Uno por uno: los nombres y los negocios de los barras de Vélez que atacaron a policías de la Ciudad en un partido amateur

El episodio ocurrió ayer, frente al estadio, luego del cotejo por Copa Libertadores ante Peñarol. Radiografía de los violentos del Fortín

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Pelea entre barras de Vélez y policías: el momento del disparo

El partido había terminado a las 21 pero ellos, como siempre, se habían quedado un buen rato más en el club, donde reparten las vituallas obtenidas y se alimentan a costo cero. Dos horas después, la barra de Vélez empezó la desconcentración: el grupo de Fuerte Apache se fue rumbo a Provincia; el que trae a los integrantes de la zona Oeste del Conurbano, sobre todo el grupo de Haedo, Morón y Merlo, se fue hacia el lado de la estación y el de Villa Luro agarró por la avenida Álvarez Jonte. Cuando llegaron a la intersección de la calle Roma, sus integrantes vieron que en las canchitas de fútbol cinco instaladas en Esquina Vélez Fútbol estaban jugando un partido. Eran diez oficiales de policía de la comisaría vecinal 9, pero los barras ni lo sabían. Les llamó la atención que uno tenía puesto un short con los colores de Peñarol, barra con la que se habían enfrentado un rato antes en la previa del partido de Copa, que terminó dos a uno para el local. Y ahí nomás La Pandilla de LIniers fue por su presa. Sus miembros le exigieron que se cambiara y amenazaron con robarles todos los bolsos. Ante la respuesta negativa sucedió lo que se ve en el video publicado por Infobae: una gresca entre los 16 barras de Vélez atacando a los diez policías y uno de ellos, llamado Nahuel Fernández, se identificó como hombre de la fuerza, tomó su arma reglamentaria y efectuó un disparo intimidatorio al aire.

Pero en vez de calmarse, los barras se pusieron peor: y el número dos de La Pandilla abrió el bolso de otro oficial, de apellido Ojeda, extrajo su arma reglamentaria y apuntó directamente a los oficiales. Una imagen demencial que podría haber desatado una tragedia si el oficial Fernández habría decidido enfrentarlo. En vez de eso, bajó su arma y Johnny, tal su nombre de guerra en la tribuna, hizo lo mismo pero al instante volvió la pelea mientras llegaban refuerzos, ya que los vecinos habían alertado al 911. Primero arribó un móvil de la comisaría 10, pero no logró contener la gresca, y recién todo se calmó cuando apareció el subcomisario Diego Marchissio con tres cápsulas de la unidad de Despliegue de Intervenciones Rápidas y 15 policías que lograron parar todo y detener a los barras y demorar a los oficiales, aunque tres de ellos, aprovechando la confusión, se retiraron. Tras las actuaciones de rigor fueron todos a prisión hasta que les tome indagatoria el juez Martín Yadarola y decida si los deja tras las rejas a los barras o les permite seguir en libertad un proceso que tendrá como carátula coacción agravada y abuso de armas, lo que plantea penas de prisión efectiva en su máxima escala.

Ahora bien, ¿quiénes fueron los barras que atacaron a los oficiales? Salvo por dos nombres, está toda la plana mayor de La Pandilla de Liniers. Jonathan Pereira, que es el que quedó más complicado porque sacó el arma reglamentaria de un policía y amedrentó con la misma, es el hermanastro de Raúl Ciminelli, alias Raulo, el jefe de la barra que no participó de los incidentes. Johnny, como se lo conoce en Villa Luro, tiene un prontuario alto y es uno de los que participó en cada incidente de la barra de Vélez, entre ellos la apretada tremenda que sufrió el plantel en 2023 en la Villa Olímpica. Junto con su hermano lideran un grupo que genera fortunas, mucho más con los recitales que con el fútbol.

En cada show en Vélez la barra comercializa 1500 tickets y además tienen un molinete arreglado donde hacen pasar gente previo pago en efectivo. Como si fuera poco, venden alcohol en los recitales (algo prohibido y que alguna vez llevó a la clausura del Monumental cuando lo hacía la barra de River) y manejan todos los trapitos y los vendedores ambulantes en los alrededores del estadio, lo que les hizo ganar el apodo despectivo en el mundo de los violentos de “La barra de la milanesa”, porque hacen mucho dinero cobrándole peaje a los vendedores de sándwiches en la calle. El último incidente grande fue el año pasado, en el recital de Los Ratones Paranoicos, donde lograron colar cerca de 3000 personas sin tickets previo pago de la mitad de lo que salía la entrada oficial.

El del gorro piluso es
El del gorro piluso es Raúl Ciminelli. A su derecha, con remera con el número 96, su hermanastro Johnny Pereira. A su izquierda con camiseta suplente de Vélez y anteojos, el Castor Cristian Cejas

También estuvo involucrado en la pelea con la Policía el número tres de la barra, Cristian Cejas, alias el Castor, que fue uno de los protagonistas de momentos de tensión en el Mundial de Qatar, cuando apareció la barra de Vélez en la tribuna y desplazó a los hinchas comunes. Es que La Pandilla fue la barra con más gente y recursos en Asia, donde Ciminelli junto a su hermanastro y varios más se dieron una vida de lujos que incluyó toda la estadía desde el comienzo del Mundial hasta la final contra Francia, con excursiones por el desierto y actividades en jet sky en el mar en los días en los que no jugaba la Argentina. Para completar el cuadro, los barras tenían derecho de admisión, pero fueron sacados de la lista una semana antes que empiece el torneo que ganó Argentina. Contactos, que le dicen.

También estuvo presente Diego Richini, que es el actual número cinco de la barra y es el que maneja el grupo de Devoto, al que se suman muchos integrantes de la barra del club Lamadrid, barra pesada del Ascenso si las hay. Otros dos detenidos también pisan fuerte en el paravalanchas: se trata del Negro Wilson Báez, quien trae gente de Ciudadela, y Yamil Méndez, que es líder de la facción de Merlo. Del grupo más íntimo de la barra, además de Raulo, tampoco participó Matías Fontanello, quien fue uno de los involucrados en la fiesta clandestina con más de 200 invitados que hizo la barra de Vélez en plena pandemia dentro del club. Causa en la que también fue imputado otro de los participantes de la batalla de ayer, Nicolás Pereira. El manejo de aquella fiesta no fue casual: son los amos del Polideportivo, donde están a toda hora y en el verano hasta tienen la potestad de manejar la pileta. En algún momento la dirigencia les pidió un poco de recato y que se muden al club El Luchador, que está a pocas cuadras de Vélez, pero se negaron terminantemente.

Las autoridades de Nación y Ciudad les aplicaron el derecho de admisión por tiempo indeterminado. Hubo trabajo conjunto entre el secretario de seguridad en eventos masivos de CABA, Juan Manuel Castrilli, y el secretario de seguridad deportiva de la Nación, Franco Berlín. Tras la identificación, éste último redactó la resolución de prohibición de concurrencia por tiempo indeterminado, que firmó de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y que se aplicará desde mañana mismo aunque Vélez recién volverá a jugar de local el lunes 14 de abril. Se sabrá si para esa fecha los 16 barras detenidos siguen en prisión o algunos logran recuperar la libertad.

¿Puede esto repercutir sobre el poder de la barra y generar una nueva interna? Habrá que estar atentos. El último enfrentamiento se dio hace casi un año y medio, en noviembre de 2023, cuando un viejo barra de la década del 90 apodado el Negro Rada había apoyado la lista de Eduardo Lalo Rado en las elecciones y juntó a su tropa para ir al acto de cierre. La facción oficial se enteró y fueron directamente a buscar a Rada y sobre todo a Jorge Sixto Grillo, un pesado de la zona Oeste del Conurbano bonaerense con antecedentes y que también tiene manejo con la barra de Argentino de Merlo, para dejarles en claro que ganara quien ganara no iba a haber cambio de mando. Fueron nueve balazos y varios ataques con arma blanca que dejaron dos heridos y un mensaje muy contundente. Si ahora, que la primera línea quedó diezmada, el Negro Rada intenta regresar es una incógnita, como también qué pueden hacer otros barras de vieja guardia, como Fernando Morales, alias el Mono, que en su momento decidió retirarse del negocio de la popular, un negocio que en Liniers florece con mucha impunidad.

En Qatar, con el brazo
En Qatar, con el brazo extendido, Jonathan Pereira

EL COMUNICADO DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del ministerio de Seguridad, ha resuelto prohibir el acceso a los estadios a los barras de Vélez Sarfield que atacaron hoy a los oficiales de la Policía de la Ciudad en una cancha de fútbol 5 en el barrio de Liniers. Como resultado de estos hechos, la Secretaría de Seguridad de la Ciudad ha determinado que estas personas no podrán ingresar a ningún estadio donde se disputen eventos organizados por la AFA, la FIFA o la CONMEBOL, por un período de 48 meses. Esta medida refuerza el compromiso del Gobierno de la Ciudad con la seguridad en el fútbol y con la erradicación de la violencia en los espectáculos deportivos.

Hinchas sancionados:

* Pereyra Jonathan Matías

* Richini Diego Omar

* Andelo Brian Benjamín

* Baez Wilson Ezequiel

* Reyes Nazareno

* Romer Guillermo Martín

* Contreras Nahuel Ángel Adrián

* Méndez Yamil Agustín

* Arnal Alexis Lautaro

* D’Amico Ignacio Agustín

* Pereyra Nicolás

* Linardi Eric Adriel

* Cejas Cristian Silvestre

* Polutranka Fernández Tomás Agustín Lorenzo

El mensaje es claro: quienes elijan la violencia no tienen lugar en el fútbol.