
La estrategia de Uber Eats en España experimenta un ajuste importante que modifica la relación contractual con miles de trabajadores. Según detalló la empresa en un comunicado citado por varios medios, actualmente más de 7.000 repartidores cuentan con un contrato laboral a través de flotas colaboradoras, resultado de cambios progresivos en la aplicación de la Ley Rider en el país. La compañía informó que, para avanzar hacia un régimen laboral plenamente regulado, ha decidido terminar la colaboración con repartidores autónomos y mantener solo los vínculos laborales con trabajadores asalariados.
El medio consignó que Uber Eats ha decidido dejar de operar con repartidores que trabajan de manera independiente como parte de una estrategia destinada a alinear su actividad con la legislación vigente, en particular con la Ley Rider. Esta norma, implementada en 2021, obliga a las plataformas de reparto a contratar a los repartidores bajo un régimen de asalariados en vez de mantenerlos como autónomos. De acuerdo con el comunicado difundido por la plataforma, “Uber Eats reafirma su compromiso con el cumplimiento de la Ley Rider. Después de cuatro años en los que hemos acumulado una gran experiencia trabajando con empresas expertas en logística, y con el objetivo de fomentar un modelo sostenible a largo plazo, hemos tomado la decisión de dejar de colaborar con repartidores autónomos”.
El cambio implicará que quienes todavía prestan servicios como autónomos mediante la aplicación tendrán la opción de integrarse como empleados por cuenta ajena dentro de alguna de las flotas colaboradoras que prestan servicios para la compañía de reparto de comida a domicilio. Uber Eats especificó que esta transición busca facilitar una adaptación al marco legal, garantizar las condiciones laborales reguladas para los repartidores y favorecer el diálogo con sindicatos y autoridades. “Manifestamos nuestro compromiso con el cumplimiento de las obligaciones que nos correspondan, así como nuestra intención de poner fin a todos los litigios pendientes y estamos a disposición de repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos”, destacó la firma en su declaración.
Según publicó el medio, Uber Eats se suma así al ejemplo de Glovo, que en diciembre de 2024 anunció el abandono definitivo del modelo de autónomos en favor del régimen regulado de asalariados. Glovo justificó este giro como parte de su alineamiento con “el impulso de la economía digital en el país” y con una apuesta por la seguridad jurídica en España. De este modo, los dos principales actores en el reparto de comida a domicilio en territorio español consolidan un cambio estructural en su modelo de empleo debido a la presión legislativa sobre el empleo digital.
En su comunicado, Uber Eats hizo referencia a la forma en la que ha evolucionado su modelo de contratación desde la promulgación de la Ley Rider. La empresa recordó que, en 2021, dio el primer paso en la adaptación, promoviendo el modelo laboral y posibilitando un modelo híbrido a lo largo de 2022. Durante ese periodo, los repartidores podían elegir entre operar como asalariados o como autónomos. Sin embargo, ante la actual decisión, Uber Eats establece que, a partir de ahora, todos los repartidores deberán figurar como empleados por cuenta ajena en España.
De acuerdo con la información difundida, el objetivo del nuevo esquema de la empresa reside en garantizar la cobertura de derechos laborales, evitar la multiplicación de litigios laborales y ofrecer certidumbre tanto a los trabajadores como a las entidades sindicales y regulatorias. La plataforma se muestra dispuesta a dialogar con el Gobierno y los agentes sociales para llevar adelante la transición hacia el modelo laboral completo y apunta a cerrar definitivamente los procesos judiciales abiertos vinculados a la condición laboral de los repartidores.
Según lo publicado, Uber Eats quiere con este movimiento fortalecer un entorno de trabajo regulado y sostenible a largo plazo. Al centralizar la relación laboral a través de flotas colaboradoras, la compañía busca facilitar la gestión de condiciones contractuales y responder a las exigencias establecidas en la regulación sectorial, caracterizada por controles más estrictos sobre la relación entre las plataformas digitales y sus repartidores.
En la actualidad, la decisión de Uber Eats impacta de forma directa en los trabajadores que hasta ahora mantenían un vínculo como autónomos, pues deberán transicionar hacia un régimen asalariado bajo la supervisión de las flotas asociadas. La empresa manifestó su intención de mantener abiertas todas las vías de contacto con los trabajadores, los sindicatos y el Gobierno, a fin de asegurar que el proceso se lleve a cabo en términos de justicia y transparencia.
Con esta determinación, Uber Eats sella el fin de su modelo híbrido en España y se acoge completamente a la regulación que rige el empleo de los repartidores digitales, alineando sus procesos tanto con la normativa nacional como con las expectativas de las autoridades laborales.

