Andrei Gómez aseguró que “el proceso de paz más avanzado en Colombia” es con el grupo armado Comuneros del Sur

El grupo armado ilegal cumplió acuerdos parciales al entregar un arsenal de guerra para su destrucción, bajo supervisión oficial e internacional

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Andrei Gómez delegado del Gobierno
Andrei Gómez delegado del Gobierno afirmó que el proceso de paz que más ha avanzado en el país es con Comuneros del Sur - crédito rufreeman.com

En un paso significativo hacia la consolidación de la paz en Colombia, el Frente Comuneros del Sur, un grupo disidente del ELN, inició la destrucción de un arsenal de guerra compuesto por 585 artefactos explosivos, que incluyen granadas, minas antipersonal y cilindros bomba.

Este acto marca el cumplimiento de uno de los acuerdos parciales alcanzados en las negociaciones con el Gobierno nacional.

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El delegado del Gobierno en este proceso, Andrei Gómez, destacó que este avance es parte de un modelo innovador de negociación, donde los acuerdos parciales se implementan de manera simultánea a las conversaciones.

Gómez resaltó que este enfoque ha permitido construir un nivel de confianza sin precedentes entre las partes, al punto de que la destrucción del material bélico será realizada por la Fuerza Pública de Colombia, bajo la supervisión de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (Mapp/OEA).

La destrucción de armas inicia
La destrucción de armas inicia transformación en territorios afectados por violencia en Nariño - crédito Consejería Comisionada de Paz

A diferencia de procesos anteriores, como el llevado a cabo con las Farc, en el que la destrucción de armas se realizó después de la firma del acuerdo final, el caso de Comuneros del Sur se caracteriza por la implementación inmediata de los compromisos alcanzados. Según explicó Gómez a Caracol Radio, este modelo ha permitido avances significativos en tan solo seis meses de negociaciones.

El delegado detalló que el arsenal entregado por el grupo armado incluye granadas de alto alcance, morteros, minas dirigidas de 25 kilogramos y otros elementos fabricados en lo que describieron como un “taller de armas popular”.

Este material, que podría haber causado graves daños a la población, será destruido en fosas especialmente preparadas para este propósito, en un acto que representa el inicio del proceso gradual de desarme del grupo.

“Comuneros ha entregado es lo que ellos han llamado un taller de armas popular, donde se entregaron muchos de estos elementos, granadas de lanzamiento de 6 kilos, se entregaron también granadas de 60 milímetros industriales, se entregaron unas minas dirigidas de 25 kilos”, explicó Gómez a Caracol Radio.

Como parte de estas negociaciones, se firmará el sexto acuerdo, centrado en las víctimas del conflicto en los 10 municipios del departamento de Nariño donde Comuneros del Sur tiene presencia.

Según explicó el delegado del Gobierno, este acuerdo busca saldar una deuda histórica con las comunidades afectadas, activando un mecanismo no judicial de contribución a la verdad. Este mecanismo permitirá al Centro Nacional de Memoria Histórica elaborar un informe detallado sobre las dinámicas de la violencia en la región y ofrecer recomendaciones al Estado y la sociedad para construir una paz duradera.

Según Andrei Gómez, este nuevo
Según Andrei Gómez, este nuevo modelo de negociación simultánea marca un hito hacia la paz duradera en Colombia - crédito Consejería Comisionada de Paz

Además, se discute la posibilidad de firmar un séptimo acuerdo, que abordará el tema de las economías ilegales, un aspecto crucial para garantizar la transición de Comuneros del Sur hacia la legalidad. Gómez destacó que este grupo ha mostrado una voluntad clara de abandonar las armas y convertirse en ciudadanos plenos, lo que es fundamental para el éxito del proceso de paz.

Otro de los ejes centrales de las negociaciones es la transformación integral del territorio. Según detalló Gómez, esto implica no solo la construcción de infraestructura para consolidar el Estado Social de Derecho, sino la creación de alternativas económicas que conviertan a los municipios afectados en polos de desarrollo. Este enfoque busca garantizar una mejor calidad de vida para las comunidades y saldar las deudas históricas con el departamento de Nariño.

“Eso implica construir la infraestructura necesaria para consolidar el Estado Social de Derecho, pero no solamente eso, sino para poder crear nuevas alternativas económicas que conviertan a esos 10 municipios en polos de desarrollo y que les garanticen calidad de vida a las comunidades que habitan en esos territorios”, afirmó el delegado.

Sexto acuerdo con Comuneros del
Sexto acuerdo con Comuneros del Sur está enfocado en víctimas desarrolla mecanismos de verdad para saldar deudas históricas, según Andrei Gómez - crédito Consejería Comisionada de Paz

En cuanto al tema de justicia, el acuerdo número seis también incluye medidas para garantizar la seguridad jurídica de los miembros de Comuneros del Sur, así como mecanismos para atender las demandas de las víctimas. Gómez señaló que estos aspectos son fundamentales para avanzar hacia un cese al fuego bilateral y la reintegración de los integrantes del grupo armado.

Según explicó Gómez a Caracol Radio, los siete acuerdos alcanzados hasta ahora constituyen la base de un acuerdo final. Este enfoque, que combina la implementación inmediata de los compromisos con un trabajo constante en temas clave como la seguridad, la justicia y el desarrollo territorial, ha permitido que este proceso sea considerado el más avanzado en Colombia en la actualidad.

El caso de Comuneros del Sur representa un modelo innovador y esperanzador para la construcción de la paz en Colombia. La voluntad del grupo de abandonar las armas y su disposición para trabajar en conjunto con el Gobierno y la comunidad internacional son señales alentadoras de que es posible avanzar hacia una paz total en el país.

Con la destrucción del arsenal de guerra y la firma de nuevos acuerdos, este proceso no solo busca poner fin a décadas de conflicto en Nariño, sino sentar las bases para una transformación integral del territorio y la reconciliación de las comunidades afectadas.