
En seis meses, Bolivia pasó de vender gas a Argentina a alquilarle sus gasoductos para que este país exporte su producción a Brasil.
Durante casi dos décadas, Bolivia exportó cerca de 19 mil millones de dólares de gas natural a Argentina en un contrato que terminó en septiembre del año pasado, debido al incremento de la producción local argentina. Desde entonces, el Gobierno boliviano se ha enfocado en el mercado brasileño y abrió una nueva línea de negocio, al disponer la utilización de los gasoductos que llevaban el gas a su antiguo cliente para que éste venda su producción a Brasil.
Según Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se prevé transportar un volumen 4,5 millones de metros cúbicos de gas natural proveniente de Vaca Muerta, lo que generará 200 millones de dólares anuales al país por el alquiler de los ductos.
En noviembre del año pasado, representantes de Total Energies, el Grupo Matrix Energía de Brasil y la boliviana YPFB firmaron el primer contrato operativo internacional, para viabilizar la exportación de gas natural argentino al mercado brasileño.

“Para YPFB el inicio de esta operación es el resultado del trabajo a nivel corporativo desde el diseño conceptual, la implementación de la nueva línea de negocio, adecuación normativa y regulatoria, operativa, comercial y aduanera, así como la negociación de contratos que permiten hacer una realidad el Gas en Tránsito”, manifestó Oscar Claros, gerente de Contratos de Exportación de Gas Natural de YPFB.
En medio de la debacle de la industria petrolera en Bolivia y la disminución de la producción de los pozos, el presidente de la estatal petrolera, Armin Dorgathen consideró que el transporte de gas marca un “hito” en el suministro de gas natural por el “esfuerzo conjunto” de las tres empresas. “Bolivia es la alternativa inmediata, confiable y eficiente para integrar la región, pues tenemos un récord de confiabilidad en nuestros sistemas de transporte”, destacó Dorgathen.
Sin embargo, con la pérdida del mercado argentino, Bolivia se quedó con un solo mercado de exportación de gas, lo que según los analistas podría someter al país a condiciones menos favorables. Adicionalmente, sostienen que el alquiler de gasoductos no compensará el ingreso de las exportaciones.
Para los funcionarios de YPFB, la pérdida del mercado argentino no impactará en los ingresos del país porque el volumen que se vendía ahora está asegurado con Brasil. “Por lo tanto, para nosotros, como YPFB no hay ninguna diferencia”, manifestó Claros el año pasado, al suspenderse el contrato.

Claros indicó que de los 33 mmcd de gas que Bolivia produce, cuatro iban a Argentina y 15 a Brasil, y que ahora se enviarán al mercado brasileño entre 18 y 19 mmcd, mientras que el resto se mantendrá para el mercado interno. “En términos de ingreso no va a haber una diferencia, porque toda producción exportable igual va a ir al mercado de exportación”, aseguró.
Según datos oficiales, entre 2006 y 2017 los volúmenes de gas a Argentina pasaron de 2 a 17 mmcd a lo que siguió un progresivo declive de los envíos que alcanzaron los 6 mmcd entre enero y julio de 2024.
La caída en la producción y las exportaciones, sumada a la falta de exploraciones exitosas de hidrocarburos o el desarrollo de otras industrias, ha llevado al país a una crisis económica marcada por la escasez de dólares que ha provocado el surgimiento de un mercado paralelo de divisas y una inflación que hasta ahora el Gobierno no ha podido contener.