
El traslado temporal de parte de las familias afectadas a hoteles y casas de familiares tras el desprendimiento del talud en Vejer de la Frontera sigue activo a la espera de nuevos informes de seguridad. Según informó el Ayuntamiento de Vejer, la evaluación inicial realizada por equipos técnicos no ha identificado daños estructurales en las viviendas afectadas, aunque la recomendación oficial es mantener la evacuación mientras se vigilan las condiciones meteorológicas y se completan los análisis especializados.
El medio consignó que actualmente las inspecciones del Consorcio de Bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME) concluyeron que no existen indicios de problemas estructurales en los inmuebles desalojados. Sin embargo, el alcalde, Antonio González, solicitó la intervención del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) para contar con una valoración más detallada de la situación geológica y garantizar la máxima seguridad para los residentes. El Ayuntamiento de Vejer detalló que esta medida busca ofrecer a la comunidad mayor certeza sobre la habitabilidad de la zona, luego del incidente causado por el temporal de lluvias que provocó el desprendimiento del talud.
De acuerdo con el comunicado municipal recogido por la misma fuente, veinticinco personas debieron abandonar sus hogares por precaución. Trece de ellas han sido reubicadas temporalmente en establecimientos hoteleros de la localidad, ya que no disponían de alternativas residenciales inmediatas, mientras que el resto permanece al cobijo de allegados.
El Ayuntamiento señaló que la última revisión extensiva del terreno tuvo lugar tras una reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), presidida por el alcalde González. Durante ese encuentro, el análisis se centró no solo en la situación de las viviendas y el talud sino también en el monitoreo de otras incidencias que el intenso temporal ocasionó en distintas áreas del municipio.
Los expertos del IGME han recibido el encargo de trasladarse hasta Vejer con el fin de realizar una inspección detallada de la ladera afectada y, así, complementar las valoraciones previas. El objetivo principal de estas acciones es fortalecer la confianza de la población respecto a la seguridad de sus viviendas antes del eventual regreso, según publicó la comunicación oficial.
Sobre la situación hidrológica, el Ayuntamiento informó que el caudal del río Barbate se mantiene bajo supervisión y en condiciones controladas. No obstante, subrayaron que existe la necesidad de prestar especial atención a la evolución del mismo en vista de las precipitaciones previstas para las próximas horas. Las autoridades han decidido mantener la medida de precaución para los habitantes de las áreas rurales desalojadas, manteniéndolos en alojamientos alternativos mientras el pronóstico meteorológico se asocia a posibles riesgos adicionales.
El avance y la coordinación de los distintos equipos de emergencia y especialistas se mantiene bajo seguimiento continuo. Esta situación ha motivado la activación de recursos municipales y de apoyo externo para enfrentar tanto las consecuencias inmediatas del temporal como la vigilancia ante nuevos episodios de lluvias. La colaboración entre el Consorcio de Bomberos, la UME, el IGME y el propio Cecopal conforma la estrategia principal para la gestión de este suceso.
El Ayuntamiento reiteró, según publicó el comunicado, su compromiso con la seguridad de los residentes y la actualización permanente sobre el estado de la emergencia. De momento, el consistorio considera prioritario esperar los resultados de las investigaciones geológicas antes de autorizar el regreso de las personas evacuadas a sus domicilios. Los vecinos y vecinas afectados, tanto de la zona urbana como rural, permanecen igualmente informados sobre cada avance relevante.
La experiencia de los últimos días ha supuesto la puesta a prueba de los protocolos locales ante emergencias vinculadas a fenómenos meteorológicos extremos, siendo el acceso a alojamientos y la coordinación interinstitucional claves en la respuesta presentada. Las futuras decisiones respecto a la reentrada a los hogares dependerán, según reportó el Ayuntamiento, del dictamen final que ofrezcan los expertos del IGME y de la evolución de las lluvias en el área.

