de las valuaciones bursátiles argentinas va a depender también de un escenario internacional favorable.

Fuente: Rava Bursátil-precios en dólares.
Fuente: Rava Bursátil-precios en dólares.

Los aranceles cruzados tiene efecto en muchas direcciones. Las restricciones comerciales van a tener impacto inflacionario, al incentivar la demanda de manufacturas locales y encarecer los precios al eliminar la competencia del exterior. La empresas con perfil exportador pueden sufrir una caída de ingresos y también una pérdida de cotización bursátil. Una retracción del comercio también va a perjudicar el nivel de actividad económica internacional. Son perspectivas negativas que el mercado tomó muy seriamente y que se reflejaron en las recientes pérdidas de los mercados financieros.

Ignacio Murua, asesor financiero de Quicktrade SBS, observó que “los inversores han cambiado su percepción sobre la fortaleza del mercado y el riesgo de una posible recesión. Aunque la reciente caída de los mercados ayudó a corregir algunos excesos, los precios de las acciones siguen estando muy por encima de sus niveles históricos. Esto ha llevado a muchos a preguntarse si los valores actuales son sostenibles en un contexto en el que el gobierno (de los EEUU) busca reducir el gasto y la economía podría desacelerarse más de lo esperado”.

“La historia nos muestra que las crisis económicas pueden ser diferentes en su intensidad y duración, pero hay algo que siempre se repite: cuando los precios de los activos están demasiado altos, los retornos futuros tienden a ser menores. Las recesiones de los años ‘90, la crisis de las puntocom en 2000 y la de 2008 nos enseñaron la importancia de no pagar precios excesivos por inversiones y de estar atentos a los cambios en el gasto público y las políticas económicas. Actualmente, los mercados están reflejando una probabilidad del 35% de que haya una recesión este año, lo que históricamente ha llevado a caídas importantes en las bolsas. Por eso, muchos inversores están optando por activos más sólidos y alejándose de las acciones más especulativas”, precisó Murúa.

A pesar de la reciente caída, el S&P 500 sigue está solo un 10% a 15% por debajo de los niveles de la burbuja tecnológica de los años 2000

“En cuanto a las oportunidades de inversión, seguimos viendo potencial en sectores con valuaciones más razonables, como las empresas financieras, industriales, de materiales, energía y consumo básico. Además, la caída del dólar y nuevas políticas de estímulo en Europa y China podrían hacer que invertir en otras regiones del mundo sea más atractivo. En particular, Europa podría beneficiarse de un mayor gasto en defensa e infraestructura, lo que abriría oportunidades a largo plazo”, expresó el asesor de Quicktrade SBS.

Felipe Mendoza, analista de Mercados Financieros, ATFX Latam, afirmó que “la administración Trump propuso recientemente aranceles generales del 20% sobre la mayoría de las importaciones, con el propósito declarado de financiar devoluciones de impuestos, incrementando las tensiones comerciales globales. Este movimiento se acompañó de la publicación del exhaustivo Informe Anual sobre Barreras Comerciales de la Oficina del Representante Comercial de EEUU, destacando diversas prácticas y regulaciones consideradas injustas por parte de sus socios comerciales”.

“Autoridades de alto nivel como Kristalina Georgieva, directora Gerente del FMI, señalaron que estas políticas podrían generar incertidumbre significativa, afectando tanto la confianza de los inversores como el consumo privado a nivel global. Paralelamente, desde la Reserva Federal, altos funcionarios como John Williams y Thomas Barkin manifestaron su preocupación acerca de los efectos potencialmente inflacionarios de estas medidas comerciales, especialmente en bienes intermedios y de consumo final”, advirtió Felipe Mendoza.