
La Administración de Donald Trump anunció la candidatura de la disidente cubana Rosa María Payá, hija del fallecido Oswaldo Payá, como miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para el período 2026-2029.
El Departamento de Estado de Estados Unidos destacó en un comunicado que Rosa María Payá es “una defensora de la democracia, líder de los derechos humanos y experta en políticas latinoamericanas de prestigio internacional”.
“Es reconocida por su labor en la promoción de la libertad, los derechos humanos y la gobernabilidad democrática en todo el Hemisferio Occidental”, dice el comunicado sobre la activista, que se desempeña como directora ejecutiva de la Fundación para la Democracia Panamericana, donde colabora con legisladores para promover la seguridad regional, los derechos humanos y la estabilidad democrática.
Como fundadora de la organización Cuba Decide, prosigue el Departamento de Estado, Payá “lidera el movimiento prodemocracia más prominente” del país caribeño “para exigir un cambio político mediante un plebiscito vinculante”.
“Hija del fallecido Oswaldo Payá, ganador del premio Sájarov y asesinado por el régimen cubano, Rosa María ha continuado su legado en favor de la libertad con una determinación inigualable”, prosigue el Departamento de Estado. Entre sus galardones se incluyen el premio Morris Abram de Derechos Humanos (2019) y el premio “Common-Sense Society Courage Award” 2022 (premio al coraje de la Sociedad del Sentido Común).
A través de un comunicado, Payá se declaró “profundamente honrada” y agradeció por la nominación al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien tiene origen cubano.

“Mi padre dio su vida por la libertad y la democracia, con la convicción de que los derechos van más allá de las fronteras de la política, la raza o la cultura. Como él, yo también creo en la universalidad del sistema interamericano de derechos humanos y estoy lista para servir en la CIDH”, declaró.
Las elecciones para conformar la CIDH se celebrarán durante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que arrancará el 27 de junio en Antigua y Barbuda.
Oswaldo Payá, fundador del Movimiento Cristiano Liberación, y el también opositor Harold Cepero fallecieron el 22 de julio de 2012 al estrellarse el vehículo en el que viajaban, que estaba conducido por el político español Ángel Carromero, quien fue condenado en Cuba por homicidio imprudente.
No obstante, la CIDH concluyó en 2023 que el Estado cubano fue el responsable de la muerte de Payá dado que el accidente fue provocado por la embestida de un vehículo de agentes estatales.
La CIDH, independiente y autónoma, promueve y defiende los derechos humanos en todos los Estados miembros de la OEA. Tiene efecto en miles de vidas en el hemisferio mediante la emisión de informes sobre peticiones y casos, así como recomendaciones a los Estados miembros de la OEA para la mejora de la situación de los derechos humanos en sus países.
Durante los últimos 65 años, la CIDH ha desempeñado un papel fundamental en el seguimiento y apoyo al cumplimiento de los compromisos y obligaciones de los Estados miembros de la OEA en materia de derechos humanos. Sus siete Comisionados son reconocidos expertos en derechos humanos, elegidos a título personal y no como representantes de gobiernos. Esta autonomía política y objetividad distinguen a la CIDH como un órgano líder en materia de derechos humanos.
(Con información de EFE)