El calvario que sufre la paradisíaca isla de Annobón bajo la opresión de Guinea Ecuatorial: “El dictador nos está matando lentamente”

En diálogo con Infobae, Orlando Cartagena Lagar, primer ministro de esa isla africana, dio detalles de la alarmante crisis humanitaria que atraviesa la población desde hace más de cuatro décadas viviendo en la miseria: sin luz, agua potable ni medicamentos

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Orlando Cartagena Lagar, primer ministro
Orlando Cartagena Lagar, primer ministro de Annobón, en diálogo con Infobae (Foto: Adrián Escandar)

“Es un terror vivir así en tu propia tierra”.

Annobón es una isla de 17 kilómetros cuadrados ubicada en el océano Atlántico, al sur del archipiélago de Santo Tomé y Príncipe, a unos 335 kilómetros de la costa de Gabón. Es una isla volcánica rodeada de aguas muy profundas, con una población estimada entre 11.000 y 12.000 habitantes. No obstante, la mayoría vive en el exilio; apenas unas 3.000 personas permanecen en la isla en deplorables condiciones y bajo la constante opresión de la dictadura de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, que gobierna con mano de hierro a Guinea Ecuatorial desde hace más de cuatro décadas.

Orlando Cartagena Lagar, exiliado en España, es el primer ministro de Annobón. Desde el día de su nacimiento fue testigo -y víctima- de absolutamente todo. Se salvó de dos epidemias que arrasaron a la isla; en una de ellas perdió a su padre y a sus hermanos, y esos dos episodios lo dejaron prácticamente sin sus amigos. También vivió lo que es “dar la vida” por un simple bolígrafo, y cómo los militares enviados por Obiang llegaban a la isla para adueñarse de los pocos recursos de la población y explotar sexualmente a las niñas y mujeres.

“Nuestro pueblo es el pueblo olvidado (...) Estamos hablando de una isla donde no hay luz, no hay agua potable, y donde la educación y la sanidad prácticamente no existen”, comentó a Infobae durante su reciente viaje a Buenos Aires, donde mantuvo encuentros con funcionarios locales, organizaciones sociales y académicos para exponer las precarias condiciones de vida a las que está sometido su pueblo y cómo la isla vivió prácticamente toda su historia bajo la explotación de terceros.

El abandono por parte de Guinea Ecuatorial, sumado a la explotación de los recursos y la represión llevada a cabo por el régimen de Obiang, ha sumido a la población local en una crisis que afecta gravemente a su supervivencia. Annobón no sólo enfrenta problemas sociales y económicos sino también ecológicos: un informe presentado ante la ONU el año pasado describe a la isla como un vertedero de residuos tóxicos. Frente a este sombrío panorama, hace dos años declararon de forma unilateral la independencia de Annobón, bajo el movimiento de liberación “Ambo Legadu”.

“El dictador nos está matando lentamente de hambre, y contaminando nuestras tierras”, apuntó Cartagena Lagar.

-Para empezar, y antes de hablar sobre Annobón y el conflicto en la isla. ¿Cuál es el motivo de su viaje a Argentina?

-Hemos venido a buscar a nuestros hermanos blancos de Argentina, que tuvimos un pasado colonial, para que el pueblo argentino, el gobierno, y sobre sobre todo las instituciones argentinas medien de alguna forma tanto en la ONU como ante el gobierno español, ante las instituciones internacionales para que nos puedan ayudar en lo que puedan y en lo que deseen. Para que tengan en cuenta que hay un pueblo pidiendo socorro desde hace tiempo y que hoy hemos venido al seno de nuestro país amigo y hermano a pedir lo mismo.

Orlando Cartagena Lagar, con la
Orlando Cartagena Lagar, con la bandera de Annobón (Foto: Adrián Escandar)

-Antes de ahondar en el conflicto y la situación actual de la isla, ¿qué nos puede contar de Annobón?

-Es una isla que está en el océano Atlántico, al sur de Santo Tomé y Príncipe, cerca del país Gabón, marcada por una vida en solitario, que siempre ha sufrido una invasión colonial extranjera. Vinimos a presentar a Annobón a nuestra hermana Argentina, porque formamos parte del virreinato del Río de la Plata en la colonización de 1778. Si no fuera por una decisión colonial, podríamos haber sido parte de Argentina, pero a mitad de camino la historia nos apartó de nuestros hermanos blancos, como digo yo; o apartó a vosotros de vuestros hermanos africanos. Y desde entonces vivimos en la absoluta soledad, en el absoluto abandono. Hasta que España, de forma unilateral, sin consultar con nuestros pueblos, tuvo que dar una independencia injustamente porque no respetó los derechos de los pueblos bajo su dominio. Y nos sometió a una creación colonial, llamada Guinea Ecuatorial, que por cierto no es un país, no es un estado, sino una creación para la conveniencia de la metrópoli. Y desde entonces, volvemos a estar bajo dominio de otro país colonial, que nos ha apartado de todo tipo de bienes, de la educación, no nos permiten el acceso a estudios superiores… Y a partir de ahí hay un programa de deportación forzada, que obliga a todas las familias a tener que emigrar a otro país, que es Fernando Po, hoy Malabo, para poder continuar con los estudios en unas condiciones de pobreza extrema, porque tampoco hay trabajo y tampoco tenemos una consideración como ciudadanos de ese país. En este contexto, Annobón ha sufrido un abandono total desde la independencia de Guinea Ecuatorial, con un sistema de represión brutal.

El primer barco de Guinea Ecuatorial que fue a Annobón fue 2 años después. No teníamos jabón, no teníamos petróleo; el petróleo es muy importante para nosotros en este contexto porque es lo que usamos para encender las lámparas de bosque que va con una mecha. No hay luz, no hay electricidad y tampoco hay bolígrafo, ni nada que se parezca para sobrevivir. Hemos sobrevivido en Annobón con lo poco que da la tierra, que es malanga, plátano, ñame y pescado. Y sin medicamentos. Los que sobrevivimos a esta tragedia no nos enfermamos porque nos hemos acostumbrado a cada epidemia o a cada enfermedad que haya surgido. De este abandono y de esta falta de salubridad que sufrimos por la carencia de productos, Annobón sufrió una epidemia de cólera en 1973, que arrasó con toda la población. Casi la mitad de la población murió en unas condiciones pésimas. A mí me pilló pequeñito; mi padre murió, mis dos hermanos también murieron. Desde Annobón mandaron un informe a Guinea Ecuatorial, que estaba Francisco Nguema de presidente, a través de un telégrafo, para que se comunicaran con los militares, que siempre han sido fang y la reacción del presidente fue que cada pueblo se buscara la vida, que en Guinea Ecuatorial no había ninguna epidemia. Esto significaba que nos abandonaba, que no tenía ningún interés ni empatía, y además que no tenía ni infraestructuras, porque cuando se dio la independencia, España se fue con sus barcos y sus aviones. Entonces, aquello quedó abandonado también.

-¿Cuánta gente murió y cuántos habitantes eran aproximadamente?

-Éramos unos 3000 habitantes en aquella época, y murieron más de 1500. Al año siguiente, en 1974, nos atacó una epidemia de sarampión. Los niños no estaban vacunados, murieron unos 500. Casi me quedé sin amigos, todos murieron. Y quedamos los cuatro supervivientes, como lo llamo yo.

-O sea que sobrevivió a dos epidemias…

-Sobreviví a estas dos epidemias, y luego nos atacó el mismo año la parálisis infantil, que dejó a muchos niños arrastrándose por el suelo contaminado. Murieron casi todos.

Annobón es una isla que
Annobón es una isla que está en el océano Atlántico, al sur de Santo Tomé y Príncipe

-¿Y cuando llega Obiang al poder tras derrocar a Francisco Macías cómo sigue la situación?

-La situación siguió de mal en peor. Obiang era el que ejecutaba los males de la época de Macías, porque Macías se encontró aún una tendencia de lo que dejaron los españoles: funcionaba un poco la educación, la sanidad… Pero llegó Obiang y quitó la sanidad. Había una especie de economato en aquella época, que cuando va el barco a Annobón, aunque tarde dos años, llevaba unos productos a la pequeña tienda que había ahí, que es una tienda que abastecía durante un mes a la población. Pero por lo menos había algo. Llegó Obiang y lo quitó por su poca empatía hacia el pueblo de Annobón. El barco sigue yendo una vez al año, o cada dos años. Esto ocurrió por lo menos los primeros 40 años de la independencia, lo que nos ha dejado en una situación de pobreza extrema, y además los annoboneses que están en la capital Guinea, cuando va el barco cada uno procura mandar una caja, un cachivache, todos los productos que puedan, bidones de petróleo a su familia. Y las familias que no tienen a nadie en la capital, cada día han ido a peor, muriendo de hambre, sed y demás

-¿Y a qué se debe ese nivel de indiferencia por parte de Guinea Ecuatorial?

-España al dar la independencia anexionó a Annobón a Guinea Ecuatorial para no perder Río Muni, donde había unas inversiones españolas de cacao, café, palmiste y la madera. Por tanto, no le venía bien a España perder Río Muni, y a cambio creó este país llamado Guinea Ecuatorial. Anexionó a Annobón y Fernando Bo, que son las dos islas que tenía allí, a las tribus de Río Muni y les entregó el poder a ellos; el poder político, militar y todo lo demás. Cada vez que va el barco a Annobón llegan al puerto con aranceles; un saco de cemento a un guineano le costaba 6000 francos en aquella época, pero a una persona de Annobón eso le costaba 15.000. Hemos sufrido para construir una casa en Annobón; nuestros padres han estado más de 30 años construyendo una casa que ellos no han podido vivir porque no han podido terminarlo. Nosotros hemos sobrevivido con un sistema en el que, por ejemplo, mi sobrino que estaba en Malabo me mandaba cuatro bolígrafos. Y de esos cuatro bolígrafos mi madre me daba uno. Y se lo tenía que devolver vacío de tinta. ¿Por qué? Para que me puede dar el otro. Esto significa que ese bolígrafo que me había dado mi madre, ningún ser humano me lo podía quitar; daba mi vida por ello, porque no había ninguna tienda en toda la isla para adquirir otro y no había más hasta dentro de 2 años, por tanto cada bolígrafo era una reliquia y era un bien que cada niño de Annobón podía dar su vida por defenderlo. Era de vida o muerte.

-¿La isla tiene recursos que pueden ser explotados? ¿Cuál es la intención del régimen de Obiang de mantener como suyo algo que no le interesa y le es indiferente?

-No le da importancia, no porque no la tenga. Annobón tiene una importancia brutal en lo que son los productos marítimos. Tenemos un atún muy bueno, de los mejores del mundo. Tenemos una pesca abundante. Hay dos empresas españolas que pescaban en Annobón desde entonces, que tenían casi 24 flotas cada una; pescan ahí también empresas japonesas, francesas y chinas. O sea que ahí pescan muchos barcos que redundan en beneficio a los bolsillos de Obiang. Y aparte de esto, estando en la zona del Golfo de África, toda esa zona es de petróleo. Annobón tiene mucho petróleo y minerales, que es el problema principal de estos últimos meses que han estado poniendo explosivos de dinamita para llevarse los minerales. La empresa pirata de Obiang para el blanqueo de dinero, cuando son las 2 de la tarde manda a todos los annoboneses a casa y quedan solo los marroquíes de la empresa, que van cargando camiones directamente al puerto para llevárselo. Nos impiden la información de nuestra propia tierra. Por tanto, Annobón tiene recursos suficientes para la población que tenemos. No necesitamos fabricar arroz ni fabricar latas de atún que es lo que están vendiendo por ahí. Podemos potenciar la isla en cuanto a lo que es el turismo, que tiene unas playas preciosas y unas condiciones inmejorables de clima, que está todo el año a 30, 25 grados, y con esto podemos vivir tranquilamente. El interés de Guinea es llevárselo todo clandestinamente, y además la necesidad de fastidiar, que es lo que mejor saben hacer, porque tampoco avanzan en la economía ni en ningún sector que son los motores de la economía de un país. Hay mucha agresividad, mucha destrucción… En Malabo también han estado sacando petróleo durante los últimos 40 años, y seguimos sin agua potable, sin luz, sin sanidad y sin educación. Por tanto, el interés es hacer lo mismo que han hecho con todos los pueblos que no son fang. Es decir, tenernos bajo su esclavitud.

Teodoro Obiang Nguema, dictador de
Teodoro Obiang Nguema, dictador de Guinea Ecuatorial (EFE/Juan Carlos Torrejón)

-Por todo esto ustedes hace dos años declararon la independencia unilateralmente. ¿En estos dos años cómo aumentó la represión?

-Aumentó porque en Annobón antes no había tantos militares fang. Por ejemplo, en el 93 había 12 militares. Siempre ha habido cuatro, cinco, seis, pero conforme han ido pasando los años y se han enterado de que en Annobón hay petróleo y hay recursos, pues han ido aumentando poco a poco. Y después de nuestra propuesta de autonomía a Guinea Ecuatorial para poder gestionar por lo menos nuestros recursos, porque no puede ser que no tengamos bachillerato, que la gente se tenga que ir obligatoriamente a otros lugares a buscar la manera de trabajar o de estudiar. También le despertó el interés de, “Oye, vamos a protegerlo más porque estos quieren levantar la cabeza”, y han ido aumentando la agresividad y el número de militares, hasta tal extremo que han hecho más grande el campamento, han creado zulos y celdas en el mismo campamento, donde es enviado cualquier annobonés que levante la voz. Además secuestran niñas y las someten a abuso infantil. Hay un programa monoétnico fang de eliminar a todos los demás para crear un estado de ellos solos. Porque no ha habido integración de lo que es Guinea Ecuatorial. Nuestro pueblo es el pueblo olvidado, es la isla olvidada, es la isla que más lejos está y estamos peor que todos los demás. Estamos mucho peor porque el barco de Guinea llega solo con soldados, pero vacío de todo. Ahora mismo hay 500 y pico de soldados; la poca mercancía que llega a Annobón lo llevan para atender a su gente, a la gente de su tribu y la población está abandonada.

El aeropuerto que han hecho consumió media ciudad de Annobón. Obligaron romper viviendas para poner un aeropuerto que no tiene ningún servicio para el pueblo; a este aeropuerto solo va un avión militar para secuestrar a los annoboneses, como ha pasado hace poco, cuando la gente protestó y además civilizadamente yendo a ver al gobernador porque las dinamitas que estaban poniendo estaban rompiendo viviendas; el gobernador les indicó que tenían que hacerlo por escrito para mandarlo al presidente y cuando por fin lo hicieron, mandaron un avión ahí y secuestraron a todos los que firmaron el documento y están ahora mismo encarcelados de forma salvaje, deportados de Annobón porque los ha llevado al interior de Río Muni y ahí los tienen. Es decir, no solo falta libertad de expresión, sino que tampoco podemos defender lo que es nuestra tierra frente a la salvajada de los extranjeros que no aportan nada sustancial al pueblo ni al conjunto de los guineanos, porque Guinea Ecuatorial con el petróleo, la madera, la pesca que hay, podríamos vivir todos como se debe, pero como son tribus que además entre ellas no se pueden ni ver, la tribu del gobierno del presidente ha acaparado todo, han hecho pobres a los demás y los han hecho esclavos; y todos están ahí sobreviviendo. Es una dictadura que lleva 47 años en el poder discriminando a todos los demás.

-¿Cómo fue el secuestro de esas personas?

-Cuando deportaron a los 19 que detuvieron y secuestraron en Annobón a escondidas por la noche rompiendo viviendas y llevándoselos, en Malabo también continuaron con la represión invadiendo viviendas ajenas y secuestrando a los annoboneses. Entonces, llegaron hasta 45 annoboneses secuestrados. Después, en un intento de lavar la imagen, obligaron a los annoboneses a salir a hablar mal de Ambo Legadu, que es el movimiento de liberación que estamos llevando a cabo. Hay algunos que no accedieron a decir nada contra nosotros porque no les parece bien que una carta al presidente para que cesen las dinamitas, se convierta en un interrogatorio de decir que la liberación no es buena, si estamos mal. Entonces, cinco de las abuelas que secuestraron, que ya no podían más, salieron en la tele grabadas por ellos, por el régimen, diciendo que nos han engañado, que no queremos libertad, que estamos bien. Pero el resto no accedió a esto.

-¿Y los que siguen detenidos en qué condiciones están recluidos?

-Están sometidos a las cárceles de Black Beach, en condiciones infrahumanas. Después de 6 meses llamaron a los familiares para que vayan a recoger los enseres de estos secuestrados. No han permitido ni acceso a los abogados y nadie los ha vuelto a ver hasta hoy. Es decir, sus familiares, sus mujeres, los niños han quedado abandonados en Malabo porque en Guinea Ecuatorial no existe el sistema de educación obligatorio, sino son centros privados que si no tienes dinero, tu hijo se queda en casa y al tener a tantos annoboneses, casi media población encarcelada, pues todos sus niños, todas sus mujeres, todos sus madres están abandonados sin ninguna protección social y evocados a la delincuencia o a la muerte segura porque es lo único que les espera.

Cartagena Lagar, junto a ministro
Cartagena Lagar, junto a ministro de Exteriores de Annobón (Foto: Adrián Escandar)

-Ustedes el año pasado presentaron un informe en la ONU en el cual hacen referencia a Annobón como el vertedero de residuos tóxicos. ¿A qué se refieren con esto?

-En 1988 Obiang vendió a unas empresas americanas e inglesas a cambio de casi 1.200.000 dólares. Esos productos tóxicos que echaron -son millones de barriles de residuos tóxicos- han hecho mucho daño desde entonces al ecosistema marino de Annobón y a la poca tierra que tenemos. De hecho, durante los primeros años aparecían cetáceos flotando en el mar por falta de aire, porque se ha recalentado el agua. Ha cambiado el ecosistema por completo y vamos a la pesca y encontramos cetáceos y muchos peces, incluso anguilas, flotando en el mar boca arriba porque les ha faltado el aire para sobrevivir y ha cambiado completamente el ecosistema. Las plantaciones del campo también sufrieron lo mismo, aparecieron hongos, grietas en el suelo, dejó de llover y aumentó la temperatura de la isla. Hay un concepto africano que todos los países africanos construyen con chapas de zinc como cubierta y eso se convierte en un horno para las personas que viven dentro porque no hay aire acondicionado, no hay luz. Por tanto, por la noche cuando vas a dormir es cuando las chapas desprenden el calor y mucha gente muere de asfixia. El dictador nos está matando lentamente de hambre, y contaminando nuestras tierras. Aparte de esto, en 2012, cuando descubrieron que en Annobón había minerales, pusieron un puerto pero en malas condiciones y en una zona no apta para dicho puerto que también acabó con todo el ecosistema de nuestra zona marítima.

Cartagena Lagar también denunció la
Cartagena Lagar también denunció la explotación de los recursos naturales de la isla

-¿Qué respuesta recibieron de la comunidad internacional cuando hicieron esta presentación?

-Hemos enviado denuncias a la comunidad internacional, pero estamos a la espera de la respuesta. Aún no nos han respondido con ninguna firmeza. Sabemos que nuestras denuncias han llegado.

-¿A la ONU?

-Sí, además tenemos un apoyo de la UNPO, que es la organización internacional que nos está apoyando y dando una cobertura internacional. De momento estamos esperando la reacción de la ONU, una respuesta a estas violaciones de derechos humanos, a esta contaminación ambiental, a este atropello a nuestra población.

-¿Considera que Obiang lo que busca es eliminar a toda la población?

-Está demostrado que sí. Porque a una población que le privas de agua, de sanidad, de educación… Si esto se transforma en unas condiciones generales para todos, de alguna forma la población está obligada a abandonar Annobón. Esto, añadido a que a la niña que tiene 12 años, según dijo uno de los que hemos podido llevar al juicio, en su cultura no se le mira por su edad sino por su tamaño, por tanto las someten a abusos sexuales. O sea, antes de los 10 años los tienes que sacar de Annobón. De alguna forma están haciendo una evacuación de annoboneses y llenando la isla de militares. Este mismo año, después de tantas denuncias que estamos haciendo, han estado pagando a las familias fang para que vayan a Annobón a hacer asentamientos. Ahora hay ocho familias fang bajo sueldo de Guinea Ecuatorial, cosa que no había ocurrido en lo que llevamos de la independencia de Guinea, dado las condiciones pésimas que sufrimos. En las escuelas hay ahora mismo más niños fang que annoboneses en menos de 6 meses.

Manifestantes denuncian ante el gobernador
Manifestantes denuncian ante el gobernador de Annobón las violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen de Obiang

¿Ustedes tienen el reconocimiento de algún miembro de la Unión Africana?

-No. Annobón está en África, pero no es africana. Es decir que no tenemos cultura africana porque nunca hemos ido a ningún país africano, ningún país africano tampoco ha venido a nosotros. Pasamos de las manos de Portugal que lo encontró en su día, tampoco colonizó porque lo convirtió en una cárcel de los que ellos llaman los rebeldes, luego lo pasó a España, que tampoco nos puso en contacto con ningún país africano, y lo terminó anexionando a Guinea Ecuatorial. Contacto con África no tenemos porque no tenemos ni barco, ni avión, ni algún familiar que viva en un sitio para tener contactos con África. Estamos aislados tanto en África como en Europa, estamos perdidos en el océano Atlántico.

-Para terminar. En este contexto de absoluta escasez de todo y opresión, ¿cómo es hoy el día a día de una persona en Annobón?

-En Annobón tenemos una actividad principal que es la pesca para los hombres y el campo para las mujeres. Con tanta agresividad que hay, pues hay pocos hombres en Annobón porque previamente ha habido una deportación forzosa en el 76 porque hemos ido a Gabón con un cayuco, porque en Annobón no hay ninguna actividad económica. Por tanto, para vivir en Annobón con tu hija que no tiene una zapatilla, que no tiene ni una braga, ni nada, te ves obligado a estar en Malabo para poder comprarle algo a tu familia. Los pocos que hay se levantan por la mañana y van a la pesca o a beber el vino barato que llevan los militares para contaminar a la población. Las mujeres tienen un handicap añadido que es el temor de ir a su finca a trabajar porque en el campo pueden ser agredidas sexualmente o su campo puede ser invadido por algún militar que se lleva el plátano o la banana o lo que le da la gana a punta de pistola. Por tanto, ¿qué pasa? Hay un miedo generalizado, es un terror vivir así en tu propia tierra.