
El dólar cripto cotizó a $1.319 a la hora de cierre en los mercados internacionales, en un jornada en la que no hubo operaciones en la Argentina en virtud del feriado del Día de la Memoria.
De esa manera, la única cotización cambiaria que tuvo movimiento durante el día mostró una suba en relación a su nivel del viernes, que al cierre del horario bancario se ubicó en $1.306. Al mismo tiempo, el dólar libre terminó la semana pasada a $1.280. El término “dólar cripto” se utiliza para referirse a todas las formas de acceder a activos que cotizan en dólares en el mundo de las criptomonedas. Los datos mencionados pertenecen a la plataforma Criptoya, que publica un promedio en tiempo real de los valores ofrecidos por las principales billeteras del mercado.
Si bien se trata de un mercado de extrema volatilidad, es tomado como una referencia por el hecho de que opera las 24 horas, tal como sucede en el mundo cripto. Por ello, brinda información inmediata sobre el humor del mercado en días en los que no hay ninguna clase de operación cambiaria oficial.
El dólar cripto es un mercado cambiario paralelo que, si bien es menos representativo que el “contado con liqui” o el dólar MEP (Mercado Electrónico de Pagos) o “dólar Bolsa”, pero muestra cuál es la reacción inmediata del mercado en tiempo real. Es decir, es el mercado que más rápidamente, en forma prácticamente instantánea, refleja las expectativas de los agentes económicos. Al menos, de aquellos que operan en el mercado cripto.
Una de las formas más habituales de dolarización con criptomonedas es a través de las stablecoins, en especial USDT, cuya cotización depende directamente de la evolución del dólar en Estados Unidos, por lo que se corre muy poco riesgo de perder valor durante períodos de inestabilidad en la economía argentina. También entran dentro de la definición de stablecoin otros instrumentos financieros más conocidos que siguen la cotización de la moneda norteamericana.
Sobre el fin de la semana pasada, la aprobación del DNU para darle curso al acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) dio una importante señal para calmar las aguas, sustentar los precios de activos en la Bolsa y ponerle un freno a la suba de la divisa de EEUU, al despejar expectativas de devaluación y a la vez allanar el camino de vencimientos de deuda en moneda extranjera. Contribuyó también a ponerle un techo de $1.300 al billete -máximo en seis meses- que el presidente Javier Milei estipulara en “mitad de abril” el plazo probable para firmar el entendimiento técnico con el staff del FMI para una renovación del acuerdo vigente.
El dólar libre quedó ofrecido a $1.280 para la venta. A lo largo de la última semana el “blue” anotó una suba de 40 pesos o un 3,2 por ciento. Con un dólar mayorista que se encareció 3,25 pesos o un 0,3%, a $1.071,50, la brecha cambiaria quedó en el 19,5 por ciento.
En la última semana las ventas del Banco Central en la plaza cambiaria totalizaron 730 millones de dólares. La entidad encadenó el viernes seis ruedas seguidas con ventas mayoristas, por un total, de USD 1.204 millones, la serie vendedora más abultada desde octubre de 2019, antes de las elecciones presidenciales, y del endurecimiento del “cepo” cambiario el 28 de octubre, que puso un tope de USD 200 mensual para la demanda de individuos. Las reservas internacionales brutas restaron en cinco ruedas USD 1.462 millones o un 5,2%, para quedar en los USD 26.626 millones, el stock más bajo desde el 31 de julio de 2024.
Max Capital precisó que “el ‘contado con liquidación’ y los futuros en el mercado local parecen haber encontrado un nuevo equilibrio, aparentemente sin intervención del Gobierno, lo que representa una buena noticia considerando que la presión ha sido, al menos hasta ahora, moderada. Las tasas locales, de manera similar, parecen haber encontrado un techo”.
“La volatilidad se explica ni más ni menos por las dudas acerca del crawl del 1%, en un contexto en el que el mismo (Luis) Caputo en dos oportunidades distintas evitó confirmar que se mantendrá. Decimos esto porque fue ese crawl -o mejor dicho, el diferencial entre las tasas en pesos y el crawl- lo que hizo que en los últimos trimestres todos los inversores locales hagan carry trade”, describieron los analistas de la Consultora 1816.