Este es el videojuego colombiano en el que los jóvenes puede decidir ser un civil, un militar, un guerrillero o un paramilitar en el conflicto armado colombiano

Con la colaboración entre universidades públicas y expertos de distintas disciplinas, fue creada una experiencia interactiva que fomenta la reflexión y la empatía en los estudiantes

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Una innovadora herramienta digital permite
Una innovadora herramienta digital permite a estudiantes explorar dilemas éticos inspirados en testimonios reales, promoviendo empatía y conciencia crítica sobre la guerra en Colombia, según reportes de universidades y medios nacionales - crédito Universidad de Antioquia

Un videojuego pedagógico que invita a los estudiantes a enfrentar dilemas éticos en el contexto del conflicto armado colombiano ha llegado a las aulas de Antioquia, Santander y Norte de Santander.

Operación Camaleón, desarrollado por un equipo interdisciplinario de cuatro universidades públicas y respaldado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias), utiliza testimonios reales y situaciones inspiradas en hechos verídicos para transformar la enseñanza sobre la guerra en Colombia.

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Más de quinientos jóvenes han probado ya esta herramienta, que busca no solo transmitir información, sino también provocar reflexión y empatía, según reportaron varios medios nacionales.

A diferencia de los videojuegos convencionales, Operación Camaleón no premia la destreza ni penaliza la derrota.

Su objetivo es sumergir al jugador en escenarios donde cada decisión tiene consecuencias legales, sociales y morales.

Más de 500 jóvenes han
Más de 500 jóvenes han experimentado un videojuego educativo que utiliza relatos auténticos y decisiones morales para fomentar el análisis y la reflexión en torno a la violencia y la justicia en el país - crédito Luis Eduardo Noriega Arboleda / EFE

El propósito, en palabras de Andrés Vergara Aguirre, docente de la Universidad de Antioquia e investigador principal del proyecto, es “comprender el conflicto, generar empatía y fomentar una conciencia crítica que nos acerque a una sociedad más justa y en paz”, según recogió El Colombiano.

La herramienta se apoya en la gamificación, es decir, el uso de dinámicas propias del juego para facilitar el aprendizaje y la comprensión de conceptos complejos, como los marcos legales que rigen los conflictos armados.

El desarrollo de Operación Camaleón fue posible gracias a la colaboración entre la Universidad de Antioquia, la Universidad Industrial de Santander (UIS), la Universidad Francisco de Paula Santander (Ocaña) y el ITM de Medellín.

El proyecto, ejecutado entre 2022 y 2025, contó con la participación de expertos en periodismo, filosofía, ingeniería, pedagogía y economía.

Martha Liliana Torres Barreto, directora de la Escuela de Estudios Industriales y Empresariales de la UIS y co-líder de la iniciativa, explicó a El Tiempo que el diseño del videojuego se centró en las necesidades y preferencias de los estudiantes.

Trabajamos con testimonios reales recogidos por todo el equipo interinstitucional y los combinamos con las preferencias y necesidades de los futuros usuarios, para crear un diseño verdaderamente centrado en ellos”, asegura Martha Liliana Torres Barreto.

La implementación de este videojuego
La implementación de este videojuego pedagógico transforma la manera en que los estudiantes abordan la historia reciente, promoviendo debates sobre legalidad, moralidad y responsabilidad social en contextos de violencia - crédito Carlos Eduardo Ramírez / Reuters

El proceso de creación partió de 19 entrevistas en profundidad realizadas en las regiones participantes, donde se recogieron relatos de víctimas y victimarios del conflicto.

Estos testimonios se transformaron en narrativas interactivas, respetando la fidelidad de las voces originales y adaptándolas a situaciones que el jugador debe enfrentar.

Así surgieron los cuatro personajes principales: Francisco, un civil atrapado en la violencia; Milo, un militar que cuestiona sus órdenes; Julián, un joven reclutado por grupos paramilitares; y Elena, una guerrillera enfrentada a dilemas de obediencia y moralidad.

El equipo académico, según relató Vergara a El Colombiano, se propuso no eludir la crudeza del pasado, pero tampoco banalizarla, convirtiendo cada historia en una oportunidad para la reflexión.

Dentro del juego, los participantes deben tomar decisiones cruciales. Por ejemplo, al asumir el rol de Milo, el jugador elige entre entregar insurgentes desarmados a las autoridades judiciales o reportarlos como “bajas en combate”.

En el caso de Elena, la disyuntiva consiste en obedecer la orden de no tomar prisioneros o desafiarla. Cada elección activa una serie de consecuencias que el sistema expone de manera clara, incluyendo referencias a los Convenios de Ginebra, sentencias de la Corte Constitucional y datos oficiales del conflicto.

Además, el videojuego incorpora pantallas informativas con hechos históricos y cifras provenientes de la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz, lo que refuerza el aprendizaje contextual.

Una propuesta pedagógica desarrollada por
Una propuesta pedagógica desarrollada por cuatro universidades públicas y respaldada por Minciencias busca cambiar la forma en que se comprende el conflicto armado, integrando testimonios y marcos legales en la experiencia de aprendizaje - crédito Jessica Patino / Europa Press

El impacto de Operación Camaleón en los estudiantes ha sido tangible. Más de quinientos jóvenes de colegios y universidades públicas han utilizado la herramienta en condiciones controladas y bajo la supervisión de docentes.

Lina Mesa, psicóloga de la Universidad de Antioquia, destacó en El Colombiano que el videojuego “es un espacio seguro para la reflexión y fomenta la empatía, permite ponerse en el lugar del otro y rompe estereotipos, al ofrecer múltiples perspectivas del conflicto”.

Mesa subrayó que la experiencia va más allá de lo técnico, ya que genera debates en el aula sobre temas como la obediencia, el perdón, la legalidad y la empatía, promoviendo así la formación ciudadana y moral.

El enfoque ético fue una prioridad desde el inicio del proyecto. Dado que las escenas se basan en testimonios sensibles, el uso del videojuego exige el consentimiento informado de los participantes, en cumplimiento de los lineamientos de Minciencias.

Esta medida busca garantizar el respeto y la responsabilidad en el tratamiento de las historias, así como proteger la integridad de quienes comparten sus vivencias.

En cuanto al marco legal, Operación Camaleón integra referencias a normas nacionales e internacionales que regulan los conflictos armados.

Las decisiones del jugador se contextualizan con artículos de los Convenios de Ginebra, fallos de la Corte Constitucional y documentos de la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz.