
Estados Unidos y Rusia concluyeron las negociaciones sobre la guerra en Ucrania en Arabia Saudita. Moscú aclaró que no iba a firmar ningún documento al término del encuentro que duró más de 12 horas en la capital Riad.
“No. No se planea (firmar) ningún documento”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, a la agencia TASS.
La delegación rusa estuvo encabezada por Grigory Karasin, jefe del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación, y Serguéi Beseda, asesor del director del Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia.
La delegación estadounidense incluyó al director de Planificación Política del Departamento de Estado, Michael Anton, así como a los asesores del enviado especial de Donald Trump para Ucrania y Rusia, Keith Kellogg, y al asesor de seguridad nacional, Mike Waltz.

Negociadores de Estados Unidos trabajaron el lunes en una propuesta de alto al fuego parcial en la guerra en Ucrania, reuniéndose con los representantes de Rusia un día después de mantener conversaciones por separado con un equipo de Kiev.
Ha sido difícil alcanzar siquiera un alto al fuego limitado de 30 días, al que Moscú y Kiev acordaron en principio la semana pasada, con ambas partes continuando sus ataques mutuos con drones y misiles.
Un punto de desacuerdo importante es qué objetivos estarían excluidos de los ataques, incluso después de que el presidente estadounidense Donald Trump hablara con los líderes de los países, ya que las partes no están de acuerdo.
Mientras la Casa Blanca indicó que “energía e infraestructura” estarían cubiertas, el Kremlin declaró que el acuerdo se refería más específicamente a “infraestructura energética”. El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky ha manifestado que también le gustaría ver protegida la infraestructura como ferrocarriles y puertos.

Por su parte, Serhii Leshchenko, asesor de la presidencia ucraniana, señaló que la delegación permaneció en Riad el lunes y esperaba reunirse nuevamente con los estadounidenses.
Grigory Karasin, presidente del comité de asuntos exteriores de la cámara alta del Parlamento ruso y participante en las conversaciones del lunes, dijo a la agencia de noticias Interfax que las negociaciones estaban avanzando de manera “creativa” y que las delegaciones de Estados Unidos y Rusia “entienden los puntos de vista del otro”.
Mientras tanto, tanto Rusia como Ucrania continuaron lanzando ataques a través de sus fronteras.
El Ministerio de Defensa ruso reportó el lunes que un dron ucraniano atacó una estación de bombeo de petróleo en el sur de Rusia que sirve a un oleoducto que transporta petróleo del mar Caspio de Kazajistán al puerto ruso de Novorossiisk para su exportación. Indicó que el dron fue derribado antes de que pudiera alcanzar la estación de bombeo.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo el lunes que el ejército ruso ha estado cumpliendo la orden del presidente Vladímir Putin de detener los ataques a las instalaciones energéticas durante 30 días. Ha acusado a Ucrania de descarrilar el alto al fuego con ataques a instalaciones energéticas de Rusia, incluida una estación de medición de gas en Sudzha, en la región rusa de Kursk.

El Estado Mayor del ejército de Ucrania rechazó las acusaciones de Moscú y acusó al ejército ruso de bombardear la estación, una afirmación que Peskov calificó de “absurda”.
Zelensky declaró el domingo por la noche que “desde el 11 de marzo, una propuesta de alto al fuego incondicional ha estado sobre la mesa, y estos ataques ya podrían haber cesado. Pero es Rusia la que continúa con todo esto”.
Agregó que los socios de Ucrania — “Estados Unidos, Europa y otros alrededor del mundo” — deberían aumentar la presión sobre Rusia “para detener este terror”.
Zelensky ha enfatizado que Ucrania está abierta a la propuesta de Trump de un alto el fuego total de 30 días. Putin ha condicionado un alto el fuego completo a la detención de los suministros de armas a Ucrania y a la suspensión de la movilización militar allí, demandas rechazadas por Kiev y sus aliados occidentales.
Hablando en Fox News Sunday, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, manifestó que esperaba “un progreso real” en las conversaciones y que una pausa en las hostilidades de ambos países en el Mar Negro “naturalmente gravitaría hacia un alto el fuego total”.