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El partido político con el que el expresidente de Bolivia, Evo Morales, firmó una alianza para participar en las elecciones de agosto, no logró renovar su directiva ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) debido al incumplimiento de sus estatutos.
“La Sala Plena, por mayoría de sus miembros, ha decidido rechazar el resultado de esa elección”, explicó el vocal Gustavo Ávila en una entrevista en Radio Activa.
El pasado 8 de diciembre, el Frente Para la Victoria (FPV) realizó su Convención Nacional Extraordinaria en la que renovó a su directiva. En ese encuentro, fue ratificado como jefe nacional del partido Eliseo Rodríguez Pari y sus hijos Marlene y René Henry, como primera y segundo subjefe.
Sin embargo, la sesión incumplió al menos tres disposiciones reglamentarias de su Estatuto Orgánico, según el informe del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), que acompañó la elección. El primer incumplimiento es que la convención no fue dirigida por el jefe del partido sino por uno de sus hijos, tampoco se eligió por mayoría absoluta de votos de los miembros titulares de la convención y la votación fue nominal.
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Con la anulación de la resolución del encuentro partidario, el FPV tiene que volver a convocar a un encuentro para elegir a su nueva directiva respetando su propio estatuto. El vocal Ávila indicó que el TSE definirá hasta el 20 de marzo qué pasará con las organizaciones políticas que no cumplan hasta entonces con la renovación de la directiva y con la adecuación de sus estatutos a la Ley de Organizaciones Políticas.
El FPV es un partido familiar fundado en 2009 que estuvo envuelto en polémicas por haber plagiado planes de Gobierno en anteriores elecciones y ser denunciado de cobrar por las candidaturas. Participó en dos elecciones nacionales (2019 y 2020) en las que primero se presentó Israel Rodríguez Calle, uno de los hijos del jefe del partido, que se mostró abiertamente opositor a Evo Morales y quedó último en la votación. Un año más tarde, el candidato fue el empresario y pastor evangélico de origen coreano, Chi Hyung Chung, que se presentó como un outsider con un discurso liberal y ultraconservador.
Aun así, en las antípodas ideológicas con Evo Morales que se autodefine de izquierda, el FPV y el ex mandatario firmaron un acuerdo para ir juntos a las elecciones generales del 17 de agosto, luego de que un polémico fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional desplazara al líder cocalero del Movimiento Al Socialismo (MAS) el partido que lideró durante más de 25 años y con el que ganó todas las elecciones desde 2005.

No obstante, Morales enfrenta impedimentos legales para postular a la Presidencia debido a otro dictamen judicial que vetó la posibilidad de una nueva candidatura. El ex presidente insiste en su candidatura y descarta, por ahora, discutir la posibilidad de un “plan B”.
Tras sellar esta alianza, los leales al ex gobernante convocaron a los militantes del MAS a presentar a su renuncia al partido que consideran que fue “robado” por el presidente Luis Arce y sus aliados. Según el reporte de los primeros días, se presentaron poco más de 1600 dimisiones, lo que representa menos del 0,2% de la militancia que supera el millón.
“Luis Arce y su grupo de ministros traidores y dirigentes prebendales convirtieron a la sigla del MAS -que nos robaron- en una cáscara y máscara sin valores, sin principios y sin identidad”, escribió en X el líder cocalero días antes de abandonar el partido que lo encumbró en el poder.