
Laura Sarabia, ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, aseguró que el gobierno Colombiano sigue expectante ante una eventual descertificación del gobierno de Estados Unidos, que se encuentra bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, por los bajos resultados en la lucha contra las drogas.
En una rueda de prensa, la canciller enfatizó que, aunque mantienen la esperanza de que se mantenga la certificación de la Casa Blanca, no se descarta que el gobierno Trump tome dicha decisión; no obstante, la funcionaria reiteró que es un anuncio que no se ha hecho de manera oficial.
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“Nos preparamos para un escenario de certificación, que es a lo que le estamos apostando en cada una de las acciones que hacemos, pero también estamos preparándonos para un escenario de descertificación sobre el que no quiero ahondar, porque es un escenario hipotético”, declaró Laura Sarabia a los medios de comunicación.
Sin embargo, la ministra resaltó que el gobierno colombiano se encuentra preparando un plan estructurado para la disminución de cultivos ilícitos, con la que se proponen estrategias para disminuir los cultivos en el país, así como nuevas alternativas para los campesinos del territorio nacional.
“No hemos ganado la batalla. Falta mucho por hacer en los territorios como el Catatumbo, como el Cañón del Mickey, falta mucho por hacer en sustitución de cultivos ilícitos y que sea una sustitución sobre todo sostenible, que no haya una resiembra, sino que podamos realmente transformar estas economías ilícitas (...) esperamos que los resultados se evidencien y se muestren en una certificación por parte de los Estados Unidos”, manifestó.
El proceso de certificación, según lo explicó la funcionaria, es un mecanismo anual mediante el cual el gobierno estadounidense evalúa los esfuerzos de los países en la lucha contra el narcotráfico. Este análisis incluye políticas relacionadas con la erradicación de cultivos ilícitos y el combate al tráfico de drogas. La certificación no solo tiene implicaciones políticas, sino que también influye en las relaciones de cooperación entre las naciones.

“Durante el primer semestre de cada año, tanto el Departamento de Estado como la Sección de Asuntos Narcóticos (Estados Unidos) coordina un proceso interinstitucional para recomendar al presidente (Donald Trump) opciones de certificación a los países en los cuales se presentan tanto cultivos ilícitos como tráfico de narcóticos (...) se elabora un informe en la cual se establece una estrategia internacional de control de narcóticos que se publica anualmente, el cual ya fue publicado hace un par de semanas”, dijo la canciller colombiana.
Además, Laura Sarabia recordó que, a finales de marzo de 2025, sostuvo un encuentro con la secretaria de Seguridad estadounidense, Kristi Noem, en la que se abordaron varias temáticas de interés binacional, entre ellos, la lucha antidrogas y la política migratoria.
“Lo que hemos hecho es uno poner este tema en discusión, obviamente con las autoridades de los Estados Unidos, que ellos han estado muy prestos a un trabajo conjunto en materia de lucha contra narcóticos, de cómo avanzamos en interdicción, de como avanzamos en erradicación, cómo avanzamos en sustitución de economías ilícitas y sobre todo el trabajo interno”, comentó.

De acuerdo con el último informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Colombia logró cifras históricas en la incautación de cocaína durante 2023, alcanzando un total de 846 toneladas métricas, lo que representa un incremento del 10 % en comparación con el año anterior. Sin embargo, a pesar de este avance, el país sudamericano continúa siendo señalado como el principal productor y exportador mundial de esta droga ilícita, según el mismo informe.
“Las incautaciones colombianas de cocaína y base de cocaína sumaron 846 toneladas métricas en 2023, un 10 % más que en 2022”, señaló la autoridad norteamericana en el documento.

A su vez, resaltó que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés) advirtió que el área destinada al cultivo de esta planta en Colombia creció un 10 por ciento entre 2022 y 2023, pasando de 230.000 hectáreas a 253.000, respectivamente.
“Aunque esta cifra absoluta es un récord, también representa una desaceleración continua en el crecimiento del cultivo de coca, en comparación con un aumento del 43 % de 2020 a 2021 y del 13 % de 2021 a 2022”, dice la entidad internacional en su informe.
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