
NUEVA YORK -- Cuando las Liberty de Nueva York estuvieron cortejando a Breanna Stewart durante el periodo de agencia libre previo a la temporada 2023, Stewart mantuvo muchas conversaciones con Clara Wu Tsai, la propietaria del equipo. Hablaron del futuro de la WNBA, y cada una compartió sus propias ambiciones.
En aquel momento, las Liberty practicaban en un recinto construido en el Barclays Center. Estaba bien equipado, pero el edificio también se utiliza para albergar partidos de los Nets, conciertos, combates de boxeo y otros eventos. Había días en que el equipo no tenía acceso completo.
Solo un equipo de la liga, las Aces de Las Vegas, tendría sus propias instalaciones de entrenamiento esa temporada. Pero Wu Tsai, propietaria de las Liberty junto a su esposo, Joe Tsai, cofundador del Alibaba Group, sabía que quería eso para las Liberty, pronto. No podía prometerle a Stewart, una codiciada jugadora agente libre, exactamente cómo sería o dónde estaría. Pero quería que Stewart comprendiera que el entrenamiento y la recuperación de las jugadoras eran importantes para ella como propietaria.
El jueves, Brooklyn Sports and Entertainment, la empresa matriz de las Liberty y de los Nets de Brooklyn de la NBA, anunció sus planes de construir unas instalaciones de entrenamiento de más de 6900 metros cuadrados para las Liberty en el barrio de Greenpoint de Brooklyn. El espacio frente al mar, que el Liberty alquilará, está en Newtown Creek, un afluente del East River, y se asentará en parte sobre lo que ahora es un terreno baldío. El grupo propietario de las Liberty afirma que pagará la construcción y que espera gastar 80 millones de dólares en ello.
Además de dos pistas cubiertas con cámaras remotas y tecnología de seguimiento de datos, una sala de recuperación y una zona de entrenamiento de fuerza de dos pisos, la nueva estructura tendrá elementos dignos de un spa cotizado: zonas de comida en la azotea, vistas de Manhattan, un salón de peluquería, maquillaje y uñas, y cabinas individuales en lugar de casilleros que incluirán camas, armarios y tocadores.
El anuncio de las Liberty forma parte de una creciente tendencia competitiva en la WNBA por construir instalaciones que ofrezcan comodidades a menudo fastuosas. Estos espacios pueden contribuir a las decisiones de las jugadoras sobre dónde desarrollar sus carreras. Los salarios, los viajes y la mayoría de los demás beneficios están cuidadosamente regulados por el convenio colectivo de la liga. Pero las instalaciones de entrenamiento no lo están, por lo que se han convertido en una forma de que los equipos destaquen.
"Sin duda, esta es la forma en la que el deporte femenino seguirá evolucionando", declaró Stewart, de 30 años, en una entrevista. Y añadió: "Está presionando a las franquicias, a los propietarios, para que se aseguren de que su equipo cuenta con lo mejor de lo mejor".
Wu Tsai dijo que la organización había considerado la posibilidad de crear espacios para las Liberty en las instalaciones del equipo de los Nets en Industry City antes de decidirse por una sede totalmente independiente. Considera que la inversión en el equipo es una forma de mostrar un compromiso a largo plazo con las jugadoras, los aficionados y la comunidad local.
"Cuando empiezas a ver rendimientos de tu inversión, lo inteligente es reinvertir", dijo Wu Tsai en una entrevista.
La temporada pasada, las Liberty ganaron el campeonato, gracias a estrellas como Stewart, Jonquel Jones y Sabrina Ionescu. Sus partidos se han traducido en codiciados boletos, algunos de los cuales llegan a costar miles de dólares en el mercado secundario. Y aunque ningún equipo de la WNBA es rentable, Wu Tsai afirmó que las Liberty lo sería "muy pronto".
El equipo tiene previsto abrir al público una cafetería con temática de las Liberty en las instalaciones, así como una tienda del equipo con productos exclusivos.
Pero eso es algo adicional con respecto al objetivo principal de las nuevas instalaciones.
Para los atletas profesionales, el espacio de entrenamiento de un equipo es como su oficina. Cuando disponen de espacios privados, decoran sus casilleros con fotos familiares y dejan allí sus pertenencias. Son lugares donde los jugadores pueden entrenar más, hacer rutinas de recuperación y sentirse seguros de que no los molestarán.
Todo eso es habitual ahora en la NBA. Pero en algunos mercados, puede que hayas visto a un equipo de la WNBA en tu club deportivo YMCA local (ahí es donde practicaba el equipo de San Antonio, que más tarde se convirtió en las Aces de Las Vegas) o en un centro comunitario (donde practican las Sun de Connecticut).
Hasta la temporada pasada, tres equipos tenían sus propias instalaciones: las Aces, cuya instalación fue la primera de este tipo y se inauguró en 2023, las Storm de Seattle y las Mercury de Phoenix. Las Valkyries de Golden State, un equipo de expansión que va a empezar su primera temporada, lo hará con una sede propia. Otras franquicias han anunciado planes de nuevas instalaciones, como las Fever de Indiana, para las que juega la fenomenal Caitlin Clark.
Los salones de peluquería y manicura y los tocadores luminosos se han convertido en la norma de la nueva generación de instalaciones de la WNBA, al igual que los saunas, las bañeras de agua helada, las salas de vapor y los centros acuáticos para entrenamiento y recuperación. El nuevo edificio de las Fever, que costará 78 millones de dólares, tendrá una superficie de más de 10.000 metros cuadrados. Tendrá un estudio de pódcast y de creación de contenido. Las Aces instalaron un televisor y una minicomputadora en cada casillero.
Algunas de estas comodidades superan lo que ofrecen algunos equipos de la NBA. El jugador de los Knicks, Josh Hart, publicó en las redes sociales en 2023 que las instalaciones de las Aces sería una de las cinco mejores en la NBA.
Surgió un tema: Las jugadoras querían más privacidad.
Un vestuario típico es un conjunto de cubículos colocados alrededor de una habitación. Para las instalaciones de las Liberty, la empresa diseñó el casillero de cada jugadora como una suite individual que incluye una cama de día de 2 metros de largo, un armario de tamaño normal y un tocador.
Stewart contó que le había dicho a los arquitectos que le encantaría que la distribución de las zonas de la instalación siguiera el orden en que las jugadoras necesitaban cada sala. Así, por ejemplo, una jugadora encontraría la sala de entrenamiento antes que las bañeras de agua helada.
Stewart estaba especialmente entusiasmada con las instalaciones para el cuidado de niños. Afirmó que el espacio tendría una sala dedicada a los niños pequeños, otra para las madres que necesitaran algo de privacidad para alimentar a sus hijos y otra para los bebés que necesitaran habitaciones oscuras para las siestas. (Otras instalaciones de entrenamiento de la WNBA también disponen de guarderías).
"Cortinas opacas. Máquina de ruido blanco", dijo Stewart, madre de dos hijos. "Mira, deseo ir a comprar todas estas cosas. Deberían llevarme".
Las obras de construcción no empezarán hasta dentro de unos meses, y las instalaciones no abrirán sino hasta dentro de dos años. En la vida de un atleta profesional, eso puede parecer una eternidad.
¿Estará Stewart con el equipo dentro de dos años, cuando se inauguren las nuevas instalaciones?
"¡Sí, eso espero!", dijo. El martes aún no había firmado su contrato para la próxima temporada, pero seguía pensando en el futuro. "Necesito ver cómo esto cobra vida, seguro".
La alera de las Liberty de Nueva York Jonquel Jones, de 35 años, lleva el balón durante el quinto partido de las finales de la WNBA contra las Lynx de Minnesota en Nueva York, el 20 de octubre de 2024. (Michelle V. Agins/The New York Times)
Imagen digital de las nuevas instalaciones de entrenamiento de las Liberty de Nueva York junto a Newtown Creek, en Greenpoint, Brooklyn. (New York Liberty vía The New York Times)