
El esquema de aumentos mensuales en el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires hará que en agosto, de acuerdo a la inflación esperada, el pasaje de subte cueste $1.000 y que el boleto mínimo de colectivo tenga un valor de $500.
Así surge de una estimación privada hecha de acuerdo a la inflación proyectada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. El trabajo fue realizado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA - Conicet) y buscó calcular, en los meses que restan del 2025, cuál sería el precio aproximado que tendría el transporte público que depende de la administración porteña.
En marzo la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires se diferenciaron del esquema tarifario nacional y determinaron un primer aumento del 10% que CABA y PBA aplicaron el mes pasado por primera vez sobre las líneas que circulan exclusivamente en sus territorios. A eso se sumó un sistema de indexación mensual basado en la evolución de la inflación más un 2% adicional, que comenzó a regir en abril y que implicó una suba del 4,2% respecto a los precios del mes anterior.
Con el aumento aplicado este martes, en las líneas de jurisdicción porteña, el boleto mínimo pasó a $426,21 con SUBE registrada, $191,79 con Tarifa Social Federal y $677,67 sin SUBE registrada. En la provincia de Buenos Aires, los valores quedaron en $425,57 con SUBE registrada, $191,50 con Tarifa Social Federal y $676,66 sin SUBE registrada. Actualmente, el sistema cuenta con 103 líneas bajo jurisdicción nacional, 250 líneas provinciales o municipales en la provincia de Buenos Aires y 31 líneas porteñas en CABA.

La Secretaría de Transporte de la Nación, sin embargo, salió a despegarse de esos aumentos. Las 102 líneas nacionales que circulan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), es decir, las que conectan CABA y PBA, no registraron modificaciones. El monto del pasaje mínimo es de $371,13 para el pasajero que tenga la SUBE registrada, de $167 para los pasajeros que cuenten además con Tarifa Social Federal y de $590,10 para los usuarios que no tengan la SUBE registrada.
No es el primer cruce entre las gestiones de Milei, Macri y Kicillof en torno al transporte público. A fines de 2023, el conflicto giró en torno a los subsidios al sistema. En paralelo, persiste la tensión entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que reclama mejoras salariales, y las cámaras empresarias, que señalan que la estructura tarifaria actual las ahoga financieramente.
El informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA - Conicet) estimó que en mayo el subte pasará a costar $911,58 y el mínimo de colectivo ascenderá a $447,09. En junio los valores serán, respectivamente, $948,96 y $465,43. En julio las tarifas costarán en cada caso $987,09 y $484,13. En agosto, en tanto, los pasajes se pagarían $1.025,59 para el caso del subte y $503,01 para el boleto mínimo de colectivo.
En términos de poder adquisitivo, un salario mínimo en Buenos Aires, que en 2011 permitía la compra de 1.638 pasajes de subte, en la actualidad solo puede adquirir 357 boletos. Esta caída en la capacidad de compra se compara desfavorablemente con otras ciudades latinoamericanas como Santiago de Chile y San Pablo, donde los salarios permiten adquirir una mayor cantidad de pasajes.
Este aumento no solo refleja la necesidad de ajustar las tarifas frente a los costos crecientes del servicio, sino también la reducción en los subsidios, que alcanzaron una caída real del 52% interanual en el transporte público. De acuerdo con las proyecciones, los usuarios de CABA cubrirán un porcentaje más alto de los costos, mientras que el Estado continuará asumiendo la diferencia mediante subsidios, aunque con un grado de reducción.