
Equipos de rescate que operan en el lugar del colapso de un edificio de oficinas en construcción en Bangkok, causado por el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido el viernes pasado en Myanmar, detectaron posibles señales de vida entre los escombros, según informó este jueves el gobernador de la capital tailandesa, Chadchart Sittipunt.
Durante una conferencia de prensa, Sittipunt explicó que, en la madrugada, los socorristas accedieron a una cavidad entre los restos del edificio y comenzaron a llamar en voz alta en busca de supervivientes. En ese momento, escucharon una respuesta que interpretaron como la voz de una mujer, lo que motivó la suspensión inmediata del uso de maquinaria pesada para facilitar la percepción de sonidos provenientes del interior.
“Luego, usamos un escáner y encontramos lo que parecía ser la imagen de un cuerpo, así que bajamos un equipo de detección de sonido. Dimos instrucciones de que, si alguien seguía con vida, llamara a la puerta, y oímos una respuesta”, relató el gobernador, marcando un punto de inflexión en una búsqueda que llevaba dos días sin detectar señales humanas.

El edificio derrumbado, de 30 plantas, estaba en una fase avanzada de construcción cuando el fuerte sismo, cuyo epicentro se localizó en Myanmar, provocó su colapso. El lugar está ubicado en las inmediaciones del mercado de Chatuchak, una zona de gran afluencia turística y comercial. Las autoridades estiman que unas 70 personas podrían seguir atrapadas bajo los escombros.
El gobernador señaló que la nueva etapa de búsqueda se concentra ahora en la zona donde se cree que se encontraba la salida de emergencia del edificio, ya que podría haber servido como ruta de escape o refugio durante el derrumbe. “Esto podría ser clave para encontrar supervivientes”, explicó.
Hasta el momento, el último balance oficial indica que 22 personas fallecieron en Bangkok a causa del terremoto, de las cuales 15 eran trabajadores del edificio en construcción. El terremoto ha dejado también más de 3.000 víctimas mortales en Myanmar, además de graves daños materiales en la región centro-norte de ese país.

“La operación continúa esta mañana. Sin embargo, tuvimos que dejar de usar maquinaria pesada, ya que causa vibraciones, lo que podría representar un peligro, y produce mucho ruido. Si alguien pide ayuda, puede que no lo oigamos. Necesitamos silencio”, insistió Sittipunt.
Los equipos de rescate trabajan desde el viernes de manera ininterrumpida y se enfrentan a condiciones adversas debido a la inestabilidad estructural del terreno, el riesgo de nuevos derrumbes y la urgencia del tiempo, ya que se han cumplido seis días desde el colapso.
Las autoridades no han confirmado si hubo más respuestas humanas después del hallazgo, pero continúan las operaciones con extrema cautela y enfoque en el posible punto de vida identificado.
(Con información de EFE)