Petra: el misterio de la ciudad antigua que aún guarda secretos bajo las dunas del desierto jordano

Con más de 2.000 años de antigüedad, sigue siendo una fuente inagotable de enigmas. Mientras expertos descubren más sobre los nabateos, gran parte de este lugar permanece enterrado

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Petra, fundada por los edomitas
Petra, fundada por los edomitas y transformada por los nabateos, sigue siendo un ejemplo de ingenio en el desierto (Grosby Group)

Ubicada en las áridas tierras del desierto jordano, en la región montañosa de Edom, Petra es uno de los destinos más emblemáticos del mundo antiguo. Este yacimiento arqueológico, declarado una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, es conocido por su espectacular arquitectura esculpida en la roca y su fascinante historia, que data de más de 2.000 años.

Aunque la ciudad fue redescubierta en el siglo XIX por el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt, aún se mantienen misterios sobre la totalidad de la ciudad, ya que el 80% de Petra sigue enterrado bajo las capas de arena, inundaciones y terremotos.

Los orígenes de Petra: fundación edomita y apogeo nabateo

La historia de Petra comienza mucho antes de su renombre en el mundo antiguo. Fue inicialmente establecida por los edomitas en el siglo VIII a.C. como un pequeño asentamiento en una zona estratégica para el comercio. Sin embargo, el verdadero auge de la ciudad se alcanzó cuando el pueblo nabateo la adoptó como su capital en el siglo VI a.C.

Los nabateos, conocidos por su habilidad en el comercio y la ingeniería hidráulica, transformaron Petra en un próspero centro comercial que conectaba las rutas entre Arabia y el Mediterráneo.

Petra se encuentra en una ubicación privilegiada, entre montañas rocosas que la protegen naturalmente, lo que permitió a los nabateos establecer un control sobre las rutas comerciales que atravesaban la región. Las caravanas que transportaban incienso, especias y otras mercancías valiosas eran obligadas a pagar peajes para transitar por este territorio.

Este sistema de cobro de peajes generó grandes riquezas para los nabateos, lo que permitió la edificación de monumentos y edificios que asombran por su complejidad y belleza.

La ciudad funeraria que se convirtió en un próspero centro comercial

Aunque Petra es famosa por su arquitectura, la ciudad comenzó siendo, según algunos expertos, un centro funerario. Los nabateos la llamaban Raqmu, que se traduce como “la ciudad para el día de mañana”.

Al principio, sus habitantes vivían en jaimas, mientras que la mayoría de las estructuras excavadas en las rocas, que hoy son conocidas como tumbas, datan del siglo III a.C. Estas tumbas variaban en tamaño y ornamentación según la posición social de los fallecidos, lo que sugiere la importancia de la ciudad en la cultura nabatea.

Con el tiempo, Petra se fue ampliando y transformando, convirtiéndose en un centro comercial de gran renombre. La ciudad se beneficiaba no solo de su ubicación estratégica, sino también de su avanzada infraestructura hidráulica, que incluía canales y cisternas para el almacenamiento de agua, vital en un entorno desértico.

Estos avances permitieron que Petra fuera un refugio para las caravanas y un lugar de descanso, lo que favoreció su prosperidad durante siglos.

El 80% de Petra sigue
El 80% de Petra sigue bajo tierra, esperando ser desvelado por los avances arqueológicos (Grosby Group)

Petra y su enigmática construcción: escultura en la roca

Una de las características más impresionantes de Petra es su arquitectura, que no fue construida con piedras apiladas, sino esculpida directamente en las montañas de arenisca. Esta técnica de construcción, que hace que los edificios parezcan emerger de las propias rocas, otorga una atmósfera única y misteriosa.

Entre los monumentos más conocidos de la ciudad se encuentran el Tesoro (Al-Khazneh) y el Monasterio (Ad-Deir), dos impresionantes estructuras que se destacan por su complejidad y tamaño.

El Tesoro es, probablemente, el edificio más famoso de Petra, y su fachada, esculpida en la roca con detalles helenísticos, fue un símbolo de la ciudad durante siglos. Con una altura de 40 metros, esta estructura, que probablemente servía como tumba real, impresiona por su intrincada decoración.

Similarmente, el Monasterio, un monumento de 50 metros de alto, es otro testimonio de la destreza de los nabateos para trabajar la piedra, al mismo tiempo que evidencia la importancia religiosa de Petra.

A pesar de que gran parte de la ciudad sigue enterrada, el trabajo arqueológico continúa y nuevos descubrimientos se realizan regularmente. Los arqueólogos identificaron diversas tumbas, templos y edificios administrativos que fueron ocultados bajo las dunas de arena durante siglos, lo que ofrece la esperanza de que aún queden muchos secretos por descubrir.

El teatro romano y los relieves del Siq: un vistazo a la vida cotidiana de los nabateos

Otro de los aspectos fascinantes de Petra es su teatro romano, que aunque de origen romano, fue remodelado por los nabateos. Esta estructura, excavada en la roca, tiene capacidad para unos 5.000 espectadores y muestra la habilidad de los nabateos para adaptarse a las influencias extranjeras sin perder su identidad.

Los romanos, al llegar a Petra, mejoraron las gradas y otros detalles del teatro, convirtiéndolo en un ejemplo de la fusión cultural que caracterizó a la ciudad.

El Siq, un cañón estrecho que sirve como entrada principal a Petra, es otro de los elementos que más atrae a los visitantes. Además de su belleza natural, conserva relieves y esculturas que representan a los comerciantes, camellos y otras escenas de la vida cotidiana nabatea.

La religión y la astronomía nabatea

La religión jugaba un papel fundamental en la vida de los nabateos. Además de los monumentos funerarios, Petra cuenta con varios templos dedicados a sus dioses, siendo Dushara el principal de ellos.

El Altar de los Sacrificios, ubicado en lo alto de una montaña, es uno de los lugares más importantes de culto. Este sitio, que ofrece una vista panorámica de la ciudad, era utilizado para rendir homenaje a los dioses nabateos a través de sacrificios.

Una de las características más impresionantes de la arquitectura nabatea es la orientación astronómica de algunos de sus edificios. El Monasterio, por ejemplo, está alineado de tal manera que durante el solsticio de invierno, los rayos del sol iluminan directamente su altar. Esta habilidad para integrar los movimientos astronómicos en la construcción refleja el profundo conocimiento que los nabateos tenían sobre el cosmos.

La ciudad perdida y su futuro

Aunque Petra fue redescubierta en el siglo XIX, gran parte de su historia sigue envuelta en misterio. Se estima que solo el 20% de la ciudad es accesible para los turistas, y el resto continúa siendo excavado por arqueólogos que esperan descubrir más sobre esta civilización que logró prosperar en un entorno tan inhóspito.

Hoy, Petra sigue siendo uno de los destinos más fascinantes del mundo, un testimonio de la ingeniería, el comercio y la cultura nabatea.

En un futuro, Petra podría revelar mucho más sobre su historia, sus habitantes y su influencia en el mundo antiguo. Mientras tanto, sigue siendo un lugar lleno de misterio, belleza y un legado que aún espera ser desvelado bajo las arenas del desierto jordano.