Una avioneta monomotor realizó un aterrizaje de emergencia este sábado sobre la carretera BR-101, en las inmediaciones del municipio de Garuva, en el estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, mientras varios vehículos transitaban por esa vía. El incidente no dejó heridos, según informó la Policía de Carreteras.
La aeronave, un ultraligero Flyer Pelican 500 BR con matrícula PU-FAI, viajaba en dirección sur hacia la ciudad de Porto Alegre, capital del estado de Río Grande do Sul, cuando presentó una falla técnica aún no identificada que obligó al piloto a ejecutar un descenso forzoso. En el avión se encontraban dos personas que resultaron ilesas.

“El aterrizaje fue realizado sin contacto con otros vehículos”, indicó la policía, que confirmó que el piloto logró llevar la avioneta hasta un lado de la carretera tras tocar tierra, permitiendo la reanudación del tráfico.
El momento fue captado en video por una pareja que viajaba en un automóvil justo detrás de la aeronave. En las imágenes se observa cómo el avión pierde altitud y maniobra entre los vehículos, descendiendo delante de un camión cisterna.
Tragedia en San Pablo
Este es el segundo incidente aéreo de este tipo en lo que va de 2025 en Brasil. El 2 de febrero, un Beechcraft King Air F90, bimotor con capacidad para ocho personas, se precipitó sobre un autobús público en la avenida Marquês de São Vicente, en la zona oeste de la ciudad de San Pablo, tras despegar del aeropuerto Campo de Marte. Según el Cuerpo de Bomberos, el impacto provocó un incendio que fue controlado por diez unidades desplazadas al lugar.
Ese accidente ocurrió a las 7:20 hora local, solo cinco minutos después del despegue. El avión tenía como destino la ciudad de Porto Alegre. A bordo iban dos pasajeros, entre ellos su propietario, el abogado Márcio Louzada Carpena, quien había adquirido la aeronave en diciembre de 2024 y la había utilizado en viajes recientes a Uruguay con su familia.
El siniestro dejó dos personas muertas —el piloto y un pasajero del autobús— y siete heridas, entre ellas una niña de 11 años. Testigos relataron que el avión volaba a baja altura, golpeó un árbol y un cartel publicitario, y comenzó a perder combustible antes de explotar al tocar el suelo. “El avión pasó arrancando palmeras y carteles. Explotó inmediatamente”, declaró Genival Dantas Arraes, uno de los testigos citados por medios locales.
La Policía Civil, la Policía Militar, la Policía Técnico-Científica y la Fuerza Aérea Brasileña participan en la investigación para determinar las causas y eventuales responsabilidades del accidente.
(Con información de EFE)