
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, afirmó el viernes que “la diplomacia no significa nada” para las autoridades rusas y sostuvo que solo una mayor presión internacional podrá obligar al presidente ruso, Vladimir Putin, a aceptar un alto el fuego que, según dijo, “ya se podría haber alcanzado”.
“Toda promesa rusa termina con misiles, drones, bombas o artillería. La diplomacia no significa nada para ellos”, declaró Zelensky en su mensaje vespertino.
Atribuyó a Moscú la negativa a cualquier cese de hostilidades desde el 11 de marzo, y responsabilizó directamente a Putin de prolongar el conflicto. “Es Putin quien lo rechaza; es Moscú quien se ha negado a un alto el fuego; y son ellos, en Rusia, quienes desean esta guerra”, señaló.
El mandatario pidió a la comunidad internacional —en particular a Estados Unidos y a la Unión Europea— incrementar la presión sobre el Kremlin para que “sienta las consecuencias de cada mentira, de cada ataque, cada día que cobran vidas y prolongan la guerra”.
Zelensky también denunció los recientes ataques rusos contra infraestructura crítica, en especial energética, afirmando que “no pueden ser accidentales”. “Los rusos saben perfectamente que se trata de instalaciones energéticas y que deben estar protegidas de cualquier ataque, según lo prometido a Estados Unidos”, declaró.

En el mismo discurso, agradeció el apoyo de sus aliados occidentales, cuya fuerza, afirmó, “contribuye a la eficacia de la diplomacia y de todos los esfuerzos por una paz justa”, aunque reconoció que “Rusia no se dejará obligar a la paz solo por conversaciones o expectativas”.
“Confiamos en su capacidad para presionar sobre la única causa de esta guerra: el deseo ruso de destruir y matar”, añadió, en referencia directa a Washington y Bruselas.
Las declaraciones de Zelensky se produjeron tras el bombardeo ruso sobre una zona residencial en Krivói Rog, ciudad natal del presidente, en la región de Dnipropetrovsk, que dejó al menos 19 muertos. “No tengo palabras para describir estos hechos”, expresó Zelenski con visible consternación.

El gobernador de la región de Dnipropetrovsk, Sergii Lisak, informó que entre las víctimas fatales hay nueve niños y advirtió que “el número de heridos aumenta constantemente”, en tanto se desarrollan las tareas de auxilio, por lo que “esta información se actualizará más tarde”.
Según las autoridades, la maniobra se llevó a cabo con un misil balístico, que impactó en el centro de una zona residencial, y provocó daños en cinco edificios y un parque infantil. Asimismo, imágenes difundidas en redes sociales mostraron otras estructuras civiles afectadas y varios automóviles que quedaron destruidos por las llamas que se desataron tras el ataque.
(Con información de EP, AFP y EFE)