Un hombre fue asesinado en Jamundí luego de ser señalado como conductor de un camión con explosivos

Entre las hipótesis que se manejan figuran desde la posibilidad de una broma de mal gusto que terminó en tragedia, hasta la utilización de la alerta como pretexto para desviar la investigación o justificar el crimen

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El vehículo fue inspeccionado horas
El vehículo fue inspeccionado horas antes por la Policía, descartando la presencia de explosivos - crédito Redes sociales/Facebook

El asesinato de John Alexander Rodríguez Preciado en el barrio Villa Pime de Jamundí conmocionó a la comunidad y reavivó el debate sobre los riesgos de la desinformación en redes sociales.

Rodríguez, de 35 años, murió tras ser atacado por dos hombres armados frente a su vivienda, horas después de que circulara en plataformas digitales una falsa alerta que lo vinculaba con el transporte de explosivos en su camión.

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Rodríguez, conocido entre sus allegados como “el Negro” o “Roña”, era apreciado en el barrio por su amabilidad y su disposición a aconsejar a quienes lo rodeaban.

La víctima se dedicaba al transporte de materiales de construcción en un pequeño camión amarillo, labor que realizaba junto a algunos familiares y amigos.+

En redes sociales se comunicó
En redes sociales se comunicó que el rumor habría surgido en una cadena de WhatsApp - crédito Jamundí Infórmate /Facebook

La jornada que terminó en tragedia comenzó con la difusión de una publicación en redes sociales como Facebook y WhatsApp, que mostraba la fotografía del vehículo de Rodríguez, identificándolo por sus placas y asegurando que supuestamente estaba acondicionado con doce cilindros de explosivos y escoltado por motocicletas.

El mensaje advertía sobre un supuesto desplazamiento del camión desde Timba hacia Cali, generando alarma en una región marcada por recientes atentados y un clima de inseguridad en el suroccidente colombiano.

Ante la alerta, la Policía, junto con los elementos y equipos correspondientes para este tipo de alertas, acudió al lugar donde se encontraba el camión, estacionado frente a la casa de Rodríguez, específicamente en la calle octava sur con carrera sexta.

Los agentes inspeccionaron el vehículo, incluso con la ayuda de un perro antiexplosivos, y tras comprobar que no existía ninguna amenaza, se retiraron del sitio. Vecinos y curiosos documentaron la escena, pero la situación pareció normalizarse tras la intervención policial.

S eestrá tratando de establecer
S eestrá tratando de establecer si el rumor fue utilizado como una excusa creada para asesinar al hombre - crédito Freepik

La calma habría durado poco. Horas después de la inspección, dos hombres en motocicleta se acercaron a la vivienda de Rodríguez. Uno de ellos descendió y le disparó en dos ocasiones mientras el transportador permanecía en el andén.

Rodríguez fue trasladado de inmediato al Hospital Piloto, pero llegó sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas en su cabeza.

La proximidad temporal entre la difusión de la falsa alerta y el asesinato generó inquietud en el municipio. Aunque no se puede establecer de manera concluyente una relación causal directa entre ambos hechos, tampoco se descarta que la desinformación haya influido en el desenlace.

Entre las hipótesis que se manejan figuran desde la posibilidad de una broma de mal gusto que terminó en tragedia, hasta la utilización de la alerta como pretexto para desviar la investigación o justificar el crimen. Otra línea sugiere que personas indignadas por el temor al terrorismo pudieron haber actuado por cuenta propia, aunque resulta poco probable. No obstante, serán las autoridades competentes la que determinen los móviles del hecho criminal.

Ante la alarma permanente por
Ante la alarma permanente por posibles atentados terroristas en el municipio, inescrupulosos estarían entregando información no verficada - crédito Stringer/REUTERS

Rodríguez era conocido por realizar mudanzas y transportar materiales de construcción entre Timba, La Balsa y Jamundí. Según testimonios de vecinos y amigos, se trataba de una persona alegre, solidaria y preocupada por el bienestar de su entorno.

No existen antecedentes judiciales en su contra ni sobre el vehículo que utilizaba para trabajar, como confirmó Néstor Lasso, secretario de Movilidad de Jamundí, al Informativo de la U: “Lo que nosotros tenemos entendido es que él y un grupo de amigos y familiares trabajaban en el vehículo, porque en el vehículo lo que transportaban eran los elementos con los que ellos trabajaban la construcción. Ellos hacían planchas, como se dice en los términos coloquiales de la construcción. El vehículo no tenía ningún problema de tipo judicial y ellos lo utilizaban como un elemento de trabajo”.

Mientras las autoridades de investigación avanzan en el esclarecimiento de los hechos, la reflexión colectiva apunta a la necesidad de actuar con prudencia ante cualquier sospecha y de recurrir siempre a los canales oficiales para reportar situaciones anómalas.