Encontraron un fósil de ancestro humano de hace 2 millones de años: su pequeño tamaño llamó la atención

Huesos de una pierna intacta en Sudáfrica da pistas sobre el bipedalismo y tamaño sorprendente de un ancestro humano. Da pistas de aspectos cruciales de sus capacidades y entorno de vida

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La cadera, el fémur y
La cadera, el fémur y la tibia articulados permitieron confirmar que Paranthropus robustus caminaba erguido (University of the Witwatersrand, Johannesburg)

Una pierna fosilizada compuesta por la articulación de cadera, fémur y tibia, encontrada en la cueva de Swartkrans, al norte de Johannesburgo, Sudáfrica, permitió confirmar que Paranthropus robustus, un homínido que vivió en el país hace unos dos millones de años, caminaba habitualmente sobre dos piernas.

Además, el esqueleto parcial revela que este individuo, probablemente una hembra adulta joven, medía cerca de un metro de altura y pesaba solo 27 kilogramos, lo que lo convierte en uno de los homínidos adultos más pequeños conocidos, según el estudio publicado en el Journal of Human Evolution.

El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de investigadores del Instituto de Estudios Evolutivos de la Universidad de Witwatersrand, encabezado por Travis Pickering, de la Universidad de Wisconsin-Madison.

El fósil, datado en dos
El fósil, datado en dos millones de años, fue encontrado en la cueva de Swartkrans, cerca de Johannesburgo (University of the Witwatersrand, Johannesburg)

La cueva de Swartkrans, excavada científicamente desde 1948, es uno de los yacimientos más relevantes de la zona. Proporcionó miles de fósiles, aunque hasta ahora la mayoría pertenecían a dientes y cráneos, limitando la reconstrucción del esqueleto completo de esta especie, según la agencia de noticias Europa Press.

Una pierna completa para responder una incógnita evolutiva

El fósil hallado es el primero en mostrar una conexión intacta entre los huesos de la cadera, el muslo y la pierna de un Paranthropus robustus.

Esta articulación permite confirmar no solo que caminaban erguidos de forma habitual, como los humanos modernos, sino que también revela detalles sobre su movilidad y postura que hasta ahora no podían inferirse con certeza.

“Supimos de inmediato que teníamos ante nosotros un fósil asombroso”, declaró Pickering al medio de ciencia New Scientist.

Más pequeño que “Lucy” y el “hobbit” de Flores

El análisis morfométrico indica que la hembra medía aproximadamente 103 centímetros, más pequeña que los ejemplares de Homo floresiensis, conocidos como “hobbits”, que habitaron en Indonesia hace unos 90.000 años y cuya estatura era de 109 centímetros.

También se encuentra por debajo de la talla de “Lucy”, el icónico fósil de Australopithecus afarensis hallado en Etiopía y datado en 3,2 millones de años, según informó la agencia de noticias Europa Press.

Marcas de depredación en los huesos

El tamaño reducido del individuo hallado lo habría convertido en presa fácil de grandes carnívoros. El equipo de investigación detectó marcas de dientes y señales de masticación en la superficie ósea, compatibles con los daños que producen los leopardos.

Phys Org y Europa Press coinciden en que especies como tigres dientes de sable y hienas gigantes habitaban la región durante ese periodo.

Las marcas de dientes en
Las marcas de dientes en los huesos sugieren que este individuo fue víctima de grandes depredadores prehistóricos (Europa Press)

No obstante, Pickering aclaró en la agencia de noticias que esto no debe interpretarse como una vulnerabilidad generalizada de la especie: “Paranthropus robustus sobrevivió en Sudáfrica durante más de un millón de años”.

Fabricantes potenciales de herramientas

El entorno de la cueva de Swartkrans no solo preservó restos óseos, sino también herramientas de piedra y hueso, muchas veces encontradas en asociación directa con fósiles de Paranthropus robustus.

Estas herramientas eran utilizadas, según los investigadores, para cortar carne o excavar en busca de raíces e insectos.

Aunque existe debate sobre si las fabricaba Paranthropus robustus o su contemporáneo, el Homo ergaster, el equipo de Witwatersrand sostuvo que el primero poseía la capacidad física y cognitiva suficiente para hacerlo.

Machos grandes, hembras pequeñas

Otra línea de investigación que se fortalece con este descubrimiento es la social. El registro fósil de Swartkrans mostró una notable diferencia de tamaño entre los individuos, especialmente en dientes y cráneos, lo que sugiere la existencia de un dimorfismo sexual marcado.

Se estima que los machos eran considerablemente más grandes que las hembras, lo cual coincide con un sistema de apareamiento basado en la poliginia, donde un solo macho dominante se aparea con varias hembras. Esta estructura social se observó también en otros primates actuales con diferencias físicas similares.