De Monet a Picasso: Giverny celebra una de las exposiciones más importantes de arte moderno

El Museo de los Impresionismos en dicha localidad francesa presenta una colección única, con 58 piezas clave que incluyen obras de reconocidos artistas

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El Museo de los Impresionismos
El Museo de los Impresionismos en Giverny exhibe 58 obras maestras de Monet, Picasso y Matisse (REUTERS/Benoit Tessier)

El Museo de los Impresionismos en Giverny, un espacio que supo ganarse un lugar destacado en el panorama artístico de Francia, está llevando a cabo una exposición única que reúne una de las colecciones privadas más valiosas de arte moderno.

Desde el 28 de marzo hasta el 29 de junio de 2025, la muestra titulada La colección Nahmad: de Monet a Picasso abre sus puertas para ofrecer una profunda inmersión en la evolución de la pintura moderna, con obras de artistas célebres como Claude Monet, Pablo Picasso, Henri Matisse, y muchos más.

Una mirada a la colección Nahmad

La colección Nahmad es una de las más grandes y significativas del mundo. Esta vasta recopilación, compuesta por entre 5000 y 7000 obras, fue cuidadosamente formada por el coleccionista David Nahmad junto a sus hermanos, Joseph y Ezra. A lo largo de los años, lograron reunir un impresionante número de piezas que abarcan varios estilos y periodos, desde los maestros impresionistas hasta los más influyentes artistas del siglo XX.

En esta exposición, el museo de Giverny presenta 58 piezas seleccionadas que incluyen pinturas, esculturas y dibujos, con un enfoque especial en el periodo comprendido entre el siglo XIX y el inicio del siglo XX. Aunque el coleccionista fue conocido por su vasto interés en Picasso, en esta muestra también se destacan los trabajos de otros grandes maestros como Renoir, Sisley, Pissarro, Matisse, y los propios Monet y Cézanne, entre otros.

El impresionismo desafió las normas
El impresionismo desafió las normas académicas del siglo XIX, capturando luz y color de manera innovadora

¿Qué es el Impresionismo?

Para comprender mejor el valor de esta exposición, es importante contextualizar el movimiento que da nombre al museo: el impresionismo. Este fue un movimiento artístico que surgió en Francia en la segunda mitad del siglo XIX, desafiando las normas tradicionales de la pintura académica que dominaban el panorama artístico de la época.

El término “impresionismo” fue acuñado de manera despectiva por un crítico de arte, Louis Leroy, tras ver una de las primeras obras de Claude Monet, Impression, soleil levant (Impresión, sol naciente), en 1874. Sin embargo, el nombre fue adoptado por los propios artistas y, con el tiempo, se convirtió en una de las etiquetas más reconocidas para una de las revoluciones más importantes en la historia del arte.

A diferencia de la pintura académica, que se centraba en la representación detallada y precisa de los objetos, los impresionistas buscaban capturar los efectos fugaces de la luz y el color. Pintaron al aire libre, lo que les permitió observar y registrar de manera espontánea los cambios de luz natural y sus reflejos sobre los objetos y paisajes. Este enfoque rompió con las composiciones estáticas y los sujetos ideales que dominaban la pintura tradicional.

Los impresionistas se alejaron de las escenas históricas o mitológicas y se concentraron en lo cotidiano: paisajes, escenas de la vida urbana, reuniones sociales y momentos fugaces de la naturaleza. Entre los principales exponentes de este movimiento, se encuentran artistas como Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas y Berthe Morisot, quienes, a través de sus pinceladas rápidas y el uso de colores brillantes y contrastantes, capturaron una nueva forma de ver y sentir el mundo.

La exposición en Giverny ofrece
La exposición en Giverny ofrece una inmersión en la evolución del arte desde el siglo XIX al XX (REUTERS/Benoit Tessier)

Monet: el corazón del Impresionismo

En el Museo de los Impresionismos de Giverny, la figura de Claude Monet ocupa un lugar central. Conocido como el padre del impresionismo, es representado en la muestra a través de algunas de sus obras más emblemáticas. Desde sus primeros trabajos en Canotiers à Argenteuil (1874) hasta su serie de los Nymphéas (nenúfares), el pintor logró desarrollar una visión única que exploraba las variaciones de luz y color en el paisaje natural.

Monet vivió durante muchos años en Giverny, donde creó su famoso jardín de nenúfares, que más tarde se convertiría en el motivo principal de muchas de sus obras más conocidas.

En la exposición, las obras de Monet en el museo permiten al visitante explorar las diferentes etapas de su carrera, desde las primeras impresiones del paisaje hasta sus últimas composiciones abstractas.

Claude Monet, figura central del
Claude Monet, figura central del impresionismo, es destacado en la exposición de Giverny (REUTERS/Benoit Tessier)

De Delacroix a Picasso: influencias y transiciones

La exposición también pone en evidencia la influencia de los artistas previos al impresionismo, como Eugène Delacroix y Jean-Baptiste-Camille Corot, cuyas obras ayudaron a forjar el camino para los impresionistas.

Delacroix, con su uso innovador del color y su enfoque en temas exóticos y orientales, inspiró a muchos pintores, incluidos los impresionistas, que tomaron de él la idea de romper con los convencionalismos académicos y explorar nuevas formas de expresión. En la misma línea, el museo muestra cómo el impresionismo fue evolucionando hacia el arte moderno, con artistas como Pablo Picasso y Henri Matisse.

En ese sentido, la colección Nahmad incluye piezas clave de Picasso, uno de los artistas más importantes del siglo XX, lo que brinda una excelente oportunidad para ver cómo el arte moderno se desarrolló desde las bases sentadas por los impresionistas.