
La nave sufrió daños estructurales leves tras el impacto de un objeto durante su estancia en aguas del golfo de Omán, situación que generó preocupación entre operadores y autoridades portuarias de la región. Según consignó el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo de Reino Unido (UKMTO, por sus siglas en inglés), el incidente ocurrió a aproximadamente 23 millas náuticas, equivalentes a cerca de 37 kilómetros, al este de la ciudad de Fujaira, ubicada en el sur de Emiratos Árabes Unidos.
De acuerdo con la notificación publicada por UKMTO, la información fue proporcionada por la propia tripulación de la embarcación afectada, la cual reportó que un proyectil de origen desconocido alcanzó al buque cisterna mientras se hallaba fondeado en un área frecuentada por numerosas rutas comerciales internacionales. Tras el incidente, el organismo británico verificó que la tripulación se encontraba ilesa y que, pese a los daños identificados en las estructuras de la nave, no se produjo ningún impacto ambiental conforme a las evaluaciones iniciales.
El medio aseguró también que los sistemas de alarma y el protocolo de respuesta se activaron de inmediato tras el impacto, facilitando la comunicación eficiente con las autoridades portuarias y marítimas de la zona. El reporte oficial enfatizó que el suceso no comprometió bienes materiales más allá de los daños menores mencionados, ni provocó derrames u otras consecuencias para el entorno marino donde se produjo el evento.
El UKMTO destacó que continúa investigando el origen y las características detalladas del artefacto que impactó el buque cisterna. La falta de información detallada sobre el tipo de proyectil o su procedencia mantiene en alerta a las entidades responsables de la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz, una región de alta relevancia para el comercio global de hidrocarburos. Además, el organismo reiteró su compromiso de actualizar los reportes a medida que avance la investigación, con el objetivo de mantener informadas a las compañías navieras y a los operadores logísticos que transitan esta vía comercial estratégica.
Por otra parte, la tripulación del buque afectado recibió instrucciones precisas de parte de las autoridades marítimas y de la empresa propietaria del navío para efectuar una revisión exhaustiva del estado general de la embarcación. Realizaron inspecciones detalladas para descartar la existencia de posibles riesgos secundarios derivados del incidente, así como para contribuir con la recopilación de pruebas útiles para la identificación de los responsables y para el mejoramiento de las medidas de seguridad en la zona.
El impacto registrado en esta área del golfo de Omán, cercana al estrecho de Ormuz, se suma a una serie de episodios relacionados con la navegación comercial que han intensificado la vigilancia de los operadores internacionales. Tal como reportó el UKMTO, todas las medidas de seguridad se reforzaron de manera preventiva y se notificó a las naves que transitaban en la proximidad del lugar para que estuvieran alertas ante cualquier actividad inusual.
El evento también generó reacciones entre las autoridades de Emiratos Árabes Unidos, quienes coordinaron esfuerzos con los organismos británicos y las compañías involucradas para minimizar cualquier posible consecuencia tanto en la seguridad de la tripulación como en la continuidad de las actividades comerciales del puerto de Fujaira. La comunicación entre los equipos internacionales permitió implementar un monitoreo constante durante las horas posteriores al suceso a fin de evitar nuevos incidentes en la región.
A pesar de la incertidumbre sobre las causas y los responsables del ataque, la información recabada por las autoridades marítimas de Reino Unido subraya la ausencia de víctimas, la integridad física de la tripulación y la falta de daños ambientales derivados del impacto. Tanto las investigaciones en curso como el refuerzo de los mecanismos de seguridad buscan prevenir episodios similares en una zona de relevancia estratégica para el abastecimiento energético mundial.


