“Me ayudó a sanar muchas cosas”: María Fitzgerald y el impacto de ‘Los nombres que olvidamos’ en su vida personal

La periodista de derechos humanos reveló detalles de lo que significó para ella escribir crónicas sobre el conflicto armado y sus consecuencias en los habitantes de Colombia

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La periodista encontró en su
La periodista encontró en su libro, una manera de denunciar las consecuencias del conflicto armado y también, sanar heridas propias - crédito @mar.f.fitzgerald/Instagram

La periodista y escritora María Fitzgerald publicó en 2023 una serie de crónicas sobre las consecuencias del conflicto armado en Colombia sobre los habitantes del país. A esta recopilación la llamó Los nombres que olvidamos: Crónicas sobre Colombia y sus violencias cotidianas, que no solo tiene un enfoque humanista, sino uno muy personal, dado que la autora también fue víctima de la guerra, según comentó a Infobae Colombia.

La ganadora del Premio Simón Bolívar 2020 por El segundo a segundo que mató a Dilan Cruz, afirmó en sus redes sociales que escribir el libro significó para ella un sueño cumplido.

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La literata y especializada en periodismo recorrió diferentes departamentos del país para hablar con las víctimas que ha dejado el conflicto armado colombiano y con sus testimonios ha llevado a cabo un proyecto audiovisual que está por hacer público: proyecto madres.

La autora afirmó que las
La autora afirmó que las crónicas plasmadas en el libro legitiman la labor del periodismo - crédito Norman Quevedo

Infobae: En la introducción del libro asegura que busca enmendar la legitimidad del periodismo propio, ¿por qué es importante y necesario este ejercicio?

María Fitzgerald: Considero que el periodismo es siempre una apuesta arriesgada por muchísimos factores que atraviesan por la precarización y el peligro por narrar o intentar narrar cosas. Es arriesgado porque hay personas poderosas que no quiere que cierta información salga a la luz.

Pero adicionalmente a eso, ha sido una profesión que ha terminado permeándose de situaciones peligrosas, por estructuras peligrosas, que benefician a muy pocas personas y que han terminado por resignificar un poco las labores que se cumplen dentro de esta profesión y volverlas más retadoras.

Lo anterior lleva muchas veces a que a periodistas como yo se nos rompa el corazón con esta profesión, por muchísimos motivos; pero principalmente, creo yo, son esos que están marcados por la corrupción.

Eso, al momento en el que escribí mi libro, fue una de las premisas principales, porque para mí, mi libro fue una decantación de muchas situaciones, pero al mismo tiempo fue un espacio en el que fui plenamente libre de pensar y escribir lo que yo quería plasmar.

La autora afirmó que la
La autora afirmó que la portada de su libro también cuenta una historia profunda del conflicto armado - crédito @mar.f.fitzgerald/Instagram

Infobae: Este es un libro bastante personal, hecho desde el dolor por conocimiento, ¿considera que fue un ejercicio para superarlo, así como algunas víctimas hacen diferentes muestras de artesanía?

María Fitzgerald: No sé si mi ejercicio es equiparable al de mujeres que realizan artesanías, porque mi dolor no es el de ellas. Y eso es algo que siempre me conflictuó un poco, porque pese a que yo también he sido víctima del conflicto armado directamente y mi familia lo ha sido, también siento que en el momento en el que uno como periodista se presenta ante una historia, está siempre vedado por el privilegio. En esa medida, siento que no es equiparable.

Sin embargo, ya como un ejercicio personal, sí, a mí mi libro me ayudó a sanar muchas cosas, a lidiar con muchas cosas que de otra manera no lograba lidiar y sobre todo significó recordar para sanar muchas de esas vainas que uno a veces reprime y que se quedan por ahí causando daño sin que uno muchas veces ni siquiera lo note.

Entonces sí, mi libro significó un escenario muy bello de sanar y de curarme en muchas cosas.

Infobae: Durante el libro se habla de la afectación de la salud mental, ¿Cómo manejar esto en medio de las vivencias, además de escribirlas?

María Fitzgerald: Mi salud mental es algo también muy personal. Obviamente, está ahí puesta en juego dentro del libro y que además pongo en juego todos los días con esta profesión y es algo que he aprendido a sobrellevar de diversas maneras, cosa que agradezco mucho.

He aprendido a crear líneas de apoyo, a cuidarme; tengo mayor claridad sobre cuáles son mis límites. He logrado crear un entorno alrededor mío que está cargado de mucho amor y apoyo, eso siempre ayuda muchísimo.

Por supuesto, hay momentos y cosas que hoy en día reconozco que no puedo hacer. Por ejemplo, ya no puedo salir a marchas, es algo que me hiela. Yo no puedo ver miembros del Esmad, me paraliza por completo y por lo mismo han sido espacios de los que yo he tenido que sacarme a mí misma.

Hay una frase que me dijo mi mamá: ‘No debo ser mártir, porque yo no había nacido para ser mártir, Colombia estaba lleno de mártires que luego eran reflejados en dos o tres grafitis a los que les iba mejor y luego todo se olvidaba.

La autora siempre deseó publicar
La autora siempre deseó publicar un nombre bajo su firma; 'Los nombres que olvidamos' ayudó a superar algunos conflictos internos - crédito @mar.f.fitzgerald/Instagram

Infobae: El abandono estatal y el no cubrimiento de muchos hechos en el país hace que para muchas personas sea imposible conocerlas, ¿por qué considera que esto ocurre?

María Fitzgerald: No hay interés. A mí muchas veces me han dicho ‘Ay, no me cuente eso, que yo no quiero amargarme’. Lo que a mí más me sorprende es que en la mayoría de ocasiones han sido personas que pertenecen a oenegés, o que son personas que se supone defienden los derechos humanos, pero prefieren mantenerse enceguecidas frente a la realidad de no cientos, no miles, sino posiblemente de millones de personas en este país y en el mundo.

La falta de interés, por supuesto, lleva a que no se establezca una agenda necesariamente rentable ni popular. Y esto termina en que medios hegemónicos no quieran invertir en este tipo de historias.

Recuerdo que alguna vez tuve un jefe que me gritaba que hablar de la paz no era sexy y yo decía ‘pues sí, obvio, no es sexy’, pero son agendas necesarias, importantes y creo que últimamente han empezado a afianzarse más periodistas, y medios, que insistimos en cubrir este tipo de temáticas y que pensamos que es algo vital y que merece ocupar no una esquinita en el periódico, sino la primera plana.

Infobae: Háblenos de la portada, ¿Qué hay detrás de ella?

María Fitzgerald: Es una foto mía. Es una indígena que había intentado suicidarse. Fue una historia muy dura. Ella era una mujer muy joven. Esta portada fue gracias al impulso que me dio mi editora, porque me dijo que otra imagen que yo había elegido le parecía que no representaba bien el libro.

Originalmente, iba a ser otra y; sin embargo, hoy en día estoy bastante contenta con esa portada; pese a que yo no soy fotógrafa, ni tengo ningún tipo de entrenamiento en el tema, la verdad sí me me causa mucha alegría que esa foto haya sido la elegida.

Para la autora, cada vez
Para la autora, cada vez hay más periodistas interesados en cubrir el conflicto armado, algo necesario para el país, según su criterio - crédito Ernesto Guzmán/EFE

Infobae: El proyecto madres es uno que parece estar muy avanzado, ahora, han pasado alrededor de dos años de la publicación del libro, ¿en qué fase del proyecto se encuentra?

María Fitzgerald: Bueno, el documental ya está en su etapa de edición. Lo ideal es que luego de esto salga algún proceso de distribución, espero que no se demore muchos años más, porque para mí también es muy urgente poderlo darlo a conocer de manera más amplia.

Infobae: ¿Cómo definiría al libro en una frase?

María Fitzgerald: La seguiré pensando.