
Grecia excluirá a los hombres solteros y a las parejas del mismo sexo masculinas del acceso a la gestación subrogada, anunció el martes el ministro de Justicia, Giorgos Floridis, al presentar una modificación legal que, según explicó, busca precisar el alcance del concepto de incapacidad para llevar un embarazo.
Floridis declaró que el proyecto de reforma será remitido al Parlamento como parte de una revisión más amplia del código civil. “Ahora estamos aclarando de manera inequívoca que el concepto de incapacidad para llevar un embarazo no se refiere a una incapacidad derivada del género de una persona”, afirmó el ministro ante los medios. “En otras palabras, una mujer puede ser incapaz de llevar un embarazo ya sea que esté en una pareja heterosexual, en una pareja femenina del mismo sexo o por su cuenta”, añadió.
Grecia legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2024. Esa legislación convirtió a Grecia en el primer país de mayoría cristiana ortodoxa en autorizar este tipo de uniones. El proyecto fue aprobado pese a la oposición de la Iglesia Ortodoxa de Grecia y grupos conservadores. Anteriormente, el Parlamento había avalado las uniones civiles para parejas del mismo sexo en 2015.

Gestación subrogada en Europa: prohibiciones y restricciones
En Europa, la gestación subrogada se encuentra restringida o prohibida en gran parte del territorio. Países como Francia, Alemania y España han prohibido esta práctica en todas sus formas. En otros Estados como Irlanda, Países Bajos, Bélgica y la República Checa, aunque la subrogación no está expresamente prohibida, no se reconoce legalmente la paternidad de quienes recurren a ella, aunque con frecuencia los tribunales terminan por reconocer la patria potestad sobre los menores nacidos por esta vía.
En Italia, el Parlamento aprobó a fines de 2024 una ley que convierte la gestación subrogada en un “delito universal”, permitiendo sancionar a ciudadanos italianos que recurran a esta práctica incluso fuera del país. La legislación, impulsada por el partido Hermanos de Italia, liderado por la primera ministra Giorgia Meloni, recibió 84 votos a favor y 58 en contra en el Senado, tras haber sido aprobada por la Cámara de Diputados en julio de 2023.
La ley extiende las penas ya vigentes desde 2004, que contemplaban multas de entre 600.000 y un millón de euros y hasta dos años de prisión, a quienes participaran en procesos de subrogación, incluso en el extranjero.
En España, la gestación subrogada está prohibida por la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida, que declara nulo cualquier contrato de subrogación, con o sin compensación económica. La filiación legal se atribuye a la mujer que da a luz, aunque el padre biológico puede solicitar el reconocimiento de la paternidad.
Además, el Código Penal sanciona con penas de prisión de uno a cinco años a quienes entreguen o reciban menores mediante este procedimiento fuera de los cauces legales, incluso si se realiza en el extranjero. También se prohíbe toda forma de publicidad relacionada con la gestación subrogada.
(Con información de AP)