
El regreso del Rayo Vallecano a los cuartos de final de una competición europea estuvo marcado por una intensa incertidumbre hasta los últimos minutos del encuentro contra Samsunspor. La eliminatoria celebrada en el Estadio de Vallecas tuvo como protagonistas a un equipo madrileño capaz de sostener la ventaja obtenida en la ida, pese a errar varias oportunidades claras para sentenciar el pase. De acuerdo con el medio Europa Press, el equipo dirigido por Iñigo Pérez terminó clasificando gracias al valor acumulado en Turquía (1-3) y a una actuación determinante de Augusto Batalla bajo palos, frente a un rival que presionó hasta el último instante.
El enfrentamiento de vuelta, disputado este jueves, concluyó con una derrota de 0-1 para el Rayo, que supo administrar el resultado global (3-2) y consiguió avanzar a la siguiente ronda de la Conference League, donde se enfrentará al AEK Atenas. Según informó Europa Press, la primera mitad permitió a los locales generar varias ocasiones nítidas, especialmente a través de Jorge de Frutos. Sin embargo, la falta de precisión en los remates y la respuesta eficaz del guardameta visitante Okan Kocuk impidieron que el marcador se abriera a favor de los rayistas.
Durante la segunda mitad, el guion se mantuvo con un Rayo Vallecano que insistía en cerrar la eliminatoria. Las oportunidades se repitieron, pasando por los pies de De Frutos e Isi Palazón, pero el conjunto local no logró concretar. La escuadra turca, aprovechando esa ineficacia, encontró su momento en el minuto 65 con un tanto de Cherif Ndiaye que colocó el suspenso sobre la eliminatoria. Con casi treinta minutos por delante, la presión se trasladó plenamente a Vallecas ante la posibilidad de que el Samsunspor lograra otro gol que forzara la prórroga.
Europa Press detalló que el máximo goleador del torneo, Marius, dispuso de las opciones más peligrosas para el equipo visitante, incluyendo un cabezazo al final del partido que, de haber terminado en gol, habría prolongado la incertidumbre. Sin embargo, una destacada intervención de Augusto Batalla permitió mantener la mínima diferencia global.
El desenlace llegó después de un largo periodo de añadido, donde los aficionados del Rayo sufrieron hasta el pitido final. La clasificación significó el regreso del conjunto franjirrojo a los cuartos de final de una cita europea veinticinco años después, luego de que en la temporada 2000-01, el Deportivo Alavés eliminara al club madrileño en la Copa de la UEFA.
La eliminatoria dejó para el análisis los fallos frente al arco rival y las oportunidades desperdiciadas que complicaron el trámite del partido para el Rayo. Europa Press publicó que la combinación de la renta obtenida en Turquía y el desempeño bajo presión en Vallecas posibilitaron una clasificación que devuelve al equipo madrileño a las rondas decisivas del fútbol continental.

