
El balance de víctimas del terremoto de Myanmar ya supera los 3.300 muertos, anunciaron este sábado medios estatales.
El sismo del 28 de marzo arrasó edificios y destruyó infraestructuras en todo el país, provocando 3.354 muertos y 4.508 heridos, con 220 personas desaparecidas, según nuevas cifras publicadas por los medios estatales.
Más de una semana después del desastre, muchas personas siguen sin refugio, obligadas a dormir a la intemperie porque sus casas fueron destruidas o porque temen nuevos derrumbes.
Myanmar está en manos de una junta militar dirigida por el general Min Aung Hlaing desde el golpe de Estado de 2021 que desató una guerra civil.

Según la ONU, la junta ha llevado a cabo decenas de ataques desde el sismo e incluso después de declarar una tregua temporal el pasado miércoles.
Por su parte, el jefe de los servicios humanitarios de la Organización de Naciones Unidas, Tom Fletcher, dijo este sábado haber encontrado en Myanmar una devastación abrumadora, tras el terremoto de magnitud 7,7.
A través de X, el líder de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, en inglés) informó de sus reuniones en Mandalay, una de las seis regiones declaradas en emergencia, con trabajadores de ONU y de organizaciones no gubernamentales que están entregando ayuda a las víctimas, mientras continúa la remoción de escombros y la búsqueda de desaparecidos.
“Muchos lo perdieron todo y aun así salen a apoyar a los sobrevivientes. La destrucción es abrumadora: vidas perdidas, hogares destruidos, medios de vida destrozados, pero la resiliencia es increíble”, expresó Fletcher, que reiteró su llamamiento a aumentar las donaciones para atender este desastre.
En una nota de prensa, OCHA explicó que se han desplegado equipos y suministros médicos, así como agua potable y lugares de refugio en Mandalay y “otras zonas”, sin especificar cuáles, si bien reiteran que las necesidades superan la capacidad de atenderlas, pese a que más de 100 toneladas de ayuda -aseguraron- ya entraron a Myanmar desde el sismo.

La brecha entre las necesidades y la respuesta “se debe principalmente a la extremadamente baja financiación, agravada por dificultades de acceso y logísticas”, señala el escrito, que cifra en 25 el total de equipos de búsqueda desplegados hasta ahora.
Cuando las peticiones de ayuda ya superaron los 160 millones de dólares, OCHA adelanta que está preparando un nuevo llamamiento a donar “para abordar estas necesidades urgentes”, en tanto que la agencia de ONU para los Refugiados (Acnur) solicita 16 millones de dólares más para asistir a las víctimas.
Además de Fletcher, la enviada especial de la ONU para Myanmar, Julie Bishop, viajó al país del Sudeste Asiático para analizar la situación, que incluye hospitales, escuelas, carreteras, puentes, viviendas y centros religiosos destruidos.
Según OCHA, hay unos 17 millones de personas afectadas por el sismo, incluidos 9 millones especialmente damnificados cerca del epicentro, en 57 municipalidades.
(Con información de AFP y EFE)