Por el último dato de actividad, estiman que el PBI rebotaría más de 5% este año pero advierten sobre riesgos con el dólar

Algunas consultoras recalcularon al alza su proyección de mejora económica para este año luego de que el EMAE de diciembre fuese más alto de lo esperado.

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El Gobierno espera que el
El Gobierno espera que el PBI crezca más del 5 por ciento. REUTERS

El último dato oficial de actividad económica de diciembre fue mejor a lo esperado por el mercado y configuró una “foto” final de 2024 que dejó un arrastre positivo más elevado para el 2025. En este contexto, algunas consultoras ya empezaron a recalcular al alza sus proyecciones de crecimiento del PBI, pero advierten que hay riesgos internos o externos que podrían impactar en esas estimaciones.

La última proyección oficial sobre crecimiento de la economía para este año fue el 5% que exhibió el Palacio de Hacienda en el Presupuesto 2025, que terminó por no ser tratado en el Congreso. El Fondo Monetario estima un número similar, pero en público el Gobierno ya da a entender que ese número debería ser mayor, de acuerdo a declaraciones del presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo. No hay, sin embargo, una nueva proyección oficial, algo que podría quedar de manifiesto en el resultado de las conversaciones entre la Casa Rosada y el FMI, que requieren estimaciones económicas precisas para desarrollar las metas macroeconómicas del nuevo programa.

El estimador mensual de actividad de diciembre mostró una mejora de 0,5% en relación a noviembre y de 5,5% en comparación con diciembre del año anterior, aunque la base de comparación de ese mes era baja por la fuerte caída que había experimentado un año antes. Por la forma de medición del PBI, la tendencia o el impulso con el que termine un año determina un “piso” de crecimiento para el año siguiente, lo que se suele denominar “arrastre estadístico”.

Ese dato final del 2024, conocido esta semana, al ser más alto de lo aguardado por el mercado, implicará un mínimo de expansión del Producto más elevado. Para la consultora Equilibra, ese piso de crecimiento del último trimestre del año pasado es de 2,6 por ciento. Esa consultora mencionó que el 2024 terminó con una caída de 1,8% en términos generales, pero mucho más alta (-4%) al quitar de la cuenta al agro, que tuvo una recuperación muy marcada en relación al 2023 de fuerte sequía.

Por la forma de medición del PBI, la tendencia o el impulso con el que termine un año determina un “piso” de crecimiento para el año siguiente, lo que se suele denominar “arrastre estadístico”, que sería ahora de entre 2,6% y 3 por ciento

“La contracción del PBI se profundiza a 2,8% tomando el PBI per cápita (descontando el crecimiento poblacional). El lado positivo es el elevado arrastre estadístico que deja el cuarto trimestre para este año (2,6%), lo que sienta las bases para una expansión del PIB alineada con el 5% pautado en el proyecto de Presupuesto 2025″, apuntó en un informe tras conocerse el dato del Indec.

El economista jefe de Equilibra Lorenzo Sigaut Gravina, de todas formas, anticipó que el rebote podría ser mayor a ese 5% a partir de un arrastre más alto. “Nosotros preveíamos para diciembre un número similar al que dió el Indec por lo que seguimos viendo que el PBI va a crecer cerca de 5% en 2025 (casi 3% por arrastre estadístico positivo)”, dijo. “Aunque no es el escenario más probable, si en la segunda mitad del año no hay presiones cambiarias típicas de año electoral, el crecimiento puede ser incluso mayor (empezando con 6%)”, mencionó.

La última foto de actividad
La última foto de actividad económica del 2024 dejó un "piso" de crecimiento mayor para el 2025

La consultora EcoGo, en tanto, confirmó que también elevó su previsión de mejora del PBI a 5,5% por ese efecto estadístico que dejó ver el EMAE de diciembre, según su economista jefe Sebastián Menescaldi. Por su parte, Libertad y Progreso también cree que el “mínimo” de mejora del PBI es de 3% para este año. “Asumiendo un escenario donde el gobierno continúa con el sendero de equilibrio fiscal, reformas y se alcanza un nuevo acuerdo con el FMI, estamos proyectando un crecimiento del PBI para 2025 del 5,8%”, dijo Eugenio Marí, economista jefe de ese centro de estudios.

“Lo más importante es que, si el sendero de reformas y equilibrio macro continúa, Argentina podrá anotar tasas de crecimiento del 5% o más durante los próximos años. Similar a lo que experimentaron otros países que llevaron adelante una ambiciosa agenda de estabilización y reformas. Sería un cambio cuantitativo y cualitativo para una economía que se acostumbro a vivir estancada”, comentó.

La consultora EcoGo, en tanto, confirmó que también elevó su previsión de mejora del PBI a 5,5% por ese efecto estadístico que dejó ver el EMAE de diciembre. Por su parte, Libertad y Progreso también cree que el “mínimo” de mejora del PBI es de 3% para este año

LCG, en tanto, mantiene su expectativa por debajo del 5% para 2025 y espera “un crecimiento frágil” que esté explicado por “leves subas mensuales y una amplia disparidad sectorial”. “Con el arrastre positivo del último trimestre de 2024 y los leves crecimientos mensuales que esperamos para 2025, proyectamos una expansión anual promedio de la actividad del 4,8% para 2025″, concluyó.

El Grupo SBS, en tanto, planteó elementos que podría acelerar el crecimiento y otros que frenarían esa tendencia. “Por el lado positivo, de continuar la recuperación de los salarios reales y de la confianza del consumidor, el consumo privado podría impulsar la actividad. Si además continuara la expansión de crédito privado, ello implicaría otro factor de impulso adicional. En tanto, la dinámica virtuosa que mostró el sector hidrocarburos en 2024 continuaría en 2025, contribuyendo positivamente al rebote del año”, consideró en un informe reciente.

Por el contrario, hay riesgos a la baja: “El aumento de los costos en dólares en 2024 (que continuarían en 2025 de profundizarse la apreciación del tipo de cambio real) y la vigencia de los controles cambiarios, podrían limitar la inversión y empleo privado, aunque el efecto podría compensarse en parte por algunas inversiones asociadas al RIGI”, consideró ese informe de SBS.

También agregó como factores “la ausencia de lluvias para el agro, y el impacto final sobre la cosecha de este año”. Como conclusión, habrá riesgos internos como “deterioro en cuenta corriente cambiaria por apreciación del tipo de cambio” y externos como subas de tasas internacionales, precios de commodities, monedas emergentes” lo que podría provocar volatilidad cambiaria que ponga en duda el sendero de recuperación para este año.