
Luis Caputo culpa a la oposición y a algunos economistas por la presión cambiaria de las últimas jornadas. “Buscan desestabilizar al Gobierno, pero no lo van a conseguir porque lo que estamos haciendo nunca se hizo en la Argentina, tenemos bases muy sólidas”, explicó el ministro de Economía.
El enojo del ministro está muy focalizado. Uno es contra los senadores peronistas que enviaron una carta al FMI advirtiendo que desconocerían el DNU que autoriza al Gobierno a negociar. Y el otro es con ex directores del Fondo, como Héctor Torres y Alejandro Werner, que venían en las últimas jornadas bajándole el precio al acuerdo.
“Como dicen cualquier cosa y eso genera nerviosismo, le pedí autorización al FMI para divulgar el monto que se está pidiendo al directorio para el nuevo acuerdo”, explicó Caputo previo al anuncio de los USD 20.000 millones.
El ministro reconoce que las demoras para liquidar dólares por parte de los exportadores es entendible si la expectativa es que se produzca un salto del tipo de cambio. Sin embargo, tanto él como el Presidente Javier Milei manifestaron que esto no sucederá.

“Vamos a tener muchos más dólares en las reservas respecto a la base monetaria que en la Convertibilidad”, explican en el equipo económico. Desde ese punto de vista, consideran “irrelevante” cuál será el próximo régimen cambiario ya que habría reservas suficientes como para afrontar cualquier presión cambiaria.
Para Caputo, no solo el mercado cambiario se irá calmando con el paso de los días, sino que además se apunta a una mayor compresión del riesgo país. “Muchos inversores todavía tienen cierta desconfianza del proceso que estamos llevando adelante. Pero no nos preocupa, porque la vienen corriendo de atrás”, asegura el ministro de Economía. Una versión parecida al “no la ven” que utiliza Milei.
Pero lo concreto es que el programa que se llevará adelante con el FMI tiene como uno de los objetivos centrales que la Argentina recupere el acceso al mercado de financiamiento internacional. La lógica es que ningún país consigue hacer frente al 100% de su deuda con recursos propios. Tarde o temprano es imprescindible recuperar acceso al crédito para refinanciar la deuda que vence. Claro que por ahora luce como un objetivo algo lejano, ya que el riesgo país no baja de los 750 puntos básicos.
El prematuro anuncio relacionado con el desembolso del FMI dejó, sin embargo, muchas incógnitas. Miguel Kiguel, ex secretario de Finanzas indicó que el mercado no respondió por ahora porque hubo “mucha confusión” .”No se entiende -agregó- a cuánto ascenderá el desembolso inicial. Por eso no cambiaron la dinámica de los mercados y el Central volvió a vender”.
El equipo económico confía en que finalmente tendrá éxito en ambos frentes: logrará equilibrar el mercado cambiario y al mismo tiempo conseguirá una reducción en el mercado de bonos que lleve a una baja del riesgo país.

Por ahora el anuncio de Caputo no terminó de despejar algunas dudas. Por ejemplo, no está claro cuánto de los USD 20.000 millones serán exclusivamente para las reservas y qué monto para repagarle al FMI. Según José Luis Espert son USD 6.000 millones para lo primero, mientras que lo restante llegaría de manera escalonada para afrontar los vencimientos con el organismo.
El mercado también se mantiene a la expectativa de cómo funcionará el régimen cambiario después del acuerdo con el FMI. Se sigue especulando con una posible salida gradual del “dólar blend”, lo que reducirá la oferta de divisas para contener los dólares financieros. Y también se ve muy probable una salida del actual esquema de ajuste del 1% mensual para el dólar oficial.
No es una casualidad que se hayan registrado compras del nuevo bono “dólar linked” a una tasa negativa de 1,8% en la licitación realizada ayer por el Tesoro. Eso significa que los inversores ven un salto mucho más significativo para el tipo de cambio.