
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, mantuvieron este sábado una conversación telefónica en la que expresaron su preocupación por el efecto de los aranceles anunciados esta semana por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tanto sobre la economía global como sobre la seguridad internacional, según informó Downing Street.
Ambos líderes coincidieron en que “una guerra comercial no beneficia a nadie”, aunque subrayaron que no descartan ninguna opción de respuesta ante las medidas estadounidenses.
También señalaron la importancia de “mantener a los negocios informados de los acontecimientos” a medida que se desarrollen, según el comunicado emitido por la oficina del primer ministro británico.
El presidente Trump impuso un arancel del 10% sobre las importaciones procedentes del Reino Unido y del 20% sobre las de Francia, en el marco de una política arancelaria más amplia que afecta a más de 60 socios comerciales. Las nuevas tarifas entraron en vigor este sábado, y se prevé que se amplíen a partir del 9 de abril.
En la conversación, Starmer y Macron manifestaron su inquietud por las posibles repercusiones económicas y de seguridad, especialmente en el Sudeste asiático, región que ambos consideran especialmente vulnerable a los efectos secundarios de una escalada comercial global.
Además de tratar la situación con Estados Unidos, los mandatarios abordaron los avances en la llamada Coalición de Voluntarios, una iniciativa liderada por Francia y el Reino Unido que busca garantizar mecanismos de seguridad para Ucrania en caso de alcanzar un acuerdo de paz con Rusia.

En paralelo, el primer ministro francés François Bayrou advirtió en declaraciones al periódico Le Parisien que los aranceles de Trump podrían costarle a Francia más del 0,5% de su Producto Interno Bruto (PIB). “El riesgo de pérdida de empleo es absolutamente importante, al igual que el de una desaceleración económica o una paralización de la inversión”, dijo Bayrou.
El primer ministro francés también alertó de que la inestabilidad generada por la nueva política comercial estadounidense podría debilitar durante años la economía mundial, complicando los esfuerzos de Francia por reducir su déficit público. Bayrou prevé presentar el próximo 15 de abril el marco general de decisiones presupuestarias para 2026, centradas en reforzar la capacidad productiva del país.
Starmer y Macron acordaron mantenerse en contacto estrecho durante las próximas semanas para coordinar posibles respuestas y minimizar el impacto económico en sus respectivos países.
(Con información de AFP, EFE y EP)