‘Pablo Escobar y los patrones de la brujería’: el libro de Esteban Cruz que conecta lo criminal con lo sobrenatural

En entrevista con Infobae Colombia, el antropólogo e investigador compartió detalles de cómo se adentró en el mundo oculto del crimen organizado y su relación con santos populares y entidades oscuras en Colombia, México y Venezuela

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Desde la devoción a Pablo
Desde la devoción a Pablo Escobar hasta el culto a la Corte Malandra, el libro de Esteban Cruz ilumina la sorprendente relación entre crimen y fenómenos paranormales en la región - crédito cruzescribiente/Instagram

Los fenómenos del crimen organizado y la violencia en Latinoamérica, en muchos casos, no se limitan a la esfera de lo ilegal.

A menudo, estas realidades se entrelazan con creencias esotéricas y la veneración de figuras consideradas “santos populares” o incluso “entidades malignas”, a las que algunos grupos criminales rinden culto para lograr protección o para acrecentar su poder.

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Este es el eje central del nuevo libro del escritor, antropólogo e investigador Esteban Cruz titulado Pablo Escobar y los patrones de la brujería, que a lo largo de tres grandes temas, sumerge al lector en las historias más sorprendentes y perturbadoras que vinculan la fe y el delito.

A través de entrevistas, viajes de investigación y un contacto directo con informantes, Esteban Cruz reconstruyó la forma en que carteles de la droga, pandillas y organizaciones criminales terminan relacionándose con santos tan particulares como Jesús Malverde en México, la Corte Malandra en Venezuela o la devoción que todavía rodea a Pablo Escobar en Colombia.

En entrevista con Infobae Colombia, el autor compartió detalles sobre los retos que implicó esta investigación y los hallazgos más impactantes que encontró en su periplo por varios rincones de la región.

Un origen inesperado: la obsesión de Pablo Escobar por el color azul

Según cuenta Cruz, la idea de su libro surgió mientras investigaba para su libro El Libro Negro de la Brujería en Colombia, pues durante su estadía en Medellín, escuchó numerosas historias poco conocidas acerca de Pablo Escobar, el narcotraficante más temido y famoso de la historia colombiana.

“Me hablaban de la obsesión de Escobar por el color azul”, comenzó por relatar el Cruz que agregó: “Decían que siempre usaba ropa azul, que tenía carros azules, que pintaba sus escondites con ese color y que incluso murió vistiendo prendas azules”.

Este comportamiento, que en un principio parecía anecdótico, llevó a Cruz a plantearse la posibilidad de que Escobar profesara creencias esotéricas más profundas.

Con los días, fue encontrando testimonios de personas que aseguraban haberlo visto como una presencia fantasmal en el antiguo monasterio de la Catedral, lugar donde estuvo recluido.

En su nuevo libro, Cruz dedicó uno de sus capítulos a Pablo Escobar, a las peculiaridades de su vida privada y a los relatos en torno a su supuesta relación con la brujería.

El autor Esteban Cruz investigó
El autor Esteban Cruz investigó la obsesión de Pablo Escobar por el color azul y su posible vínculo con la brujería - crédito cruzescribiente/Instagram

Las historias incluyen devotos que hoy le rezan para pedir favores económicos o milagros, así como el testimonio del embalsamador que conservó su cuerpo durante las últimas 24 horas antes de ser enterrado.

La narco devoción en México y el culto a Jesús Malverde

Otro de los capítulos del libro se centra en México, concretamente en los “santos” que gozan de gran popularidad dentro de los carteles del narcotráfico.

Entre ellos, Esteban Cruz destacó a Jesús Malverde, conocido como el “santo de los narcos”, pues en Culiacán, en el estado de Sinaloa, Malverde tiene una capilla que opera las 24 horas, adornada con música, ofrendas y corridos que celebran la vida de este personaje, un bandido que, según la leyenda, robaba a los ricos para ayudar a los pobres.

“Visitar la capilla de Malverde es ingresar a un espacio que parece extraído de un realismo mágico oscuro”, describió Cruz y explicó que: “Las paredes están cubiertas de billetes de dólar pegados por los devotos que acuden en busca de protección, éxito en sus negocios o salvación ante las autoridades. Incluso hay relatos de apariciones milagrosas de Malverde ayudando a quienes intentan pasar drogas por la frontera con Estados Unidos”.

El libro también explora otros cultos menos conocidos, como el que gira en torno a un supuesto “bebé demonio” en Pachuca, Hidalgo, una figura que comenzó como un objeto de plástico y terminó convertido en una deidad peculiar que atrae a devotos y curiosos.

Este “mercado de Sonora” local, describió el autor, se transformó en un auténtico santuario en el que se ofrece culto a entidades tenebrosas para pedir protección, dinero o venganza.

La "narco devoción" en México
La "narco devoción" en México y el culto a Jesús Malverde fueron analizados en detalle por Esteban Cruz - crédito cruzescribiente/Instagram

La Corte Malandra y la sombra del Tren de Aragua

Otra parte de la investigación que abordó Esteban Cruz es la devoción criminal en Venezuela, representada principalmente por la llamada Corte Malandra.

Cruz explicó que esta se compone de “espíritus delincuentes” o “malandros fallecidos” que, según la creencia popular, continúan vagando en un plano sobrenatural y pueden poseer a ciertos médiums.

Y ahí es donde entran organizaciones como el Tren de Aragua, un grupo criminal de carácter transnacional que se ha vuelto célebre por sus actividades en distintos países de Sudamérica.

Según Cruz, el Tren de Aragua suele recurrir a estas prácticas esotéricas para protegerse de las autoridades, manteniendo una estructura invisible en la que los líderes son difíciles de identificar.

Al respecto, el autor relató que, tras meses de investigación, logró contactar a una supuesta “bruja” vinculada con el Tren de Aragua, que le confesó detalles sobre rituales y posesiones:

“Me contó que, durante sus trances, los espíritus de malandros como Ismael, el chamo Machera o Petróleo Crudo, hablaban a través de ella, pidiendo drogas, whisky o incluso prostitutas. Según sus palabras, esos espíritus orientan a los miembros de la banda sobre cuándo y cómo actuar, a la vez que exigen ofrendas para conceder su protección”.

Por tal motivo, en su libro, Cruz describió escenas dignas de un guion cinematográfico: velas con múltiples mechas, cordones guerreros con nudos que simbolizan la edad de Cristo, ambientes cargados de tabaco y alcohol, y un clima de tensión permanente.

Pero, a diferencia de la brujería colombiana basada en “entierros” y amuletos, la de la Corte Malandra se sustenta en la invocación directa de espíritus delincuentes que murieron violentamente y que, supuestamente, continúan ejerciendo su poder desde el más allá.

Tras las huellas mágicas de Escobar

La historia de la devoción a Pablo Escobar no se agota en sus gustos extravagantes o en su obsesión por el color azul.

En la última parte del libro, Cruz profundizó en los testimonios de personas que aseguran haberse encomendado al “Patrón del Mal” para recibir milagros, especialmente relacionados con la suerte y el dinero.

El libro "Pablo Escobar y
El libro "Pablo Escobar y los patrones de la brujería" de Esteban Cruz desvela perturbadoras historias que entrelazan fe y delito en Latinoamérica - crédito cruzescribiente/Instagram

Entre las historias más impactantes, el autor destacó el relato de un hombre que afirmó haber tenido una experiencia cercana a la muerte en la que Escobar se le apareció como un “ángel” para devolverlo a la vida y, a cambio, pedirle oraciones.

El mismo hombre, que actualmente acude al cementerio en fechas especiales para lanzar billetes con la imagen de Escobar, asegura que gracias a aquel encuentro onírico ganó la lotería con los números que el capo le reveló en el más allá.

Asimismo, Cruz incluyó el testimonio del embalsamador que preparó el cuerpo de Escobar tras su muerte, y describió cómo fue la última inspección al cadáver del narcotraficante antes de ser sepultado.

Los retos de la investigación y la fascinación por lo prohibido

Para Esteban Cruz, uno de los mayores desafíos al abordar este tema fue ganarse la confianza de sus fuentes en entornos en los que la ley del silencio impera.

Desde su travesía en Culiacán, entre punteros y “halcones” del crimen organizado, hasta los laberínticos caminos de la entonces cárcel de La Catedral en Antioquia o los rincones peligrosos de la frontera colombo-venezolana, el autor vivió en carne propia la sensación de estar poniendo en riesgo su vida.

En su conversación con Infobae Colombia, Cruz recalcó que estas historias no son producto de la imaginación, pues aseguró tener horas de grabaciones, fotografías y pruebas documentales que respaldan sus crónicas.

No obstante, admitió que la naturaleza oral y clandestina de estas tradiciones criminales dificulta el proceso de verificación y lo empuja a contrastar fuentes, explorar antecedentes históricos y trazar paralelos con otros fenómenos similares en el continente.